El agua embotellada contra el agua del grifo se ha convertido en un debate en el que todos los seres humanos participamos. La influencia que tiene este líquido en nuestra salud ha hecho que algunas compañías intenten aprovecharse para ganar dinero e incluso existen graves estafas relacionadas con este sector.

Durante los últimos años habrás podido escuchar y leer muchos datos sobre el agua embotellada y el agua del grifo. ¿Cuál es mejor? ¿Es verdad que el agua del grifo puede estar contaminada? Las compañías encargadas del agua corriente se encargan de desmentir continuamente que su producto sea un riesgo para la salud.

Son muchas las personas que se decantan por el agua embotellada para evitar los riesgos de salud que acompañan al agua corriente. El Ventano

Un ejemplo claro es Emacsa (Empresa Municipal de Aguas de Córdoba S.A.), que el pasado marzo puso en marcha una campaña para promover el consumo del agua de grifo entre los ciudadanos. Según Cordópolis, Emacsa quería que los habitantes dejasen de comprar agua embotellada. Sin embargo, la competencia ejerce una fuerte presión a través de la difusión de información comprometida.

Dicen que el agua del grifo procede de zonas residuales

Un ejemplo claro es la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebidas Envasadas (Aneabe). En su página web podemos leer que el agua mineral natural o de manantial procede de un área subterránea protegida, mientras que el agua corriente puede proceder de zonas residuales y superficiales, lo que hace necesaria un tratamiento químico o microbiológico. ¿Influiría esta información en tu forma de consumir agua?

Los datos erróneos pueden hacer que una persona cambie de idea a la hora de beber agua, por ello conocer las verdades y mentiras existentes al respecto es clave. A continuación, podrás descubrir qué puedes o no creer sobre el agua embotellada y el agua del grifo.

Agua embotellada, entre las verdades y las mentiras

El agua embotellada se ha convertido en un auténtico negocio. Este tipo de líquido genera ganancias de miles de millones al año. Las compañías recalcan que se trata de un producto natural que tiene numerosas ventajas para la salud, como Nestlé. ¿Pero es verdad todo lo que anuncian? Estos son los datos veraces sobre el agua embotellada:

  • Mayor seguridad frente a contaminaciones de bacterias: la probabilidad de contaminación del agua embotellada es mínima, mientras que el agua del grifo puede sufrirla si las infraestructuras por la que pasa no han sido renovadas desde hace muchos años. Según El Diario, la bacteria que puede afectar al agua corriente puede ser el criptosporidio, entre otros patógenos.

  • No tiene cloro: el agua embotellada no contiene cloro, una sustancia que se añade al agua de abastecimiento urbano para potabilizarla. Sin embargo, pese a su utilidad, el cloro añade al agua del grifo un sabor y un olor que pueden resultar desagradables, algo que no aparece en el de las botellas.

  • Reusar botellas de plástico es perjudicial: este dato siempre ha sido un mito. ¿Es malo utilizar la misma botella de plástico durante varios meses? Correcto. Los envases de plástico rígido hechos con policarbonato contienen un aditivo denominado Bisfenol PA que puede ser liberado debido a la reutilización del propio envase. Según BBC, los expertos consideran que esta sustancia no es peligrosa, aunque puede afectar al sistema endocrino.
La industria del agua embotellada cuenta con numerosas empresas, dedicándose a diferentes productos como el agua natural con gas. Deporte y Salud

Como decíamos al inicio de este artículo, durante los últimos años se han conocido muchos datos sobre el agua embotellada para promover su venta. De estos datos algunos son verdad, como los citados anteriormente, y otros son mentira, como los que podrás conocer ahora:

  • El agua embotellada es más sana que la corriente: este es un dato creído por gran parte de la población como consecuencia de la campaña realizada por las empresas que se dedican al embotellamiento y venta de agua. Seguro que has escuchado esta afirmación en alguna ocasión y a partir de ahora podrás rebatirla.
Numerosas investigaciones prueban los engaños de empresas de agua envasada

La calidad del agua depende, como siempre, de las empresas encargadas del tratamiento de la misma. Hay ciudades que disponen de un agua corriente de gran calidad, como Madrid, según comprobó un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en 2016. La OCU reveló que solo 7 de los 62 municipios analizados contaban con residuos, como informó ABC.

