Esta cuestión, que provoca encendidas y acaloradas discusiones, suele estar en el centro del debate cuando hablamos de pruebas realizadas en centros de investigación a lo largo del mundo. Las posturas, enfrentadas son síntoma de la dualidad en torno a dicha experimentación.

Nadie está a salvo de una corrección en sus argumentos

En los siguientes párrafos te enseñaré los argumentos de ambas partes, defensores y detractores de la utilización de animales en laboratorios, pero créeme si te digo que el debate es mucho más complicado de lo que vas a leer a continuación. ¿Comenzamos el análisis?

Defensores de los animales al ataque

Las fuentes a las que acudir son tan variadas que hay que hacer una criba importante. Empezaré por la institución más importante de nuestro continente. La Unión Europea, como se puede leer en su página web, ya posee legislación en torno a la figura del animal para propósitos científicos. Digamos que su postura se encuentra a medio camino entre los defensores de los animales y los pérfidos laboratorios. El objetivo de la legislación vigente, según el propio texto es:

Utilizar el Principio de las Tres Erres: reemplazar, reducir y redefinir el uso de animales.

El sector cosmético comete verdaderas atrocidades con animales

PETA, la organización más ruidosa y volcada con la figura animal, también tiene mucho que decir al respecto. Su lema sería no utilizar seres vivos en la experimentación a no ser que sea absolutamente necesario y, en ese caso, que la investigación no utilice la crueldad hacia ellos. Como indican en su página web, en un crudo ejemplo, laboratorios de Estados Unidos, donde las compañías cosméticas son las estrellas del negocio, tienen permitido por ley quemar, aplicar tratamientos de electroshock, envenenar, aislar, hacer pasar hambre, ahogar, crear adicción a las drogas y provocar daños cerebrales a distintos tipos de animales como podrían ser monos, ratones, conejos o cerdos.

Por otro lado, una de las teorías que mayor aceptación tiene fuera del ámbito científico es la parte moral del asunto. Está claro que la experimentación constituye parte de nuestra historia y nos ha hecho crecer como especie, pero a un coste elevado. Además, estamos infligiendo daño de manera consciente a seres vivos para investigar curas de enfermedades que no se sabe a ciencia cierta qué grado de dolor causarán en nuestra especie. Esta es la dualidad entre el daño causado a animales y el daño potencial en humanos.

La ciencia se explica

Desde luego, si eres un defensor acérrimo del mundo animal, ninguno de los argumentos, obtenidos a partir de datos y declaraciones de científicos, hará que cambies de opinión. El primer argumento que explota la comunidad científica es que la experimentación es necesaria. ¿Cambiarías el sufrimiento de un pequeño ratón por el de una persona mientras prueba los efectos de un nuevo medicamento?

Reino Unido es un ejemplo de legislación en torno al trato animal en laboratorios

Como bien recoge la página web Your Genome, la comunidad científica del Reino Unido ya recogió en el Acta de Animales de 1986, que puede ser consultada en este enlace, los marcos éticos a los que se acogerían en cuanto a dichos animales en las investigaciones. En el acta se engloban tanto los minuciosos exámenes que cada procedimiento debe pasar como el número y tipo de animales utilizados.

Los científicos abogan por la utilización de animales en la experimentación, pero no como única manera de conseguir progresos. El uso de modelos en ordenadores o los ensayos clínicos en seres humanos, también forman parte del proceso. Eliminar el factor animal se antoja imposible debido a que, por muy precisos que sean los actuales ordenadores, la reacción de las células, músculos y órganos de un ser vivo es prácticamente impredecible en su totalidad.

Las imágenes de la esperanza

Todo este artículo ha sido construido a partir de una publicación de Bored Panda, una página web donde el arte y las noticias más curiosas tienen cabida. En la página, un fotógrafo ha dedicado una sesión a retratar a ratones y ratas procedentes de laboratorios, en una manera casi infantil de ver el mundo exterior a través de sus pequeños ojos.

Ratón disfrutando de sus primeras horas de libertad. Bored Panda

La calidad de las imágenes es indiscutible, pero lo que más llama la atención son ciertos gestos y actitudes de estos pequeños animales. Quizás sea un tanto osado hablar de paz interior, sorpresa, alegría o alivio cuando vemos dichas imágenes, pero me da la impresión que esas emociones humanas están muy presentes en animales que han nacido para sufrir en nuestras manos.

La naturaleza sabe castigar nuestra falta de ética

Seguramente este asunto necesite de un análisis más exhaustivo, pero me gustaría que te quedases con la idea de que la experimentación con animales es tan necesaria como ética debería de ser. No podemos jugar con la madre Naturaleza sin tenerla el suficiente respeto, porque como ya hemos visto en muchas ocasiones su fuerza es devastadora y nos podemos convertir en sus propios ratones de laboratorio.