El coche autónomo está siendo todavía objeto de desarrollo por parte de las compañías. Mientras que en muchos espacios está permitida su circulación bajo restricciones, en otros ni siquiera se ha contemplado esta posibilidad. Permitir este tipo de actividades entraña unos riesgos, algo que se hizo patente hace un año con **la primera víctima mortal sucedida tras un atropello de estas características..

En Tempe, Arizona, un Volvo XC90 propiedad de Uber, circulaba sobre las 10 de la noche justo cuando se acaba de cumplir un año del fatídico suceso. Tal y como te contamos por aquellas fechas, Elaine Herzberg, de 49 años, se convirtió en la primera persona en morir como consecuencia de la implicación directa de la tecnología autónoma. Tras este suceso, se tomó declaración a los testigos y se llevó a cabo un pleito.

La primera persona fallecida por un atropello de un coche autónomo fue Elaine Herzberg

La acusación se basó en una alegación principal; la culpa había sido del coche que no estaba siendo pilotado directamente por una persona. En su defecto, la defensa decidió aprovechar sus pruebas gráficas para demostrar que el suceso se había producido de forma fortuita a consecuencia de la indebida circulación del peatón por una zona prohibida.

Ahora, tras un año de dilatación del juicio, ya se ha dispuesto el veredicto, el cual podrá ser recurrido conforme a la legislación estadounidense. La conclusión es firme y contundente; se ha absuelto a Uber del accidente que costó la vida a la mujer antes referida. ¿Qué ha sido clave para explicar el resultado de este pleito?

La información disponible es lo que ha llevado a los miembros del tribunal tomar este veredicto. No obstante, este suceso podría sentar jurisprudencia en situaciones que guarden una cierta relación con los hechos descritos en aquel suceso. Veamos, por tanto, cuáles han sido los datos claves de un evento que marcará para siempre el desarrollo de los programas autónomos.

Uber y su polémico programa de conducción autónoma tras el accidente

El mes de marzo fue especialmente difícil para aquellas compañías que habían basado su ventaja competitiva en el descubrimiento de soluciones autónomas en la movilidad. Uber, en particular, suspendió todas las pruebas que tenía programadas para contribuir al esclarecimiento de un suceso que golpeó de lleno la reputación de la firma en relación con esta tecnología.

Tras el escándalo, la empresa decidió publicar las imágenes que se habían grabado en aquel fatídico trayecto. De hecho, se permitió la visualización de la cámara que ofrecía imágenes exteriores y la que estaba presente en el interior del vehículo. La primera de ellas fue clave para la resolución del posterior juicio.

El Volvo XC90 implicado contaba con tecnología autónoma en desarrollo

Tal y como se puede apreciar en el vídeo anterior, la unidad del Volvo XC90 que disponía de tecnología autónoma, circulaba por una vía interurbana, con un límite de velocidad máxima superior a la presente en cualquier espacio urbano. Podría decirse que este fue uno de los factores clave que determinaron la muerte de la viandante.

De igual manera, el empleado de Uber estaba en el puesto del conductor, un requisito fundamental para cumplir con la legislación disponible en la materia. No obstante, se puede ver cómo en varias ocasiones aparta la mirada de la carretera, sin prestar atención, además, al volante. Esto, no obstante, no se ha podido probar como una infracción, algo sobre lo que no se hizo más mención en el pleito.

Un programa de innovación que se ha mantenido indemne

Muchos son los millones de dólares invertidos en materia autónoma. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra Tesla, empresa que afirma que sus modelos autónomos disponen de soluciones que mejoran al conductor convencional. ¿Qué hemos aprendido tras el episodio vivido hace justo un año? Según se puede leer en Engadget, este suceso ha enfatizado todavía más la apuesta por esta tecnología.

Uber se vio implicada hace un año en la muerte de un peatón. Engadget

Los resultados muestran que la inteligencia artificial aplicada está dando sus frutos. Esto es así debido a los múltiples programas llevados a cabo por las empresas más punteras del sector. Para hacernos a la idea de lo mucho que se ha avanzado en un año, basta con ver cómo Waymo, división de Alphabet, ha conseguido poner a disposición del público un primer proyecto de taxis autónomos.

Waymo está ofreciendo servicios de movilidad autónoma en la actualidad

En los próximos años, se espera que esta innovación pueda ir obteniendo un mayor crédito en el mercado. De hecho, ante la inversión que está obteniendo esta faceta, toca plantearnos si estamos ante un nuevo concepto de movilidad. ¿Y si llegase un día en el que no se pudiese circular por medio de la conducción tradicional?

Esta posibilidad, solo valorable en el largo plazo, podría tener cierto sentido. Aun así, es pronto para determinar qué ocurrirá en los próximos años. De hecho, el debate ético y moral debería ser antes abordado. Ante una hipotética situación de riesgo de muerte, ¿el automóvil debería proteger a su ocupante o tener en cuenta el interés general?