La verdad es que los estudios que confirman que el agua embotellada no es mejor son varios. Destacamos una queja realizada por varias ONG de Estados Unidos, que denunciaron una estafa por parte de compañías de agua embotellada que en realidad comercializaban agua procedente del grifo. Así lo leemos en la web RT, que se hizo eco del alto precio de las botellas de agua en dicho país.

Además, te recomendamos el siguiente vídeo publicado por nonmass que te ayudará a entender cómo la industria del agua embotellada se las gastó para engañar a millones de consumidores a través de diferentes estrategias.

Agua del grifo, víctima de publicidad engañosa

El precio del agua del grifo es infinitamente menor que el del agua embotellada

El agua del grifo siempre ha contado con una mala reputación, aunque no sea justa. Quizás el mayor precio de las botellas de agua nos hace pensar que es de mayor calidad, como sucede con otros productos. Sin embargo, sobre el agua del grifo hay ciertos aspectos que son verdad, aunque lo desconocieses hasta ahora. Son los siguientes:

  • Su calidad es igual que la del agua embotellada: aunque su procedencia y su tratamiento son diferentes, ambos tipos de agua cuentan con la misma calidad. La publicidad engañosa de las compañías de agua embotellada ha provocado que una parte importante de la sociedad piense que el agua del grifo es incluso peligrosa para la salud, pero la realidad difiere bastante.

Siempre hay que tener en cuenta el lugar donde nos encontramos y cómo puede ser la calidad del agua corriente. Normalmente no debemos estar muy preocupados, ya que, como demuestra el estudio de la OCU, en la mayoría de municipios el agua es de gran calidad.

  • El agua del grifo es más barata: esta es una de las verdades más claras en cuanto al agua del grifo. Su precio es infinitamente menor que el que pagamos en las tiendas por el agua embotellada. Según El Diario, cada mil litros de agua suministrados un español paga 1,57 euros (aunque hay que sumarle IVA), mientras que una botella de un litro puede rondar los 50 céntimos dependiendo de la marca.
El agua corriente dispone de la misma calidad que el agua embotellada. El Comercio

Obviamente no todo lo que se ha hablado hasta el momento sobre el agua del grifo ha sido verdad y también queremos desmentir alguna que otra información sobre este tipo de agua*.

  • Es perjudicial para la salud: esta afirmación solo se trata de un mito que ha venido rondando desde hace muchos años. Ya has podido comprobar anteriormente que la calidad del agua del grifo es igual de la del agua embotellada y no debemos tener ningún miedo a consumirla.

Las empresas dedicadas al abastecimiento urbano del agua tratan con gran cuidado el agua para que llegue a los hogares con la máxima calidad posible.

El hecho de que el agua del grifo cuenta con las mismas propiedades que el agua embotellada ha sido demostrado ya por numerosos expertos. Destacamos las palabras de Alicia Aguilar, bióloga y profesora de los Estudios de Salud de la UOC ( Universitat Oberta de Catalunya), a Antena 3:

El agua del grifo pasa por unos controles analíticos exhaustivos de sus características físicas, químicas y microbiológicas que garantizan la calidad y la seguridad para el consumo humano. Que el agua sea del grifo no quiere decir que sea más mala que la envasada.

Tú tienes la última palabra

Hasta el momento has podido consultar todas las verdades y mentiras encontradas hasta el momento sobre el agua embotellada y el agua del grifo. A partir de ahora, tú eres el que decide qué tipo de agua quiere consumir, siempre teniendo en cuenta la salud como factor fundamental.

Comprobados todos los aspectos, ¿agua embotellada o agua del grifo?