Cuando creíamos que ya lo habíamos visto todo con creaciones tan esperpénticas como el chorizo vegano, nos enteramos que el mismísimo Bill Gates planea deleitarnos con hamburguesas de carne artificial bien sangrantes, y ahora… La todopoderosa industria cárnica nos transporta hasta un extremo mucho más perturbador, tanto que el sueño de Homer Simpson podría hacerse realidad: pronto podremos beber albóndigas.

Como decía Homer Simpson "y de beber, ¡albóndigas!"

Este concepto completamente revolucionario llega de la mano del carnicero alemán Peter Klassen y estará disponible para su compra este mismo septiembre.

De hecho, ya se encuentran elaborando la campaña publicitaria de esta "comida bebible", como se refiere a su invento el propio Klassen. Desde luego, se trata de una propuesta arriesgada, algo con lo que ya cuenta su creador:

El producto genera opiniones polarizadas. Existen defensores, pero también detractores a quienes la sola idea de tomar carne les parece asquerosa.

Antes de nada, tranquilos, porque como cuentan desde Munchies, no se trata de sangre. Su invento se asemeja más a un jugo de carne como el que se usa para hacer caldo, una especie de sopa fría.

Refresco de carne. Welt

Esta "comida bebible" estará disponible en tres sabores: "Poulet Royal" (Pollo), que tendrá un sabor delicado y una tonalidad rosada; "Butcher Beef" (Ternera), que sabrá salado y tendrá un color café y finalmente "Beef Bombay" (Ternera Especiada), de sabor exótico y color café oscuro; como detalla el diario Welt.

De momento, el carnicero ha invertido un millón de euros en elaborar su idea y ha empleado a las 30 personas de su empresa en acometer la producción de más de 10.000 botellas. Tanta es la fe en su proyecto que ya ha solicitado una patente internacional, ya que según sus palabras, hay un gran nicho de mercado para su producto:

Estamos observando un gran interés por el producto. Aún no existe nada similar

¿Cómo se hace?

Como comentábamos anteriormente, la base es similar a la de un caldo, y su preparación también se asemeja: básicamente la carne se cocina con verduras, al igual que cualquier otra sopa. Posteriormente, se tritura a conciencia para que no quede ni una sola fibra y la textura sea similar a la de un smoothie.

¿Será esta bebida el sustituto del chocolate?

Al final, se embotella y esteriliza para que tenga una caducidad más longeva. De hecho, según Klassen, esta bebida refrigerada puede almacenarse hasta un año.

Estas son las instalaciones de Klassen. SputnikNews

No obstante, esta comida bebible tan innovadora no debe considerarse como una comida completa (a diferencia de los populares batidos sustitutivos), sino que se trata de una comida rápida, sin complicaciones y muy sabrosa. Incluso el carnicero comenta que son tan buenos como el chocolate.

Más usos de los que crees

Podríamos pensar que por ser una especie de sopa fría moderna, encajaría únicamente en selectos campos como la cocina de autor o de fusión. Sin embargo, su creador se muestra más que optimista con los usos de su producto:

Se trata de una comida idónea para la gente que siempre está en movimiento, como artesanos o camioneros; también puede ser de ayuda para excursionistas o atletas.

Por supuesto, también será útil para el abastecimiento militar y la ayuda humanitaria, como señala Sputnik News. Pero su principal target será la gente que es muy activa, que pasa tiempo fuera de casa: obreros de la construcción, transportistas, deportistas…
En ese sentido, su creador destaca las gasolineras (sí, has leído bien, gasolineras) como un punto de venta estratégico para su peculiar bebida cárnica.

Si como a mi, también te ha cautivado esta idea, te alegrará saber que el plan comercial de este Fleisch-Drinks está muy avanzado y en un mes lo veremos en Alemania, Luxemburgo, Bélgica y Francia. Habrá que ver qué tal van las ventas y su expansión a otros países.

Si nos ponemos imaginativos, quizás en un futuro no muy lejano acabemos con bebidas con base de carnes típicas. Así, en Francia tendrían el refresco de foie-gras o en Asturias, de delicioso cachopo. Nada es imposible.