Se le cae el iPhone mientras hace paracaidismo: más de 4.000 metros de caída con un sorprendente desenlace
El teléfono cayó en una zona donde se concentraba mucho barro, eso fue lo que le salvó la vida.
Hoy en día vamos con el teléfono a todas partes, pero a la hora de hacer paracaidismo... yo igual me lo habría dejado en la avioneta. El paracaidista Hatton Smith contó en 9tomac su curiosa anécdota reciente con su móvil iPhone durante un descenso en caída libre. Smith no contaba con que su teléfono también haría paracaidismo junto a él, y desgraciadamente, el terminal no llevaba paracaídas.
Smith estaba sobrevolando la zona de Panama Beach, en Florida, preparándose para un salto en caída libre con un grupo de compañeros. En un vídeo que publicaba en TikTok vemos como, poco después de saltar al vacío, algo sale disparado del bolsillo de Smith. Efectivamente, se trataba de su iPhone, que llevaba guardado en el bolsillo como si nada. Cualquiera daría por sentenciado el teléfono en esta situación, ya que este descenso en particular se hacía desde más de 4000 metros sobre el nivel del suelo. Teniendo en cuenta que a más de uno se le habrá roto el iPhone al caer de una altura incluso inferior a un metro, esto parece una sentencia de muerte, ¿no?.
@capt_rumcoffee When your phone falls out of your pocket at 14,000 feet #fail #screammovie
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Más de 4.000 metros de caída contra el suelo
Smith, ya en el suelo, se dio cuenta de que su teléfono había desaparecido y empezó el protocolo de rescate. Es poco probable que tuviese esperanza de encontrarlo, y mucho menos de encontrarlo en buenas condiciones, pero sucedió el milagro. El teléfono había aterrizado en una zona llena de barro, y el equipo de paracaidistas lo encontró parcialmente encajado en el suelo. Uno de ellos incluso bromea apodándolo Excalibur, un guiño a la legendaria espada del Rey Arturo atrapada en la piedra. Ya era un milagro haberlo encontrado, pero es que al recogerlo del suelo Smith se percató de que el teléfono seguía funcionando.
En el vídeo no se aprecia qué modelo de iPhone es, pero parece algo entre el iPhone X y el iPhone 12. Llevaba una funda Catalyst, que quizá ayudó a que sobreviviese a la caída, aunque desde esa altura ninguna funda podría marcar la diferencia si llega a impactar sobre suelo duro. Mientras a otros se nos rompe la pantalla del móvil con poco más que mirarla, otros como Smith tienen la fortuna de conservar un teléfono que cualquiera daría por muerto.