Estoy seguro que cerca de ti existe más de un ejemplo de familias tocadas por una de las enfermedades más terribles a las que nos podemos enfrentar y, además, una de las pocas en las que tenemos que envenenar nuestro cuerpo para intentar sobrevivir. Si quieres descubrir una técnica que podría permitir evitar los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer, quédate en este artículo.

¿Qué es el cáncer?

La explicación más sencilla para definir al cáncer sería explicarlo como la división de células sin control, incluso llegando a afectar a tejidos adyacentes. Existen tantos tipos de cáncer como células tenemos en nuestro cuerpo y, de acuerdo a la página web National Cancer Institute, nuestro organismo alberga trillones de células. Imagínate la repercusión de la enfermedad.

Sin embargo, el problema del cáncer no es que las células se dividan, ya que esto es algo que hacen también las que están sanas, sino que el proceso de muerte de células y su sustitución por sanas se rompe. Las células enfermas o muertas siguen en el organismo y las nuevas, muchas innecesarias, crecen formando los denominados tumores. Éstos pueden ser benignos cuando no invaden tejidos cercanos o malignos cuando sí se extienden a otras partes del cuerpo.

Los egipcios ya conocían los síntomas de la enfermedad

Esta enfermedad, por moderna que parezca, está datada desde la época de la civilización egipcia, como podemos leer en la información publicada por Medium, ya que manuscritos antiguos, obtenidos en las ruinas de las arenas del desierto, ya hablaban de masas abultadas en el pecho. La cura, hoy en día, está más cerca, pero el camino será largo aún.

Una nueva arma contra el ejército de células diabólicas

A día de hoy, el tratamiento más habitual y eficaz es la quimioterapia. En este caso, los hospitales utilizan esta técnica para ayudar a los pacientes a curarse, en los casos más graves a mitigar el dolor. El cáncer es atacado a través de una mezcla de medicamentos que buscan acabar con las células que causan el problema, aunque de camino se lleven muchas de aquellas que están sanas.

El CICD, de momento, es una experimentación teórica

En este caso, una nueva técnica parece haber encontrado una virtud a la hora de abordar esta enfermedad. El denominado Caspase Independent Cell Death, como bien nos indican los compañeros del medio digital Futurism, consiste en la eliminación de las células que crecen descontroladas sin recurrir a la famosa apoptosis.

El cáncer podrá ser combatido de otra manera. Cancer Research UK

Seguramente, como es mi caso, no conoces este término tan raro. La apoptosis es un proceso de activación de ciertas proteínas de las células, llamadas caspasas, para matarlas. De momento, la nueva técnica está siendo probada un modelos teóricos con éxito, pero aún falta tiempo para que seamos los humanos los que podamos someternos a ella. La esperanza, sin embargo, está presente desde el momento de presentación de la técnica. En palabras del doctor Stephen Tait, uno de los investigadores responsables de este avance:

En esencia, este mecanismo tiene el potencial para mejorar espectacularmente la efectividad de la terapia anti-cáncer y reducir la indeseada toxicidad que esta provoca.

¿Un futuro libre de cáncer?

Gracias a la información que hemos podido recopilar de la página web de Sky News, sabemos que el futuro tratamiento que permita erradicar esta gravísima enfermedad pasa por utilizar técnicas no invasivas ni tóxicas para nuestro organismo. De hecho, el Caspase Independent Cell Death ayudará a detener el tumor, incrementará la posibilidad de que no se vuelva a reproducir y, además, provocará una activación del sistema inmunitario, con lo que nuestro cuerpo también combatirá a esta invasión no deseada.

Seguramente, quizás nosotros no lo veamos, el cáncer acabará siendo curado y tratado de una manera mucho más normalizada, a pesar de que las estadísticas indican que cada vez son más las personas que lo padecen. Según los datos de la página web del National Cancer Institute, en el año 2016, solamente en Estados Unidos, se diagnosticaron 1.685.210 nuevos casos de cáncer, de los cuales 595.690 acabaron en la muerte del paciente, un 35% del total.

La ayuda a la investigación es fundamental

Confiemos en la labor de los investigadores y, si entra dentro de nuestras posibilidades, ayudemos a las asociaciones que cada día luchan por financiar estas investigaciones para que podamos tener, aunque pueda resultar una utopía, un mundo libre de tumores. Tu ayuda sola no salvará vidas, pero miles de personas empujando en una dirección pueden mover montañas si se lo proponen.