El transporte aéreo, además de ser uno de los medios más seguros del mercado, se está convirtiendo en una de las alternativas más competitivas en corta y media distancia. La llegada de múltiples compañías aerolíneas ha permitido reducir unos precios de manera muy llamativa en muchos casos. Esta industria está experimentando uno de los cambios más destacados en el siglo XXI.

Las innovaciones introducidas en el sector están siendo uno de sus principales alicientes para contar con una mayor demanda desde hace años. La globalización ha permitido mejorar las cifras de beneficios de estas empresas, pero el margen para mejorar el servicio que ofrecen tiene un largo recorrido por delante. Como es lógico, la tecnología de los aviones no para de mejorar.

El Concorde todavía es considerado como el avión comercial más rápido del mundo

Si hace un tiempo te mostramos cómo en los próximos años se abrirán rutas comerciales mucho más largas que las convencionales, hoy te mostramos cómo la inclusión de innovaciones podría hacer revivir épocas pasadas muy memorables. ¿Recuerdas el histórico Concorde? Este ha sido, sin duda, una de las obras de ingeniería más destacadas en el ámbito de la aviación.

El alto coste en combustible que suponía cada vuelo que realizaba, unido al accidente que tuvo lugar en el año 2000, el vuelo 4590 de Air France, lo condenaron al destierro. Desde entonces, ninguna compañía se ha atrevido a sacar al mercado una alternativa con una configuración de estas características. ¿Ha llegado el momento? Lockheed Martin podría ofrecer algo de luz al respecto.

Así pues, veamos por qué el X-59 podría ser un digno sucesor del histórico Concorde. Su diseño nos recuerda al mítico avión comercial, el cual cuenta todavía con el récord de velocidad en un aparato destinado al tráfico comercial.

Por qué el Lockheed Martin X-59 podría recoger el testigo del Concorde

Su diseño, el cual ha sido filtrado en numerosas ocasiones, muestra cómo esta tecnología permitirá a este futuro avión de pasajeros ser una alternativa mucho más silenciosa que otras del sector. Su silueta, de igual modo, está creada para mejorar el coeficiente aerodinámica con el objetivo de paliar uno de los problemas del Concorde, el alto gasto en combustible que suponía.

Lockheed Martin podría revolucionar el mercado de la aviación comercial con la llegada del X59. Daily Star

Este programa, diseñado junto con la NASA, está especialmente pensado para romper con algunas de las notas clásicas del mercado. Por este motivo, se especula que podría alcanzar los 16.700 metros y superar los 1.500 km/h. Pese a ello, cabe destacar que el X-59 continuaría estando por debajo de la velocidad máxima teórica del Concorde, fijada en 2.179 km/h.

Tal y como se puede leer en Engadget, en el próximo mes se realizarán pruebas sobre otro modelo de las fuerzas especiales de Estados Unidos con el objetivo de dictaminar qué repercusión podría tener el ruido de una aeronave que se produciría con el objetivo de revolucionar la industria de la movilidad.

Lockheed Martin está convencida de poder producir en los próximos años un avión con cualidades que nos recordarán a una época en la que no se escatimaba en costes con la premisa de ofrecer unas rutas comerciales mucho más rápidas. De hecho, el propio Concorde cubrió la distancia que separa Europa y América en tan solo 3 horas y media. ¿Se repetirá esta hazaña?

Un horizonte con la mira puesta en 2021

Se esperan unos meses caóticos para Lockheed Martin y la NASA. En este tiempo, se probarán todos aquellos puntos que podrían dar lugar a algún que otro problema, ya sea en términos de diseño, seguridad o mecánica. No obstante, se espera que la primera unidad del X-59 pueda estar en el aire en algún momento del año 2021.

El Lockheed Martin X-59 podría realizar sus primeras pruebas de vuelo en 2021. Lockheed Martin

Su principal obstáculo es el ruido que, teóricamente, generará el aparato. El órgano regulador ha mantendio una postura firme al respecto, ya que no se permitirá que opere si sobrepasa un determinado volumen de decibelios. Por este motivo, todavía queda mucho trabajo por hacer por parte de las principales entidades protagonistas de este revolucionario proyecto; la NASA y Lockheed Martin.

Lockheed Martin y la NASA deberán realizar todavía muchas pruebas con el X-59

De hecho, su principal punto de inflexión tendrá lugar en el despegue, momento que mayor intensidad sonora tendrá esta máquina de ingeniería de última generación. Solo si se consigue lidiar con esta problemática, estaremos ante un medio de transporte válido para la movilidad que demanda el consumidor.

Habrá que esperar, por tanto, todavía unos meses para conocer si estamos ante una solución con un futuro solvente en el mercado o si, por el contrario, las aerolíneas deciden continuar con las aeronaves que han basado su negocio durante las últimas décadas.