No logras encontrar tu móvil hasta que de repente, te das cuenta de que ha caído por accidente al agua y sabes que nada puede ser peor que eso. Y es que a menos que se trate de uno de esos increíbles smartphones a prueba de agua, es muy probable que tu móvil quede casi inservible después de un “chapuzón”.

Sin embargo, también existen probabilidades de que tu móvil aún no esté perdido y que con un par de trucos y consejos puedas salvarlo. Es por eso que a continuación queremos contarte cómo reparar un móvil mojado sin morir en el intento.

¿Tu móvil cayó al agua? ¡Sácalo de allí y apágalo lo antes posible!

Entendemos lo difícil que puede ser reaccionar de forma rápida ante esta situación, pero entre más rápido lo hagas será mejor. Pues lo cierto, es que cuanto más tiempo permanezca tu dispositivo bajo el agua, menores serán sus probabilidades de sobrevivir.

Una vez fuera del agua, asegúrate de que tu móvil este apagado y que permanezca así. Incluso si parece estar funcionado, es importante apagarlo y retirar la batería de ser posible. Luego, colócalo en una superficie plana, preferiblemente encima de unas toallas de papel para mantenerlo seco y seguro.

Cosas que no debes hacer si tu móvil cayó al agua

Existen una serie de cosas que por nada en el mundo debes hacer si realmente quieres recuperar tu móvil. Estas acciones pueden marcar una gran diferencia entre un dispositivo inservible o una historia de supervivencia. Así que será mejor que antes de conocer la solución, evites por completo cometer estas fallas:

  • Como ya hemos dicho antes, no enciendas tu móvil. Recuerda que los componentes eléctricos no van nada bien con el agua.
  • De igual modo evita enchufarlo, no querrás causar un corto circuito.
  • No presiones ningún botón. Esto podría causar que el agua vaya más adentro del dispositivo.
  • Tampoco agites ni soples tu móvil, pues esto también podría conducir el agua a áreas mucho más profundas.
  • No apliques calor al dispositivo. Ten en cuenta que el calor excesivo también puede dañar aún más tu móvil.

Ahora es momento de desmontar tu móvil

Es importante que no confundas este paso con desarmar por completo tu dispositivo. Solo es necesario que desmontes lo que sea removible por el usuario, como la batería (si es posible), la tarjeta SIM y la tarjeta microSD. A continuación, extiende todo en una toalla de papel para mantenerlo lo más seco posible.

En caso de que seas un especialista en tecnología y conozcas a la perfección el hardware de tu móvil, puedes arriesgarte a desarmarlo por completo. Podría ser una buena idea para secar cada pieza más rápido. Eso sí, si no sabes bien lo que estás haciendo, solo podrías causar mucho más daño.

Seca el exterior de tu dispositivo

Así como el interior, el exterior de tu móvil es igual de importante y mantenerlo lo más seco que se pueda debe ser una de tus principales metas. Trata de eliminar todo el exceso de agua con la ayuda de una toalla de papel. Asegúrate de secar cada uno de sus componentes externos, de forma suave sin mover demasiado las cosas, no olvides que cualquier movimiento brusco podría empujar el agua estancada adentro de tu móvil a lugares inalcanzables.

Si el problema es más grave de lo que piensas, prueba con una aspiradora

Como ya debes suponer, hay áreas en las que es imposible acceder con una simple toalla de papel. Por lo que es necesaria la ayuda de un artefacto capaz de eliminar el agua de esos lugares en donde nos es difícil llegar.

Y que mejor opción que la aspiradora, la cual es capaz de sacar toda el agua del móvil sin ningún riesgo. Solo debes tener cuidado que la succión no sea demasiado fuerte y no haga que tu móvil y sus componentes se muevan excesivamente.

Hora del secado final

La parte más difícil está por venir, porque implica no usar tu móvil durante un tiempo prolongado. Así es, y es que de esto se trata el paso final. Para terminar de secar tu dispositivo, es necesario dejarlo en reposo absoluto por al menos 2 o 3 días. Pero, ¿cómo esto podría ayudar a secar tu móvil? Sencillo, dejar tu móvil en estado de inactividad por un tiempo puede contribuir a que las partículas de agua restantes terminen de evaporarse. Puedes intentar dejar tu dispositivo en un cajón o sobre alguna encimera para facilitar este proceso.

Otra excelente alternativa y además bastante utilizada es colocar el móvil en una bolsa llena de arroz y dejarla reposar durante un par de días. Para nadie es un secreto que el arroz es excelente para absorber la humedad del aire, haciendo que el entorno del móvil se vuelva más seco, y por tanto, se seque mucho más rápido.

Llegó el momento de la verdad

Luego de haber realizado todo lo que estaba a tu alcance y haber pasado unos días, es hora de ver si todos tus esfuerzos dieron resultado. Saca tu móvil de su reposo y junta todas sus piezas de, conéctalo e intenta encenderlo. Si funciona, ¡Felicidades, has tenido éxito! Sin embargo, es importante que te mantengas al tanto de cualquier falla que pueda presentar tu dispositivo. A pesar de parecer estar funcionando correctamente, puede ser que alguna de sus funciones no lo esté haciendo como debería.

Si por el contrario tu móvil no funciona, es momento de aceptar la derrota y llevarlo a un profesional en búsqueda de otras opciones. Después de todo, ya intentaste todo lo que estaba a tu alcance.

Y tú, ¿alguna vez has probado estos métodos?, ¿cuál consejo crees que hizo falta?