Alrededor de 1.500 millones de usuarios utilizan Facebook cada día, lo que denota la importante presencia de esta red social en nuestra sociedad. Esta plataforma nos aporta muchas cosas buenas, pero también es el origen de actos violentos como la muerte de 20 personas en India en solo dos meses como consecuencia de noticias falsas difundidas en la red social.

Uno de los grandes problemas que atormentan ahora a Facebook es el papel que mantuvo durante la crisis de Myanmar. La compañía pidió un informe a Business for Social Responsibility (BSR), una organización dedicada a los derechos humanos, cuyas conclusiones no han sido nada positivas y dejan a Facebook en una posición comprometida.

Facebook fue la mejor baza para los militares

Alrededor de 20 millones de usuarios utilizaban el conglomerado de redes sociales de Facebook (con WhatsApp e Instagram incluidas) a mitad de 2018 en Myanmar. No es una cifra a pasar por alto si tenemos en cuenta que este país tiene una población de 50 millones de habitantes aproximadamente.

Casi la mitad de los ciudadanos tenían acceso a las plataformas de la compañía en un momento en que la crisis humanitaria que azotaba al país seguía candente. De esta forma, todo lo que se publicaba en las mismas se difundía y calaba hondo entre toda la población, lo que le daba un papel relevante a Facebook en el conflicto.

Muchas miradas apuntaban a la compañía cuando se descubrió que eran militares los que se escondían detrás de perfiles falsos en Facebook para incitar a la violencia y promover la discriminación contra comunidad minoritarias como la rohinyá.

Facebook ha reconocido que su papel en los incidentes violentos de Myanmar no fue el correcto. The Star

Tal y como señaló un reportaje de The New York Times, lo que sucedía en Myanmar hace unos meses era un genocidio al que se llamaba mediante Facebook. Miembros del ejército nacional se hicieron pasar por personajes públicos y héroes nacionales para defender la amenaza que suponía el Islam para todos los budistas.

Así lo han reconocido antiguos miembros del ejército y funcionarios a The New York Times, que explican que Facebook se convirtió en la herramienta perfecta para promover el odio de los ciudadanos contra una parte de la población. Como habrás podido ver en los medios, esta campaña acabó con la huida de miles de rohinyás hacia otros países como Bangladesh.

Leer los actos reconocidos por algunos trabajadores implicados en este uso de Facebook llega a emocionar, especialmente cuando hablan de cómo esta se "convirtió en una herramienta de limpieza étnica" durante más de cinco años para "la incitación a violaciones, homicidios y la migración forzada más grande de la historia reciente".

Facebook falló en la crisis humanitaria de Myanmar

Las acusaciones que apuntaban a Facebook llevaron a la compañía a solicitar un informe a la organización a Business for Social Responsibility (BSR). Según ha explicado la compañía, el objetivo era conocer si sus servicios durante
la crisis humanitaria respetaron o no los derechos humanos
que tanto defiende.

Las conclusiones de BSR no dejan en buen lugar a Facebook, que no hizo lo suficiente para defender a las comunidades minoritarias del país. Así lo ha reconocido la compañía mediante un post en su blog firmado por Alex Warofka, directivo de Facebook para políticas de productos. En la nota podemos leer lo siguiente:

El informe concluye que, antes de este año, no estábamos haciendo lo suficiente para evitar que nuestra plataforma se usara para fomentar la división e incitar a la violencia fuera de la red. Estamos de acuerdo en que podemos y debemos hacer más.

Llama la atención que Facebook sabía perfectamente lo que estaba pasando con su red social en Myanmar tras recibir numerosos avisos por parte de organizaciones no gubernamentales. De hecho, la compañía cerró el pasado agosto varias cuentas de militares del ejército por promover la "discriminación y odio".

Por otro lado, BSR también destaca la situación tan compleja que atraviesa desde hace unos años el país, en la que no se respetan los derechos humanos y donde hay una tensión cultural, religiosa y étnica. En ese contexto, el trabajo de Facebook no es suficiente para evitar el ataque hacia las comunidades minoritarias.

¿Qué debe hacer Facebook ahora?

El informe realizado por BSR finaliza con una serie de recomendaciones para que Facebook tenga el comportamiento correcto a partir de ahora. En primer lugar, es necesario que la compañía adopte una política de derechos humanos independiente, cree una sección para que asegure el cumplimiento de la misma e informe continuamente del progreso conseguido.

Los militares de Myanmar utilizaron Facebook para dividir a la población. The Atlantic

Además, otras de las recomendaciones son mejorar la aplicación de políticas de contenido, trabajar junto a las partes interesadas en Myanmar, defender una reforma regulatoria y trabajar por un futuro mejor. Según BSR, Facebook ya ha avanzado notablemente en algunas de estas tareas, pero aún tiene que trabajar mucho más.

La compañía ha querido asegurar su compromiso con la transparencia, la verdad y la seguridad con todos sus usuarios, especialmente con todos los afectados en el conflicto de Myanmar. Si quiere ganarse la confianza de los ciudadanos, Facebook tiene que trabajar duro para demostrar que sus palabras van en serio.