Hace apenas unos días se cumplieron 60 años desde que una perrita llamada Laika, de la raza que ahora se conoce con el mismo nombre, se convirtiera en el primer animal en alcanzar la órbita de nuestro planeta, en un viaje espacial sin billete de vuelta.

Laika fue una de las pioneras, pero no la única

Corría el año 1957 y el atemorizado animal, que había sido sacado de las calles de Moscú, abandonó nuestra atmósfera a bordo del Sputnik 2, fabricado por ingenieros soviéticos. Como podemos leer en El País, la pequeña Laika había sido seleccionada por su carácter tranquilo, y junto con su incapacidad para opinar, fueron suficiente para que no hubiera resistencia.

Sin embargo, esta perrita rusa no ha sido el único animal en ser enviado al espacio. Existen otras criatura que fueron escogidas incluso antes. Sí, es cierto que hemos dicho que Laika fue la primera, pero tenemos que hablar de otros viajeros cuyos viajes fueron algo distintos.

Laika sólo fue una de muchos. De10

Las moscas que lo empezaron todo

Si hablamos de los primeros seres vivos que fueron enviados al espacio, tenemos que nombrar a unas viajeras muy especiales. Un grupo de moscas de la fruta fue enviado en un cohete alemán por los Estados Unidos, en febrero de 1947.

Unos pequeños insectos que volvieron sanos y salvos

Como apuntan desde Wikipedia, la expedición llegó hasta los 109 km de altitud, en apenas 3 minutos y 10 segundos. Estas distancias ya se consideran espaciales, por lo que podemos decir que el primer ser vivo que alcanzó el espacio exterior fue una mosca. Por cierto, si a alguien le interesa la integridad de los intrépidos insectos, fueron recuperados sanos y salvos gracias a un paracaídas.

Un ratón y un mono llamado Alberto

Durante los años posteriores se enviaron tanto ratones como monos, también en cohetes alemanes V-2, que habían sido requisados tras la guerra. Tras algunos intentos fallidos, con las consiguientes pérdidas animales, un mono llamado Albert II, consiguió alcanzar de nuevo el espacio. Sin embargo, y tras alcanzar los 134 km de altitud, el artefacto acabó estrellándose en tierra.

Muchos monos fueron enviados con el paso de los años, quizás por su mayor parecido con nuestra especie. En el año 1950, el primer ratón espacial sería enviado de nuevo por los Estados Unidos, y en un cohete V-2.

Tsygan y Dezik, los desconocidos predecesores de Laika

Como apuntan desde Quo, la Unión Soviética entró en juego en el año 1951, con el envío de dos perros. Esta pareja de astronautas llegó a salir de nuestra atmósfera y adentrarse en el espacio exterior, pero no alcanzó la órbita terrestre. Además, existe un punto bastante importante, y es que Tsygan y Dezik sobrevivieron al trayecto.

A pesar de que todo fue bien, uno de ellos moriría poco después

Esta misión serviría para que los ingenieros soviéticos siguieran mejorando sus técnicas e instrumentos. La aeronave R-1 utilizada para transportar a los dos animales resultó ser un éxito al traerlos de vuelta.

Félix el gato

Tras Laika, ardillas y monos fueron enviados, hasta que en el año 1963 entró en escena nada más y nada menos que Francia. Los ingenieros franceses decidieron enviar a un animal que aún no había tenido el "privilegio" de viajar fuera de la Tierra.

El éxito dio paso a nuevas misiones

Felicette, Félix en español. Este era el nombre del gato que surcó los cielos hasta alcanzar terreno extraterrestre, a 120 km de altitud. Por suerte para él, pero no para algunos compañeros de su especie, Félix pudo volver sano y salvo. Y es que este viaje sirvió para el envío de otros pequeños felinos por parte del país francés.

Las ranas más importantes de la historia

En noviembre del año 1970, dos ranas toro, originarias del este de Norteamérica, fueron escogidas por los científicos para el estudio de las consecuencias de una ingravidez continuada. Por esto, fueron enviadas en un satélite en un viaje que no tendría vuelta.

Gracias a ellas, los investigadores pudieron conocer más sobre los estragos degenerativos que causa un estado de ingravidez a nivel motriz. Fueron los primeros anfibios en abandonar nuestro planeta.

Peces lejos de casa

Como leemos en Listverse, algunos peces también volaron en cohete. Estos viajaron en el Skylab 3 estadounidense, junto a otros seres como ratones y arañas.

Acompañados en un viaje estelar

Aquellos pequeños peces de agua salada pertenecían a la especie Fundulus heteroclitus, aunque son más conocidos como Mummichog.

Los mummichog son originarios del atlántico. Flickr

Muchos viajeros con el paso de los años

Desde las primeras moscas enviadas hasta nuestros días, muchos animales diferentes han sido utilizados para estudiar las posibles consecuencias de un viaje espacial. Ardillas, ratones, ranas, perros, monos, peces y hasta tortugas.

Todos estos animales, indefensos y sin saberlo, han contribuido a los avances de la exploración espacial. Les debemos mucho, y en la mayoría de ocasiones, nadie los tiene en cuenta.