La robótica, desde hace unos años, es una de las tecnologías que más ha crecido en el mundo. Una gran parte de las innovaciones que se llevan a cabo a diario tiene cierta relación con la inteligencia artificial que incluyen este tipo de soluciones. De hecho, cada vez son más sus aplicaciones prácticas. Es una tendencia que parece imparable y que, por supuesto, no parece que vaya a cortarse.

Aun así, hay ciertos empleos que requieren de las especialización humana. Un buen ejemplo de ello es el sector de la construcción, el cual sigue requiriendo mano de obra en gran cantidad para la realización de trabajos específicos. ¿Le ha llegado el turno a los robots? Esto es justo lo que se plantea una compañía denominada Printstones, la cual está especializada en la producción de robots.

Baubot es un robot con capacidades todoterreno pensado para la construcción

Tras varios años trabajando en uno de sus proyectos estrella, ha decidido pasar a la acción con la presentación en sociedad del Baubot, un robot creado esencialmente para desempeñar funciones propias del ser humano en edificios en construcción. La clave de esta tecnología radica en su flexibilidad y utilidad en áreas en las que el operario puede incurrir en cierto peligro.

Se trata, por tanto, en un nuevo avance para que las máquinas se encarguen de aquellas funciones que, debido a sus características, puedan entrañar una mayor peligrosidad. Por ello, cuenta con una serie de atributos que cabe la pena mencionar con más detalle. ¿Estamos ante la sustitución del clásico obrero para robotizar un sector? Sin duda alguna, mejorará la seguridad de los trabajadores.

Veamos cómo es el funcionamiento de Baubot, cuáles son sus principales señas de identidad en plena faena y, por supuesto, hasta qué punto estamos ante un producto capaz de cambiar las reglas de un sector económico que está inmerso en un profundo cambio. He aquí, por tanto, una de las claves para entender el futuro de la construcción.

Una apuesta diferencial para desarrollar funciones con peligrosidad

La primera característica que cabe mencionar es su velocidad. Como es lógico, no estamos ante un robot rápido. Tampoco pretende serlo. Debido a la presencia de un equipo de orugas, su velocidad máxima está limitada a 3,2 km/h. Está especialmente diseñado para trabajar en pocos metros de espacio, por lo que no es necesaria una cualidad destacada en este sentido.

Baibot, en cambio, sí llama la atención por sus cualidades a nivel software. Este vehículo no tripulado está pensado para ser, en cierto sentido, autosuficiente. Por ello, puede realizar un recorrido determinado si, en alguna ocasión anterior, ha seguido ya la misma ruta. De esta forma, se consigue que el operario no tenga que estar muy pendiente en relación con sus funciones.

La autonomía de cada robot Baibot es de unas 8 horas en su totalidad

Además, puede estar operativo un máximo de 8 horas, es decir, el equivalente a un turno de trabajo. Se trata, por tanto, de una opción muy interesante debido a su gran autonomía. Sin embargo, su principal seña de identidad está relacionada, directamente, con sus cualidades dinámicas. Es su brazo robótico el protagonista de su diferenciación respecto a sus competidores.

Tal y como has podido observar en las imágenes anteriores, cuenta con una serie de atributos para poder realizar todo tipo de trabajos en la construcción. No obstante, lo verdaderamente impactante es que tiene una desviación típica de tan solo 1 milímetro. Se trata, por tanto, de una opción fiable en cuanto a la mayoría de las labores en este campo.

Una mirada al futuro para entender las capacidades de esta tecnología

El robot que ha desarrollado Printstones está especialmente pensado para cubrir las necesidades en el ámbito de la construcción para los próximos años. De hecho, ya se está trabajando cómo conseguir comunicación entre diferentes unidades para que trabajen de forma coordinada. Según se puede leer en el portal especializado New Atlas, la clave de este proyecto radica en dicha cooperación futura.

Baubot es un robot que participará en labores de construcción en el futuro. New Atlas

Cada una de las unidades que está sirviendo para mejorar el producto final es capaz de circular entre obstáculos, así como subir y bajar plantas por el interior del edificio. De hecho, se pueden realizar estos desplazamientos con un máximo de carga de 500 kilogramos, por lo que es fácil transportar equipamiento de obra por el interior de las instalaciones de forma sencilla.

El proyecto en cuestión está yendo mucho más rápido de lo esperado. No obstante, detalles técnicos de futuro interés es lo que está siendo más difícil, ya que se depende de otras muchas nuevas tecnologías que deberán in aplicándose a lo largo de los próximos años. Y tú, ¿crees que el ser humano también será sustituido por el robot en el campo de la construcción?