Si creías que lo habías visto todo hasta el momento sobre la inteligencia artificial, te equivocabas. Ni la IA que te aterroriza con solo unas palabras, ni la que puede adivinar tu orientación sexual con una foto, ni la que escribe Juego de Tronos son importantes si la comparamos con la que presentamos hoy: la inteligencia artificial mamá.

Sí, estás leyendo bien, ya existe en el mundo una inteligencia artificial con su propio bebé. Como no, detrás de esta asombrosa noticia se encuentra una compañía tecnológica de las grandes: la gran G, Google, que ha completado con éxito uno de sus grandes objetivos.

Para entender mejor esta noticia, es recomendable remontarse un poco al pasado. ¿Cómo fue la presentación de esta inteligencia artificial? ¿Cuál era la misión de la misma? Y, lo más importante, ¿en qué destaca la recién nacida IA?

Menos de 9 meses de gestación

Era mayo de 2017 cuando Google presentaba al mundo su nuevo proyecto. Como bien explica en su blog, el equipo de Google Brain había creado una inteligencia artificial llamada AutoML con la que pretendía explorar la arquitectura de las redes neuronales.

Puede que esa expresión te suene un poco rara, pero lo comprenderás mejor al saber que lo que Google quería comprobar era la capacidad de AutoML para servir como origen o base de un nuevo grupo de redes. Así era la presentación de este software en la keynote de la compañía en mayo:

Como has podido conocer al inicio de este artículo, el objetivo de la gran G se ha cumplido: AutoML ha tenido descendencia de la que puede estar muy orgullosa. Si lo comparásemos con la vida real, esta red tiene como hija a una inteligencia artificial que roza el sobresaliente.

NASNet, una IA especialmente avanzada

Actualmente es muy complicada la creación de estas inteligencias artificiales de las que tanto hablamos. La dificultad aumenta enormemente si se trata de un algoritmo de aprendizaje automático que es capaz de crear redes neuronales de las mismas o mejores características.

No hay nada que se le resista a Google, que ya ha afirmado a través de su blog que AutoML ha conseguido lo imposible y ha creado una nueva inteligencia artificial, llamada NASNET. Pero esto no queda aquí, ya que la IA madre ha originado un algoritmo que se dedicará a una tarea específica. ¿Sabes en qué consiste?

El gobierno de China estaría encantando de utilizar este superdotado algoritmo

Según reportan desde IFLScience, AutoML cuenta con un sistema llamado aprendizaje de refuerzo que le permite crear nuevas inteligencias artificiales más avanzadas que cualquiera que pueda inventar el ser humano. Asombrosamente, esta NASNet de la que te hablamos es la prueba.

El algoritmo recién nacido es experto en identificar todos los elementos presentes en un vídeo en tiempo real, algo que haría las delicias del gobierno chino. Dejando el tema del control asiático a un lado, debemos mencionar que la exactitud de NASNet ha dejado impresionados a los expertos, ya que supera a cualquier sistema informático dedicado a la misma tarea.

Por ejemplo, si esta IA observa una imagen de una carretera con tres coches, sería capaz de identificar los vehículos, los conductores, la carretera y cualquier otro elemento que aparezca, incluso el Sol o las nubes. De ahí que su exactitud alcance el 82,7% de reconocimiento de objetos. Nada se escapa de la observación de NASNet.

Ejemplo publicado por Google sobre su algoritmo NASNet. Google Research Blog

¿A qué se debe este alto nivel de trabajo? Bien, es sencillo, su predecesora AutoML cuenta con un increíble aprendizaje automático que le permite estudiar y corregir sus errores en cada tarea que realiza. Así, la siguiente creación que ha realizado, NASNet, ha nacido sin tantos fallos y con más conocimientos, y, además, necesita menos recursos para funcionar.

Para entender este proceso, nada mejor que las propias palabras de los responsables de Google Brain publicadas en el blog:

Repetimos este proceso miles de veces: generamos nuevas arquitecturas, las probamos y brindamos retroalimentación al controlador para que aprenda de ellas. Finalmente, el controlador aprende a asignar una alta probabilidad a las áreas de espacio de arquitectura que logran una mayor precisión en un conjunto de datos de validación retenido, y una baja probabilidad a las áreas de espacio de arquitectura que obtienen puntuación baja.

¿El inicio de una posible revolución?

El surgimiento de esta nueva inteligencia artificial es sumamente importante, ya que demuestra que un algoritmo puede crear una completa familia de redes neuronales. Además, vuelve a poner de manifiesto la capacidad de estos algoritmos de corregir errores y aprender para mejorar sus capacidades sin límites aparentes.

AutoML puede ser el inicio de una tecnología que se dedica a diferentes sectores, y con buena solvencia ante todos ellos. Ahora, con este software, Google puede empezar a desarrollar su gran proyecto: hacer la inteligencia artificial más accesible para otras compañías y empresas. ¿Lo logrará?

La Inteligencia Artificial de Google está tan desarrollada que ya tiene hijos. JND Global

Seguramente sí, ya que tiene el potencial para conseguirlo. Por el momento, desde la gran G ya muestran su deseo de que su sobresaliente inteligencia artificial madre sirva como ejemplo. "Esperamos que la comunidad más grande de aprendizaje automático pueda basarse en estos modelos para abordar multitud de problemas de visión artificial que aún no hemos imaginado", han publicado en el blog.

Lo que parece un gran logro por parte de Google (o de AutoML) podría terminar con regulaciones por parte de las instituciones mundiales para poner algún freno al ¿imparable? avance de la Inteligencia Artificial. AutoML ya ha demostrado que puede hasta "reproducirse" y crear nuevos algoritmos que se acercan a un nivel casi inalcanzable para los humanos.