Todo lo que digas en WhatsApp podrá ser utilizado en tu contra. Esa afirmación bastaría para utilizar esta famosa red de mensajería con sumo cuidado, ya que los mensajes que envías por ella pueden convertirse en un arma de doble filo y acabar siendo muy peligrosos, especialmente en el apartado laboral.

WhatsApp se ha convertido en una app de riesgo, incluso ha acabado siendo la herramienta perfecta para acosar. Si te ha sucedido algo parecido, te recomendamos leer qué puedes hacer ante un caso de acoso en esta red social perteneciente a Facebook.

La policía solo tuvo que analizar una foto para acabar con una banda narcotraficante

La historia que te traemos hoy también es negativa, pero por razones muy diferentes. La policía ha tirado de WhatsApp para encontrar a un responsable de tráfico de drogas que, claramente, no sabía cómo evitar que espíen la foto de perfil de su cuenta.

Solo una foto fue suficiente para la policía para detener al culpable y acabar con toda una banda dedicada al narcotráfico. Pero, ¿qué papel juega WhatsApp en esa detención? La inverosímil respuesta te sorprenderá y te hará extremar las precauciones al utilizar esta red.

WhatsApp, amigo y enemigo de WhatsApp

Tanto la parte positiva como negativa de la historia tienen como centro a WhatsApp. Vayámonos a Gales del Sur, zona en la que una banda dedicada al tráfico de drogas comerciaba a sus anchas gracias a esta red de mensajería. A través de la aplicación, los responsables se encargaban de negociar con sus clientes.

Según afirma BBC, WhatsApp era la herramienta utilizada por los narcotraficantes para mostrar con qué sustancias contaban para la venta y cuáles eran las características de las mismas. Para probar lo que decían, estos delincuentes enviaban fotos de la mercancía a los compradores.

"¿Qué quieres comprar?", era el mensaje más habitual enviado por los responsables junto a las imágenes. Como ves, los traficantes recurrían a la tecnología para que la policía no pudiese detenerlos, sin ser conscientes de que ese mismo método supondría su arresto.

La policía ha encontrado en WhatsApp su mejor amigo para detener a un delincuente. GizLogic

Un chivatazo fue suficiente para que la policía encontrase el lugar donde tenía lugar la venta de drogas. En la inspección, los agentes encontraron grandes cantidades de sustancias tóxicas y un objeto clave en la investigación que comenzaba: un teléfono móvil.

Ese dispositivo electrónico era el utilizado por los delincuentes para tener las conversaciones con sus clientes, por lo que se convirtió en una pista clave para la policía. El móvil en sí y la cuenta personal integrada en la app de WhatsApp.

Como mencionamos anteriormente, esa app servía a los traficantes para enviar fotos de la mercancía con la que contaban. Fue una imagen en concreto la que despertó la intuición de la policía, que puso a trabajar a sus expertos para poder dar con una solución.

Un novedoso método fue suficiente para resolver la incógnita que planteaba la imagen: ¿de quién era la mano que salía en ella? La respuesta terminó con la detención de los miembros de la banda y el final de esta. Pero, ¿cuál fue la herramienta utilizada para encontrar a la persona que aparecía en la foto?

Así se extraen las huellas a partir de una imagen

La policía encontró una imagen que acabaría siendo muy importante por lo que mostraba. En ella se veía la palma de la mano de uno de los narcotraficantes, aunque no aparecían la yema de los dedos, parte que asociamos directamente a la extracción de huellas dactilares.

Aunque los expertos no contaban con esta parte para llegar a la identidad del delincuente, como explica El Mundo, pudieron conocerla igualmente gracias al empleo de una técnica innovadora. Gracias a los avances tecnológicos de las cámaras digitales, la policía de Gales del Sur ha conseguido la información deseada.

La huella fue la pista clave encontrada gracias a WhatsApp. Ubergizmo

Un plano muy cercano a la mano y una muy buena resolución de la foto han sido los puntos claves para que la policía haya podido reconstruir las huellas dactilares de una persona a partir de una imagen. El resultado no fue 100% exacto, aunque fue suficiente para poder dar con el individuo cuya imagen salía en la foto.

Elliott Morris era esa persona, que ya está detenido junto a sus padres, los líderes del grupo, y otros 11 miembros que pertenecían a la banda narcotraficante. La justicia ya ha decidido que Morris deberá pagar con ocho años y medio de cárcel los delitos cometidos.

¿Es fácil reconstruir la huella dactilar con solo una imagen? La nitidez es esencial

Este caso supone la primera vez que la policía ha podido identificar la huella de una persona a través de una fotografía, algo muy relevante si tenemos en cuenta incluso que contaba con una ayuda muy pequeña. "Si bien la escala y la calidad de la fotografía demostraron ser un desafío, las pequeñas piezas fueron suficientes para demostrar que él era el distribuidor", han explicado los expertos.

Este gran trabajo supone un avance muy importante para las investigaciones, aunque también revela la "facilidad" con la que se puede reconstruir una huella que cada vez es más utilizada gracias a los sistemas biométricos.

Cada vez las imágenes son más nítidas, lo que hace que también se vean mejor tus huellas en las imágenes. Si la policía ha podido reconstruirlas, ¿quién dice que los delincuentes no pueden encontrar en esto un nuevo método para hacerse con tus datos personales?