Existe algo que provoca miedo, terror y angustia, ese algo son las temidas guerras. Un planeta y una civilización como la nuestra está invadida por los horrores de la lucha entre seres de la misma especie. Con el paso de los años y los siglos, a medida que hemos aprendido y mejorado nuestras habilidades con la tecnología, también hemos aprendido a mejorar como máquinas de matar, ideando horrores nunca vistos.

Podrás observar el efecto de una bomba nuclear en segundos

Las bombas nucleares, quizás, son el máximo exponente de una pieza de tecnología y principio físico que ya se han probado como destructoras y aniquiladoras. Ahora alguien ha ideado una página web en la que podremos ver el efecto de estos inventos infernales en cualquier punto de la Tierra. Si quieres conocer las consecuencias de una guerra nuclear, continúa con nosotros.

El creador del mapa nuclear

Alex Wellerstein es el ideólogo y artífice de este sitio en internet. Nukemap es la página ideal para aquellos fanáticos de la estrategia bélica y, aunque parezca mentira, para aquellas personas que estén interesadas en los posibles efectos que una bomba nuclear tendría en la población de una ciudad, pueblo o país.

Un profesor, y amante de la Historia, es el responsable de este curioso proyecto

Gracias a la información que Alex ha publicado en su blog personal, conocemos algo más acerca de su figura. Actualmente trabaja como profesor asistente en el Instituto de Tecnología Stevens de Hoboken, en Nueva jersey. Se licenció en Historia en la Universidad de California en el año 2002, especializándose en la Historia de la Ciencia y consiguiendo un doctorado, en el año 2010, en el Departamento de Historia de la Ciencia en la Universidad de Harvard.

El blog, que desencadenó en el sitio nuclear que seguramente estés visitando, fue inaugurado en el año 2011. La información que en él se recopila proviene de distintas fuentes, algunas externas y muchas propias, ya que Alex participa en multitud de foros y comunidades. Por ejemplo, es miembro del Comité Consultivo de la Fundación del Patrimonio Atómico, una institución sin ánimo de lucro dedicada a la preservación e interpretación del Proyecto Manhattan.

Nukemap

Vayamos al grano. Si accedes a la página web, denominada por su autor como Nukemap, encontrarás dos partes diferenciadas. A la izquierda podrás ver un mapa de la localización que elijas, cortesía de Google Maps, mientras que en la parte derecha encontrarás todas las herramientas para provocar el ataque más devastador y cruel que la humanidad haya visto. Menos mal que somos seres de paz y todo esto lo hacemos por amor a la ciencia y por ser más curiosos que un gato frente a un puntero láser.

Imagen icónica de la explosión de una bomba nuclear. Pmcanal5
La configuración del ataque es muy completa

En esta última parte es donde surge la magia nuclear. Lo primero que tendrás que elegir es el lugar de la detonación, obviamente. El siguiente paso será decidir que tipo de bomba lanzarás contra el sitio elegido. Tendrás a tu disposición desde la famosa Davy Crockett, la bomba nuclear de menor tamaño jamás creada, hasta la mayor barbaridad denominada Bomba del Zar. Si quieres controlar variables como la detonación o distintos efectos lo podrás hacer en el paso tercero. Después, prepárate para hacer click en el botón Detonate y asómbrate con las consecuencias.

En el mapa podrás ver, a modo de círculos de colores, los distintos efectos de la explosión atómica. En tonalidad amarillo se observa el radio de acción de la bola de fuego, que implica, en caso de tocar el suelo, una mayor cantidad de lluvia radioactiva. El siguiente color es el rojo y éste nos indica la potencia de la onda expansiva, que puede derribar edificios y, casi con total seguridad, eliminar cualquier forma de vida.

Si seguimos, en tono verde encontramos el radio que abarca la llegada de la radiación, con un rango entre el 50 y el 90 por ciento de muertes entre la población. Si llegas hasta el último círculo, en color amarillo anaranjado, podrás observar el radio de acción de la bomba en el que aún se provocan efectos como quemaduras de tercer grado y dolor debido a la destrucción de cierto tipo de nervios.

Lo mejor de la simulación es precisamente eso, que es simulada

Como ves, esta simulación de muerte y destrucción está perfectamente calculada, Esperemos que las próximas bombas sean únicamente una serie de simulaciones en ordenadores de todo el mundo, mientras el resto de la población se dedica a tareas más nobles que el simple hecho de asesinar y hacer de la humanidad una civilización detestable en ciertos comportamientos.