En 1960, la Conferencia General sobre Pesos y Medidas (CGPM) establecía por primera vez qué era el Sistema Internacional de Unidades (SI). Bien, algunas de las unidades incluidas en ese sistema sufrirán en 2018 la mayor modificación hasta la fecha. Hablamos del kilo, el amperio, el mol y el kelvin, que volverán a ser redefinidas.

Como bien avanza la revista científica Nature, los cambios ya están en el horizonte. Las modificaciones fueron acordadas la semana pasada en una localización cercana a París, por lo que tienen ya el visto bueno por parte de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, según sus siglas en francés).

Esta Oficina ha decidido cambiar la forma de medida de cuatro unidades científicas básicas: kilogramo, amperio, kelvin y mol. Hasta el momento, las medidas de estas unidades se hacían teniendo en cuenta constantes abstractas o definiciones arbitrarias, algo que ya tiene los días contados.

La medida del kilogramo ha resultado no ser tan fiable como se creía

La BIPM ha optado por redefinir las mencionadas unidades basándose en constantes fundamentales, que no puedan cambiar con el paso del tiempo. Como conocerás a continuación, el kilogramo tiene una masa concreta, pero esta podía variar al cabo de los años.

Por ahora, la Oficina Internacional de Pesos y Medidas ya ha dado luz verde a los cambios, que deberán ser aprobados en la Conferencia General sobre Pesos y Medidas en noviembre de 2018. Finalmente, si esto sucede, las nuevas definiciones entrarán en vigencia a partir de 2019.

Pero antes de anticiparnos a ese momento, para el que queda más de un año, vamos a conocer bien en qué consisten esos cambios acordados. ¿El kilo dejará de ser lo que era? ¿Cómo se medirá ahora el amperio?

Así se medirá la unidad básica de masa

El kilogramo es una de las unidades de medida más utilizadas en la sociedad. Su símbolo es kg y hasta el momento tenía una definición clara: masa de un cilindro de platino-iridio con altura y dimensión específicas. Sin embargo, había un grave problema con la masa de ese cilindro.

Los objetos de platino e iridio pueden, por química, cambiar de masa con el paso del tiempo. Según explica El País, los objetos pueden perder átomos o absorber moléculas, por lo que su masa varía. 50 microgramos en un siglo ha sido la cantidad de masa ganada por copias oficiales según los propios expertos.

Las unidades de medida sufrirán una redefinición a partir de 2018. El Profe de Física

Este problema no podía continuar y por ello el kilogramo va a obtener una nueva definición. Si se aprueba en la Conferencia General, el kilo será medido con la balanza de Watt, una herramienta que compara la energía mecánica con la electromagnética mediante una corriente de masa, usando para ello un láser.

El amperio también cambia

Hasta el momento, la unidad básica de corriente eléctrica estaba determinada por un experimento imaginario que genera una fuerza entre dos cables infinitos. En su intento de dejar atrás definiciones abstractas o arbitrarias, la SI ha acordado redefinir también el amperio.

A partir de 2018, la unidad de corriente eléctrica se medirá gracias a una bomba de electrones, que puede crear una corriente medible contando los electrones individuales. Pero no creas que el kilogramo y el amperio son las únicas unidades afectadas por las nuevas decisiones, ya que aún hay dos más.

El kelvin se une a la lista de cambios

Sería complicado explicar qué es actualmente el kelvin sin mirar una fuente de información como Wikipedia. Para todos aquellos perdidos, debemos exponer que el kelvin es la unidad básica de temperatura, y desde 1960 se relaciona con la temperatura y presión a la que coexisten el agua, el hielo y el vapor de agua en equilibrio.

¿Sabes cómo se mide la unidad de sustancia? El mol también cambiará en 2018

El próximo año esa medida se quedará en el pasado y el protagonismo será para la termometría acústica. ¿En qué consiste esta técnica de nombre raro? Bien, este proceso determina la velocidad del sonido en una esfera llena de gas a una temperatura fija, analizando la frecuencia de las ondas sonoras que resuenan dentro y midiendo el volumen de la esfera.

2018 también será clave para el mol

Desde 1960, el mol es la unidad básica de sustancia definida, obviamente, por la cantidad de sustancia que hay en un sistema con tantas entidades elementales como átomos hay en 0,012 kilogramos de carbono-12. Esta definición un poco liosa va a cambiar en unos meses.

La Oficina Internacional de Pesos y Medida ha optado por elegir un método de medida mucho más concreto. En especial, han seleccionado un dispositivo denominado como la "constante de Avogadro", que es capaz de determinar el número de átomos en una esfera perfecta de silicio 28 de forma muy precisa por medio de un láser.

Estas son las cuatro unidades de medidas que serán redefinidas, con casi total seguridad, en noviembre de 2018 en la Conferencia General sobre Pesos y Medidas. Esa luz verde permitirá que entren en vigencia a partir de 2019, año clave para algunas de las unidades más usadas en la sociedad.