Hace poco escribí un artículo acerca de mi primera experiencia con la realidad virtual, el cuál puedes consultar en este enlace, y dejaba patente mi admiración por esta tecnología. Sin embargo, existen varios motivos por los que aún no ha acabado de dar el salto al gran público y la capacidad de inmersión total es uno de ellos. Parece que Google ha decidido acabar con este handicap, de una vez por todas.

Realidad virtual de la cabeza a los pies

La Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos siempre nos obsequia con pequeños regalos en forma de innovaciones, que aún no han visto la luz. Podría ser que tuviésemos que esperar meses o años en observar esta tecnología aplicada a productos a la venta en tiendas, pero, de momento, nos conformaremos con verla reflejada en páginas virtuales. En este caso, Google ha remitido una patente, tal y como puedes observar en el enlace correspondiente, acerca de un nuevo tipo de realidad virtual.

Aspecto de la patente presentada por Google. Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos
Pies motorizados sería la innovación de Google

Tal y como puedes observar en la imagen que te muestro sobre estas líneas, la patente de Google incluye un nuevo tipo de periférico, que va unido a nuestros pies, para que podamos tener una experiencia mucho más inmersiva. El movimiento de los pies podría ser trasladado al mundo virtual, tratando de evitar que las distancias en el plano físico y real no sean traspasadas. Esto sería posible gracias a un motor que incorporarían estos dispositivos para nuestros pies que, además de poder crear una sensación de movimiento, tendrían la capacidad de limitar nuestro radio de acción para no tener que lamentar ningún tipo de accidente.

Las manos y los pies quieren participar en la realidad virtual

Poco a poco, la realidad va abriéndose paso hacia el futuro. Si ya conocíamos los guantes que permitirán transmitir sensaciones durante las partidas en la realidad virtual, estos dispositivos para los pies serían el complemento ideal para escaparse de este mundo que nos ha tocado vivir, en busca de aventuras, acción o, simplemente, distracciones pasajeras.