Seguro que en algún momento de tu vida has escuchado que los seres humanos solo utilizan el 10% de su cerebro. Sin embargo, estudios recientes han comprobado que esta afirmación se aleja bastante de la realidad. Parece que los científicos habían infravalorado la capacidad de actividad por parte de nuestro cerebro, que realmente trabaja mucho más de lo que se había establecido en antiguos análisis.

El cambio encontrado afecta directamente a las dendritas, pero ¿qué son exactamente?

La Universidad de California, situada en Los Ángeles, ha estudiado el funcionamiento del cerebro y ha llegado a una conclusión: el cerebro puede ser hasta diez veces más activo de lo que se pensaba. Debemos especificar que, por el momento, los científicos de esta reputada institución solo han analizado el órgano en las ratas, aunque están seguros de que los nuevos datos averiguados se aplican de igual forma al cerebro humano.

Para llegar a este hallazgo la clave ha estado en estudiar a fondo cómo es el funcionamiento mediante el cual el cerebro procesa la información y la almacena. Según los investigadores y como bien informa Muy Interesante, las dendritas de este órgano desarrollan un papel fundamental desconocido hasta ahora.

El papel clave de las dendritas

Antes de explicar cuál es el nuevo conocimiento en el que se basa el hallazgo debes conocer qué son las dendritas y cómo es su funcionamiento.

Según Wikipedia, las dendritas son las prolongaciones ramificadas de las neuronas del cerebro y se encargan de la recepción de estímulos, es decir, reciben los impulsos de otras neuronas y los envían hasta el cuerpo de la neurona, conocido como soma. De esta forma las dendritas permiten el proceso de la información y su almacenamiento, dando lugar al aprendizaje, a los recuerdos, etc.

Las dendritas reciben impulsos de las neuronas y los hacen llegar hasta el soma. Biología para mis muchachos

Esto es lo que se conocía hasta ahora sobre las dendritas, aunque los investigadores han accedido a nuevos detalles sobre sus funciones. Según han conocido los científicos de la Universidad de California, las dendritas no solo basan su trabajo en transmitir estímulos entre unas neuronas y otras, lo que significa que el cerebro es mucho más activo de lo que se pensaba.

Este hallazgo supone un cambio radical en la comprensión de cómo el cerebro procesa la información

Estas prolongaciones ramificadas forman el 90% del tejido neuronal, por lo que cualquier hallazgo sobre las mismas representa un importante avance en el mundo de la ciencia. El cambio detectado por los investigadores es sencillo: hasta el momento se pensaba que las dendritas solo recibían y transmitían impulsos, y ahora se ha comprobado que estas prolongaciones también pueden crear sus propios estímulos.

¿Qué cambios supone este nuevo conocimiento?

¿Es aplicable este descubrimiento a los seres humanos?

Los científicos han encontrado que las propias dendritas crean diez veces más impulsos que los somas, los cuerpos de las neuronas. Además, los impulsos de las dendritas cuentan con intensidades diferentes, mientras que los de los somas suceden o no, es decir, cuando actúan siempre lo hacen con el único grado de intensidad con el que cuentan.

Aunque parece que este hallazgo solo supone un cambio en el conocimiento que teníamos sobre el cerebro y el procesamiento que hace de la información, el descubrimiento va mucho más allá, como ha comunicado Mayank Mehta, director de la investigación de la Universidad de California:

Las dendritas son mucho más activas que el soma, y saberlo va a cambiar nuestra comprensión de la forma en la que el cerebro procesa la información. Esto podría llevar a nuevos tratamientos de los desórdenes neurológicos y al diseño de ordenadores que piensen como los humanos.

Mehta ha hecho incidencia en el cambio que supone este hallazgo. Si tenemos en cuenta que las dendritas actúan diez veces más que los somas y que su presencia es casi cien veces mayor que la de los cuerpos de las neuronas, el cerebro tiene una capacidad computacional cien veces superior a lo establecido hasta la actualidad, como leemos en Sputnik Mundo. Increíble, ¿verdad?

La investigación realizada por la Universidad de California podría representar grandes cambios a la hora de entender el funcionamiento del cerebro tal y como lo hacíamos hasta ahora. Además, estos nuevos conocimientos podrían aplicarse a la hora de entender enfermedades cerebrales, como hemos mencionado anteriormente, y de crear inteligencias artificiales.

Las dendritas permiten el proceso de la información y su almacenamiento. Noticias de la Ciencia

Actualmente, los dispositivos que utilizan la inteligencia artificial ya han conseguido sorprendernos con su forma de trabajar. Sin embargo, y como leemos en Prnoticias, este hallazgo provocará cambios a la hora de crear robots neuromórficos, cuyo funcionamiento imita la forma de trabajar de las neuronas de los seres humanos.

Su aplicación en los seres humanos

Como mencionábamos anteriormente, esta investigación ha centrado su trabajo en ratas, por lo que sus conclusiones pueden no ser aplicadas al cerebro de los seres humanos. Sin embargo, los investigadores están muy seguros de que el funcionamiento de las dendritas en los humanos es idéntico al de las ratas. La actividad de las dendritas no es lo único que han encontrado en el cerebro de los animales estudiados.

La investigación de la Universidad de California ha estudiado a fondo cómo es el proceso de aprendizaje en el cerebro, llegando a la conclusión de que es mucho más flexible de lo establecido hasta el momento. Parece que este estudio marca un punto importante en la historia, por lo que, a partir de ahora, los expertos tendrán que tenerlo muy en cuenta.

Otro de los científicos que han participado en el estudio, Jason Moore, ha explicado a través de unas declaraciones hasta dónde llegaría el hallazgo de la investigación:

Se suele asumir que el aprendizaje ocurre cuando los cuerpos de dos neuronas están activos a la vez, pero nuestras investigaciones sugieren que eso podría suceder cuando están activos tanto el soma como las dendritas, y que diferentes partes de estas podrían activarse en diferentes momentos, lo que implicaría que el aprendizaje es un proceso mucho más flexible de lo que creíamos.

La información cedida por la Universidad de California sobre el potencial de las dendritas llega hasta aquí, por lo que tan solo nos queda esperar para conocer de forma más exacta si este hallazgo será tan útil como parece en el futuro.