Las últimas cumbres sobre el cambio climático nos han dejado la vergonzosa confirmación de que el presidente de Estados Unidos tiene mucho maquillaje, poca educación y, lo más preocupante, no parece tener a nadie pilotando esa mente suya. Algunos tweets suyos, como el abajo insertado, son simplemente bochornosos. La retirada de EE.UU del acuerdo climático de París, como nos informan los compañeros del medio ABC, no es sino la primera señal de la demencia de un ignorante.

Groenlandia puede ser el espía al que nadie vio venir

Pero como no hay mal que cien años dure, ni un Trump que tenga razón en algún aspecto mínimamente científico, parece que Groenlandia puede mostrarle al señor presidente el lado más inquietante del calentamiento global. Si quieres conocer todo acerca de esta interesante y curiosa noticia, ya sabes que tienes que seguir leyendo.

Una planificación mal planificada

Corría la década de los 60 cuando Estados Unidos y la Unión Soviética mantenían una de las pugnas más recordadas entre dos países en la historia moderna. Gracias, o más bien debido a esta situación, el gobierno norteamericano inició una serie de proyectos para estar preparado en caso de un ataque enemigo. Uno de esos proyectos, denominado Project Iceworm, lo que traducido sería Proyecto Gusano de Hielo, comprendería la búsqueda de un terreno en la fría e inhóspita Groenlandia, propiedad de Dinamarca, para asentar una base aérea en la zona.

Interior del complejo norteamericano en Groenlandia. Aussie55

Nada más lejos de la realidad. Lo que realmente estaban tramando los más poderosos militares y consejeros de Estados Unidos era la creación de un entramado de túneles bajo el hielo, para realizar distintos tipos de experimentos. Una auténtica ciudad fue excavándose poco a poco, según la información que hemos podido obtener de la página web Gizmodo, cuyo centro era un pequeño reactor nuclear, que se suponía, debía abastecer de energía a todo el complejo, alrededor de 4.000 kilómetros de túneles.

El hielo podría no ser la tumba definitiva del proyecto norteamericano

El proyecto, también denominado Camp Century, tuvo que ser cancelado en el año 1967, después de que se comprobase que el hielo se movía poco a poco, poniendo en peligro la estabilidad de los túneles y demás construcciones, entre las que se incluían una iglesia o un hospital. Aunque es en nuestra época cuando parece que sus secretos podrían ser descubiertos.

Misterios derretidos

En las últimas horas, muchas son las informaciones que apuntan en dirección a la posibilidad de que esta base militar secreta pueda ser expuesta, debido al famoso calentamiento global. En un artículo publicado en la página web Wiley Online Library, expertos afirman que la posibilidad de ver salir a la superficie al viejo Camp Century es una realidad tremendamente aterradora. ¿Quieres saber el porqué?

Groenlandia podría desenterrar una base secreta de EEUU. Inhabitat
Los deshechos son el gran problema de este futuro descubrimiento

Os recomiendo encarecidamente la lectura de la publicación, porque pone de manifiesto el peligro real del cambio climático, por si alguna persona ha creído las palabras de Donald Trump y necesita oír opiniones científicas. La base de la que partían los creadores del proyecto era que, debido a la climatología de la zona, el hielo y la nieve cubrirían eternamente el lugar, que nunca sería encontrado. Según las estimaciones de los investigadores, el proceso de deshielo en la zona podría tardar únicamente 75 años, de seguir las condiciones actuales de emisión de gases a la atmósfera.

El peligro, como conclusión del artículo, vendría por la parte en que si ese hielo acaba derretido, se podrían liberar al mar multitud de elementos nocivos, biológicos, químicos o radioactivos, para el ecosistema, y por extensión, para todo el planeta. En palabras de los autores del artículo:

Mientras Camp Century y cuatro bases contemporáneas sobre hielo fueron legalmente establecidas bajo el tratado danés-norteamericano, el potencial movimiento de los deshechos abandonados, previamente embargados, representa un nuevo camino en la disputa política resultante debido al cambio climático.