La Estación Espacial Internacional está plagada de bacterias. Y no todas tendrían por qué haber venido de nuestro planeta. En noviembre de 2017, por ejemplo, Anton Shkaplerov, uno de los astronautas rusos que habitaban la estación por aquel entonces, afirmó que algunas de esas bacterias podrían «ser del espacio exterior». No obstante, la explicación a por qué hay bacterias que no se trajeron con los instrumentos podría ser otra, más allá de tratarse de bacterias alienígenas (teoría que ya mencionaremos más adelante).

Pero no solo hablamos de bacterias ubicadas en los intrumentos y en el fuselaje de la ISS, sino que también viven en el agua potable que beben los atronautas ¿Corren peligro los habitantes de la ISS? ¿Cómo han llegado esas bacterias hasta ahí?

Bacterias que no habían estado allí durante el lanzamiento del módulo de la ISS fueron encontradas en los hisopos […] Así que han volado desde algún lugar del espacio y se han asentado en el casco exterior

Si bien es cierto que durante años se ha detectado bacterias, la mayoría con origen confirmado de la Tierra (y el esto, aún sin confirmar), solo desde hace unos años se ha detectado bacterias en el agua que beben los astronautas. Pero fue en 2008 cuando se instaló un dispensador de agua en la estación espacial, descubriéndose posteriormente que estaba plagado de bacterias. Y no solo el dispensador, sino también el agua que estaba siendo bebida.

Bacterias en el espacio, pero no mucho más peligrosas que las terrestres

Placa de Petri con cultivo de hongos hallados en la Estación Espacial Internacional por la NASA
Las bacterias encontradas en la ISS no son más peligrosas o virulentas que las de la Tierra, por lo que no hay mayor peligro: las infecciones pueden tratarse con antibióticos

Se trata, en concreto, del Potable Water Dispenser que proporciona agua potable tanto a los astronautas rusos como a los estadounidenses. En él podemos encontrar, concretamente, dos tipos de bacterias: Burkholderia cepacia y Burkholderia contaminans. Y lo sabemos porque se ha secuenciado el genoma de estas bacterias gracias a muestras tanto de 2010 como de 2014. Además, la NASA ha implementado controles bacteriales no solo para estudiar la cantidad de bacterias en el agua, sino también en el aire y las superficies.

Pero en realidad no se trata de bacterias más peligrosas o virulentas que las que podríamos encontrar en la Tierra. De hecho, son bacterias que, ante una eventual infección, podrían tratarse mediante antibióticos conocidos, según un nuevo estudio publicado en febrero de este mismo año.

Según la información presentada aquí, parece probable que las dos poblaciones de Burkholderia presentes en el ISS PWS no sean más virulentas que las que podrían encontrarse en el planeta

No obstante, eso no quiere decir que no sea una plaga difícil de controlar: sí que son peligrosas, y en la Tierra han causado infecciones pulmonares. Además, y a pesar de las regulares limpiezas que se realizan en el dispensador mediante soluciones de limpieza extra fuertes, las bacterias siguen ahí.

Cómo llegan las bacterias a la Estación Espacial Internacional

La respuesta más sencilla para responder cómo han llegado las bacterias hasta la Estación Espacial Internacional es muy sencilla: ya estaban antes del lanzamiento. Pero en realidad no es aplicable a todas las bacterias que podemos encontrar ahí arriba; no todas estaban desde un principio ¿Cómo llegaron, pues?

La vida podría haber llegado a la Tierra en un cometa; podría haber ocurrido algo similar con las bacterias de la ISS
La teoría de "Ascensor ionosférico" explica cómo han llegado hasta ahí bacterias no presentes en la ISS antes del lanzamiento

Se trata de la teoría conocida como "Ascensor ionosférico". Según este planteamiento, las bacterias podrían elevarse desde la superficie terrestre hasta la atmósfera. Eso daría explicación a porqué se ha encontrado colonias de bacterias adheridas al fuselaje exterior de la ISS, cuando esas bacterias no estaban presentes en el lanzamiento de esos módulos.

Lo más sorprendente puede ser que esas bacterias hayan tenido la capacidad para sobrevivir en ambientes tan extremos: temperaturas desde -150 hasta 150 grados centígrados y estando al vacío. No obstante, y tal y como declara Luis Zea al New York Post, autor de otro autor relacionado con las bacterias del espacio, el comportamiento de estas no es el mismo que en la Tierra, necesitando mayor concentración de antibióticos para matarlas.

No obstante, estas bacterias podrían venir de cualquier parte del espacio, pues se conoce que son capaces de viajar en cometas. De este modo, las bacterias no tendrían por qué haberse elevado desde la Tierra, sino que otra teoría pausible podría ser también que vengan del espacio. En 2012 se realizó un experimento con bacterias encontradas en el hielo de Siberia, datadas de alrededor 33 000 años, en el que se hizo enfrentarse a las bacterias a condiciones similares a Marte, resultando que podían vivir y reproducirse, aunque de forma más lenta.

De hecho, no es ninguna locura: una de las teorías por la cual se explica cómo se originó la vida en la Tierra determina que podría haber sido un cometa quien la trajese; de esta forma, la vida no se habría originado en nuestro planeta, sino que habría llegado hasta este por accidente.