El ser humano tiene muchas distinciones y clasificaciones. Podríamos diferenciarnos por razones de raza, por creencias religiosas o, incluso, por afinidades personales. Sin embargo, la distinción más evidente, que es la que posibilita a cualquier especie generar descendencia, es la del sexo.

Este estudio presenta conclusiones muy interesantes

La controversia que genera hablar de características acerca de cada sexo me es indiferente. Simplemente quiero, en el artículo que estás a punto de leer, que puedas conocer las conclusiones de un estudio llevado a cabo por prestigiosos investigadores. Las conclusiones que puedas sacar ya corresponden a tu ámbito personal. Solamente recuerda que lo único que nos diferencia, realmente, es la capacidad que tenemos de aceptar o no a los demás.

Una investigación con aire norteamericano

Lo primero que me gusta hacer siempre es ponerte en antecedentes, para que conozcas quién está detrás de la investigación que estás a punto de leer. En este caso es la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América quien, a través de una de sus ramificaciones online, nos muestra el contenido del artículo.

Si te apetece leer el ensayo de forma completa, puedes acceder a la página web que lo ha publicado y disfrutar con todos y cada uno de los siguientes puntos de una manera mucho más desarrollada. En definitiva, la idea sobre la que gira el mismo es que la mujer vive más que el hombre y que en ciertas condiciones adversas tiene más probabilidades de sobrevivir.

Las condiciones adversas acentúan la diferencia de esperanza de vida

No estamos hablando solamente de una cuestión numérica o de estimación estadística, sino que la biología y la propia naturaleza parece que han otorgado un aura especial al sexo femenino para poder hacer frente a multitud de complicaciones y problemas como podría ser una época de hambre, epidemias mortales o simplemente el inevitable paso del tiempo.

La inmortalidad femenina

De momento, en la época que nos ha tocado vivir, quizás hablar de inmortalidad puede sonar un poco exagerado, pero si en algún punto del siglo se consigue alargar la vida, ten por seguro que las mujeres serán las que alcancen cuotas más altas de longevidad. De hecho, el estudio indica que esa mayor esperanza de vida es fruto de condiciones ambientales y sociales. Y no ocurre simplemente generalizando, sino que sucede incluso yendo a casos particulares.

La biología femenina perdura en épocas de crisis. Unsplash

Por ejemplo, se estudiaron casos concretos para medir las diferencias en años de mujeres y hombres no fumadores, seguidores de la religión mormona o monjes y monjas de clausura. ¿Cuál fue el resultado? La diferencia entre ambos sexos seguían existiendo, a pesar de que en estos casos los hombres se ven expuestos a menores riesgos que las mujeres.

Las poblaciones de alta mortalidad

Para el siguiente estudio se utilizaron muestras de poblaciones que, por unas u otras razones, tienen un índice de mortalidad muy elevado o, en otras palabras, la edad media a la que la gente fallece es muy corta, alrededor de los 30 años o menos. ¿Qué grupos se utilizaron para la investigación? Para ello se fijaron en las poblaciones de esclavos de norteamericanos que fueron liberados y volvieron a Liberia, los esclavos de las plantaciones de Trinidad, la hambruna en Ucrania en el año 1933, la hambruna en Suecia entre 1772-1773, las epidemias en Islandia en el año 1846 y en el año 1882 y la hambruna irlandesa entre 1845 y 1849.

La mortalidad infantil es mayor entre niños

Los resultados del estudio muestran reveladores datos. Por un lado, las mujeres tenían una esperanza de vida mayor en todas las situaciones anteriormente expuestas salvo en Trinidad, donde se encontraban un poco por debajo de los hombres. Sin embargo, si hablamos exclusivamente de esclavos y esclavas, ellas salen perdiendo en este aspecto. Al contrario que en el momento de nacer, donde las niñas tenían mayores oportunidades de vivir que los niños.

La época de hambre ataca a todos por igual. Si en las poblaciones de Ucrania e Irlanda la esperanza de vida es mayor para los hombres que para las mujeres, en las poblaciones de Islandia y Suecia ocurre todo lo contrario. Para ir cerrando las conclusiones, el análisis de la mortandad en los distintos rangos de edad sugiere siempre que la balanza se decanta por el género femenino.

Conclusiones personales

Después de leer la investigación, que te sugiero y aconsejo que lo hagas tú también, me da la sensación que, a pesar de la multitud de adversidades que las mujeres deben pasar a lo largo de sus vidas, la naturaleza les ha dotado de una carcasa especial para aguantar frente a viento y marea.

La mujer representa la unión del ser humano con la Naturaleza

Quizás su condición de creadoras de vida en la mayoría de especies, les identifique como el eslabón fuerte de la cadena y, además, aquel que debe ser preservado a toda costa. Incluso en condiciones donde son claramente peor tratadas que los hombres, como por ejemplo en situaciones de esclavitud en siglos pasados, ellas consiguen sobrevivir a base de un vínculo especial con aquello que nos hace humanos.