Dime, por favor, que cuando ibas a clase en tus primeros años de colegio, al menos aprendiste algo acerca de geografía, la localización de los continentes y su desarrollo con el paso de los milenios hasta la configuración que conocemos hoy. Como sabrás, la disposición de estas grandes masas de tierra, ahora separadas, no fue siempre así. Y, quizás, en un futuro muy lejano, siga cambiando su aspecto.

La deriva continental

Detrás de este conocido término se encuentra un fenómeno que resulta innato a nuestro planeta Tierra. Tal y como apuntan desde la página web AstroMía, las capas de la corteza terrestre están en continuo movimiento debido a que continuamente sale magma del interior del planeta. Esto posibilita que se cree una fuerza de empuje de estas zonas y, por consiguiente, se desplacen poco a poco.

Un científico alemán puso nombre a este fenómeno

Este postulado, el de la deriva continental, fue expuesto al mundo por Alfred Wegener, un meteorólogo y geofísico alemán, en el año 1912. Sin embargo, como suele ocurrir en el momento en que nuevas teorías ven la luz, no sería hasta décadas más tarde cuando sus ideas fueron aceptadas. En la década de los años 60, gracias a la tectónica de placas, esta teoría fue ampliamente aceptada. Pero, ¿qué hizo percatarse al señor Wegener del movimiento de los continentes?

En primer lugar, y como muchos otros científicos ya habían observado, las formas de los continentes encajan casi a la perfección, como si de un puzzle de pocas piezas se tratase. Además, para que las pruebas tuvieran un mayor peso, se analizaron fósiles encontrados en regiones que podían haber estado en contacto miles de años atrás. Esto demostró que las placas continentales estuvieron unidas en los albores del planeta.

El crack africano

Apuesto a que hoy, si sueles leer la última hora en internet o has visto las noticias en la televisión, ya conoces cómo luce la espectacular grieta que está apareciendo en el continente africano. Según hemos podido informarnos a través de la sección de ciencia del medio digital ABC, se están produciendo aperturas en la tierra de hasta 15 metros de profundidad y 20 metros de ancho. Se calcula ya en kilómetros la longitud de esta fisura apocalíptica.

Aspecto de la grieta africana. Quartz
Sería posible la creación de un nuevo continente

Sin embargo, no existen motivos para la alarma. En primer lugar, porque la grieta debería continuar con este crecimiento durante decenas de miles de años para que, finalmente, consiga dividir en dos a África. Además, estamos hablando de un continente enorme y, por el momento, la noticia está localizada en uno de sus países, en Kenia concretamente. La ubicación concreta de la grieta se encuentra en Rift Valley, tal y como indica uno de los medios de comunicación locales. La información, además, destaca que si el continente finalmente se divide, tendríamos cuatro países formando un nuevo hogar.

Así es. Tanzania, Kenia, Somalia y parte de Etiopía serían los afortunados ganadores de un viaje exótico a un continente nunca antes visto. Por si no te sitúas en el mapa africano, estos países forman parte de lo que vulgarmente se conoce como el cuerno de África. La separación ya está empezando y la zona en cuestión parece ser que ha sido designada por el azar debido a que, entre otras razones, dicho valle tiene un fuerte historia en cuanto a actividad tectónica y volcánica.

Según la información que hemos podido encontrar en el medio digital The Conversation, África no está asentado sobre una única placa. De hecho, existe una pequeña porción de corteza que correspondería a Somalia. Pero, ¿cómo se separan las placas? Este proceso tiene al líquido que procede del núcleo del planeta como protagonista. El magma empuja la placa, que se va erosionando internamente hasta que acaba por romperse.

Estamos siendo testigos de un hecho que ya se produjo hace millones de años

De hecho, y como dato final curioso, esta erosión tectónica ha creado, en primer lugar, el valle que está siendo asediado por la enorme grieta que habéis podido ver. Ni tus ojos ni los míos verán este nuevo continente, pero debes saber que gran parte del aspecto de nuestro planeta tiene un origen similar al que estamos siendo testigos. La magia del universo actúa también a pequeña escala.