La carrera nuclear tiene dos vertientes bien diferenciadas. Por un lado tenemos ese anhelo del ser humano de crear y expandir los horizontes de su mente con la incorporación de una ciencia cada vez más certera en distintos ámbitos, como puede ser la industria armamentística. El descubrimiento, por parte de grandes científicos, de teorías que luego son aplicadas para fines nada humanitarios nos lleva a la segunda vertiente.

La barbarie nuclear ha sido desclasificada

La desgracia de nuestra especie se encuentra en que el poder aniquila todo pensamiento racional. A continuación, te mostraré cómo se inició la aventura nuclear norteamericana y las imágenes que han sido desclasificadas recientemente. Espero que este artículo te lleve, no sólo a informarte acerca de un tipo de arma sumamente destructiva, sino que puedas reflexionar acerca de los momentos que nos convierten en miserables animales.

La historia del átomo

Seguramente hayas oído hablar del famoso Proyecto Manhattan, el germen que dio origen a las bombas atómicas que arrasaron Hiroshima y Nagasaki. Aunque en realidad, como explican en Muy Historia, el verdadero impulsor de estas bombas fue Albert Einstein, que envió una carta a Franklin D. Roosevelt advirtiéndole acerca de la posibilidad de que Alemania pudiese producir bombas que utilizasen la energía que se liberaba de la fusión nuclear.

El ejército de Hitler estuvo muy cerca de adelantarse al bando aliado

A partir de entonces, Estados Unidos inició una carrera contrarreloj para construir la bomba antes que el enemigo nazi. La fisión nuclear es lo que posibilita la liberación de tal cantidad de energía. Esto vendría a ser, explicado de forma simple, que el átomo, más concretamente su núcleo, se divide y debido a esa división se crea una energía que, mantenida durante un tiempo, provoca destrucción por donde pasa.

Tipos de bombas atómicas

Existen cuatro tipos de bombas atómicas, al menos, de una manera más general. El primer tipo, que han sido las únicas en ser utilizadas en una contienda militar, son las bombas de uranio. Mediante la utilización de este elemento, además de otros que aceleren y prolonguen la reacción en cadena, obtenemos una explosión que, además de arrasar aquello que toca, provoca una inmediata exposición a la peligrosa radiación.

Las bombas de plutonio, otro tipo, necesitan de explosivos convencionales para comprimir su tamaño. El tamaño de una pelota pasaría a ser el de una canica gracias a dicha detonación. Esto hace el plutonio sea mucho más denso y, por tanto, se produzca una fisión a nivel nuclear.

En esta ocasión se provoca una fusión de dos átomos

La bomba de fusión, también denominada de hidrógeno, se denomina de esta manera ya que lo que se consigue no es dividir el núcleo del átomo, sino combinar dos de estos átomos. La reacción en cadena tiene lugar debido a los neutrones que se obtienen por la fusión. La fisión también está presente, normalmente en un 75% de la energía liberada.

Por último, tenemos las más modernas bombas de neutrones. En este caso el porcentaje de fisión se reduce al 50% o menos, con lo que la radioactividad que provoca esta bomba es casi 10 veces superior al de la anteriormente mencionada. La afección a estructuras está más contenida y la radiación se prolonga menos en el tiempo, pero la muerte de seres vivos está garantizada.

Los documentos del horror

Gracias a la página web Topic, donde puedes ver las imágenes que se han desclasificado de las últimas pruebas nucleares realizadas en la atmósfera, podemos apreciar la magnitud de los eventos ocurridos en la década de los años 60. El último test nuclear llevado a cabo por EE.UU en la atmósfera tuvo lugar el 4 de noviembre de 1962. La Operación Fishbowl daba comienzo.

El primer intento ocurrió en el mes de julio y tuvo lugar gracias a la participación de una bomba de 1,4 megatones lanzada desde Hawái. La misma cambió el color azulado del cielo y lo tiñó de rojo sangre, pero no solamente eso. A 900 millas, casi 1.500 kilómetros, de la isla surfera, las luces, líneas de teléfono y aparatos electrónicos dieron multitud de fallos. Incluso Nueva Zelanda se vio afectada.

Cielo teñido de rojo. Topic

Checkmate fue la siguiente. En octubre de ese mismo año se realizaron pruebas en increíbles altitudes, cientos de kilómetros por encima de nuestras cabezas, en la llamada Termosfera. La razón del lanzamiento de Checkmate fue descubrir las futuras aplicaciones de este tipo de bombas para interceptar misiles intercontinentales.

El arte fotográfico sin entremezcla con el amargo sabor de la destrucción

Sin embargo, la imagen, maravillosa técnicamente por otra parte, que se quedará atascada en tu retina es la de Kingfish, lanzada unos días antes de dar por finalizada la incursión nuclear en los cielos americanos. Al igual que las instantáneas míticas de la famosa forma de hongo que viene después de una detonación nuclear, esta imagen conlleva tanto terror como belleza.

Kingfish ha sido una de las pruebas atomicas desclasificadas. Topic

La realidad acerca del armamento nuclear es que nunca hemos visto, salvo aquellos que lo sufrieron en sus carnes, el abismo de una guerra de estas características. Nadie ha vuelto a atreverse a utilizar un símbolo de muerte como son las bombas nucleares. Leí, en una ocasión, que la explosión y consiguiente humo de éstas se ha convertido en una de las imágenes icónicas del siglo XX. Quizás sea mejor que a partir del siglo XXI los iconos no lleven la firma de un cielo color rubí.