Así es como un pelo retrasó el último lanzamiento de Space X
El más mínimo objeto es capaz de afectar a un lanzamiento espacial.
La historia podría parecer inventada, pero quienes conocen los procedimientos de los despegues espaciales saben que éstos deben cumplir con los más altos estándares de seguridad. Fue en uno de los últimos lanzamientos de SpaceX, ocurrido el pasado 5 de octubre a las 10:25 de la mañana, según la información publicada por el medio Gizmodo, cuando un pelo retrasó el lanzamiento programado.
SpaceX es ya socio habitual de la NASA, quien, por cierto, ha detallado sus planes para poner al ser humano en Marte, con 63 objetivos, infraestructuras previstas y más.
El pelo que cambió el momento del despegue y cómo afecta el más mínimo objeto a los lanzamientos espaciales
El lanzamiento era inminente, menos de 90 minutos para ascender a la atmósfera, cuando uno de los miembros de la compañía tuvo el tino de observar un pequeño objeto en el cierre de una de las escotillas del Crew Dragon Endurance. Inmediatamente, un equipo de ingenieros tuvo que acceder a dicha escotilla, retrasando el lanzamiento, y retirar con cuidado el objeto, que acabó tratándose de un simple pelo.
Después de la eliminación del pelo, el equipo realizó una segunda inspección visual, volvió a limpiar el área afectada y selló de nuevo la escotilla, esta vez sí, para continuar con el lanzamiento de la Crew Dragon Endurance, que sería impulsada por uno de los cohetes Falcon 9 en su camino hacia la Estación Espacial Internacional. En su interior se encontraban los astronautas Nicole Aunapu Mann, Josh Cassada, Koichi Wakata y Anna Kikina.
Como curiosidad, este tipo de objetos son denominados en argot espacial como FOB, 'foreign object debris' que traducido sería 'restos de objetos extraños'. Estamos hablando de objetos que no están donde deberían y que pueden acarrear consecuencias terribles para las misiones, desde el daño de equipos de a bordo, sistemas que funcionen por debajo de lo esperado u otro tipo de funcionamientos anómalos. Por suerte, en este caso la actuación de los ingenieros de SpaceX ha sido rápida y eficaz.