Todos hemos admirado en alguna ocasión a los animales tan fascinantes de los que nos permite ser testigo a la naturaleza. Así, no es nada raro pagar para entrar a un zoo o emplear más dinero para disfrutar en persona de los increíbles safaris por África.

Pese a la admiración que presentamos ante la fauna, los seres humanos les estamos causando más daño del que pensamos. La gravedad del asunto es obvia cuando comprobamos cuántas especies animales están actualmente en peligro de extinción debido, mayormente, a nuestras acciones.

La naturaleza está amenazada y el número de especies en peligro de extinción lo confirma

Ayudar a preservar la naturaleza con la que contamos debería ser un deber primordial para todos, algo de lo que ya intentan concienciar miles de asociaciones medioambientales en todo el mundo. ¿Has oído hablar alguna vez de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)?

Esta organización es la encargada de realizar, cada cierto tiempo, una lista muy importante para el cuidado de la naturaleza. Las especies en peligro de extinción son muchas más de lo que hayas podido llegar a pensar, y todas ellas se encuentran en la conocida como Lista Roja.

25.062 especies son las que actualmente se encuentran en peligro de extinción, una cifra preocupante si tenemos en cuenta que la UICN recoge 87.967 de especies animales en total. Sobre esta alarma ha hablado Inger Andersen, director general de la organización, como leemos en Vanguardia:

Nuestras actividades como humanos están empujando las especies al borde tan rápido que es imposible para los conservacionistas evaluar el declive en tiempo real. Incluso aquellas especies que pensábamos que eran abundantes y estaban seguras, como los antílopes en África y los fresnos en Estados Unidos, enfrentan una amenaza inminente de extinción.

Esta llamada de atención no ha sido ignorada por varias universidades que han querido investigar más a fondo, encontrando datos interesantes a la par que alarmantes. Los expertos se han centrado en 27.647 especies de vertebrados de las más de 44 recogidas por la UICN. Partiendo de la idea de que el 17% de ellas está en peligro, los científicos encontraron lo siguiente.

Según el estudio, el tamaño de las especies es clave para determinar el futuro de las mismas, es decir, su masa corporal te va a permitir conocer si dicha especie está en peligro de extinción o no. De esta forma, los vertebrados muy grandes y muy pequeños son los más amenazados, aunque esto se debe a causas totalmente diferentes.

Causas diferentes para un mismo problema

Las especies en extinción preocupan enormemente a los ecologistas, que no paran de alertarnos sobre ello. Al respecto, la investigación realizada por universidades como la Estatal de Oregón revela datos primordiales que pueden ser de gran ayuda para reducir el número de animales amenazados.

Por un lado, y siempre según el estudio, las especies de gran tamaño están en peligro por culpa de la captura por parte de los humanos. Esto afecta principalmente a los mamíferos y a las aves, cuya amenaza se incrementa en un 1.021% y 841%, respectivamente, cuando aumenta su masa corporal.

Los animales más grandes están más amenazados por el comportamiento de los humanos. Vista al Mar

Como bien reporta el diario El País, algunos de los animales amenazados más grandes son los tiburones ballena y tiburón, la salamandra china gigante o el dragón de Komodo. Así lo explica William Ripple, uno de los líderes de la investigación:

Muchas de las especies más grandes están siendo asesinadas y consumidas por los seres humanos, y cerca del 90 por ciento de todas las especies amenazadas de más de 2,2 libras (1 kilogramo) de tamaño están siendo amenazadas por la captura.

Por el contrario, las especies de un tamaño pequeño también sufren las consecuencias de la naturaleza, aunque su peligro procede de la degradación del hábitat. Aunque estos animales no son tan conocidos por las personas, su extinción es igual de peligrosa que la de las especies más grandes.

La rana del banano de Clarke, el gecko gris o el pez ‘Cryptotora thamicola’, que vive en cuevas, están gravemente amenazados a causa de la pérdida o modificación del hábitat en el que viven, según informa Europa Press.

Aunque la pérdida del hábitat no es una acción directa de los humanos, sí es una consecuencia de las actividades de los mismos. La deforestación, la contaminación o los avances de la agricultura y la urbanización han provocado que el riesgo de desaparición de las especies más pequeñas aumente considerablemente.

Varias especies de murciélago se encuentran en peligro de extinción por su pequeño tamaño. ICITEMA

Las universidades participantes en el estudio, procedentes de países como Suiza, Australia y Estados Unidos, han podido confirmar que la masa corporal es un factor muy determinante a la hora de conocer si una especie animal está en peligro de extinción o no.

Ahora, la responsabilidad sigue estando en nosotros para reducir el número impresionante de especies que se encuentran amenazadas en la actualidad. Nuestra actuación es necesaria y así la pide con vehemencia el director de la UICN, Inger Andersen, que nos insta a ayudar de forma global:

Mientras conservar funciona, conservar los bosques, sabanas y otros biomas de los que dependemos para nuestra propia supervivencia y desarrollo no es, simplemente, una prioridad para asignarle recursos. Nuestro planeta requiere acción global, urgente, guiada por la Lista Roja para asegurar la supervivencia de las especies y nuestro futuro sostenible.