El transporte en el siglo XXI, ya sea de viajeros o mercancías, está dando pasos de gigante, desde el omnipresente Elon Musk y su Tesla en el espacio, hasta los trenes bala de Japón, aunque éstos sean menos recientes. Queremos acercar distancias, no solamente a través de la tecnología, sino físicamente. Para ello, como es lógico, debemos comprender mejor el mundo en que vivimos y adaptar las leyes de la física para intentar moldearlas a nuestro antojo.

Aviones hipersónicos

En todos los modelos de aviones que quieren alcanzar altas velocidades, superiores a la velocidad del sonido, tenemos que plantearnos, lo primero, cuál es dicha velocidad. Por si no conocías el dato, el sonido se desplaza a 343 metros por segundo en condiciones controladas. Estaríamos hablando de una temperatura de 20°C, un 50% de humedad en el ambiente y estando a nivel de mar.

Es a partir de aquí donde entra el concepto de Mach. Debido a que las condiciones cambian dependiendo de los factores que antes te mencionaba, se ha establecido el estándar Mach para hablar de la velocidad del sonido. Si hablamos que un avión, por ejemplo, se desplaza en Mach 1, estaríamos diciendo que viaja a la velocidad del sonido. Si hablamos de Mach 2, el vuelo estaría siendo dirigido al doble de la velocidad del sonido.

Avión superando la barrera del sonido. Aviation Stack Exchange

En el caso de los vuelos hipersónicos, como podemos observar en el artículo publicado por Wikipedia, estamos hablando de alcanzar, mínimo, Mach 5, es decir, que se debería multiplicar por cinco la velocidad del sonido. Si lo traducimos a velocidades, habría que superar los 6.000 kilómetros por hora. Para ello, el desarrollo de los aviones debe tener en cuenta la resistencia de los materiales, ya que las temperaturas son extremadamente altas.

Un vuelo de dos horas que haría historia

Después conocer qué implica alcanzar la velocidad del sonido y sus consecuencias, te paso a contar el proyecto que un grupo de investigadores chinos se traen entre manos. Gracias a la información que hemos podido obtener del medio de comunicación online South China Morning Post, sabemos que la investigación está liderada por Cui Kai y completada por su equipo de la Academia China de Ciencias en Beijing.

Se ha utilizado un modelo a escala para la investigación

Si quieres leer el documento completo, que yo te resumiré los conceptos más interesantes, puedes hacerlo siguiendo este enlace de la publicación mensual Physics, Mechanics & Astronomy. En él, una de las cosas más interesantes que podemos leer es que el equipo ha podido realizar la investigación gracias a un modelo a escala que ha sido probado en un túnel del viento. Gracias a estas pruebas, conocemos que el avión pasó el test con nota. Es más, fue probado en Mach 7, es decir, con velocidades superiores a los 8.500 kilómetros por hora, con un sorprendente éxito.

Prototipo del I-plane. Futurism

Este nuevo avión, que ha sido bautizado por Cui y su equipo como I-plane, en su versión comercial, podría transportar cinco toneladas o 50 pasajeros, la equivalencia del 25% del transporte de un Boeing 737. Lógicamente, una velocidad tan imponente podría tener otras funciones, como puedes suponer. Es por ello que, en información obtenida del medio digital Futurism, se podría utilizar este medio como transporte de bombas. De hecho, recientemente China ha descubierto que existen misiles capaces de soportar velocidades cercanas a los 7.000 kilómetros por hora.

China quiere ser el referente en aviación hipersónica

Sea por el motivo que sea, parecen buenas noticias poder ir un paso más allá en el transporte aéreo. Si el extinto Concorde puso al ser humano en la vanguardia de los medios de transporte, ahora China quiere el trono de la aviación moderna y parece que está en el camino correcto para conseguirlo.