¿A quién no le gusta el chocolate? Con leche, negro, con frutos secos, blanco, con trocitos de naranja, en forma de chips integrados en una galleta perfecta… la lista es larga y deliciosa. Y es que, desde que el cacao llegó a Europa durante el ‘descubrimiento’ de América en 1492, los maestros cocineros han elaborado innumerables recetas que consiguen hacer las delicias de grandes y pequeños.

Han hecho falta 80 años para que alguien lograse otro tipo de chocolate

Podríamos pensar que ya hemos alcanzado el súmmum, la perfección hecha tableta… y, sin embargo, estaríamos equivocados. O eso es lo que aseguran los científicos de la empresa suiza Barry Callebaut, que acaban de presentar un tipo de chocolate totalmente diferente a lo que hayamos visto antes. Se trata de un tipo de chocolate absolutamente natural… pero es rosa.

Sí, has leído bien, se trata de un chocolate sin aditivos ni colorantes cuyo color original es rosado. Por cierto, la última vez que se presentó un chocolate de un color diferente fue hace exactamente 80 años, cuando a alguien se le ocurrió la original idea de mezclar manteca de cacao con sólidos de leche: nacía el chocolate blanco.

Así es la semilla del cacao ruby. Barry Callebout

Este chocolate rosa proviene del haba o semilla del cacao Ruby, y ha sido presentado al mundo en un evento especial que ha tenido lugar en Shangai este martes. Y ojo, porque no se trata de una diferencia meramente estética, el cacao Ruby tiene un sabor muy particular, algo frutado. Según asegura la compañía en su nota de prensa:

El cuarto tipo de chocolate ofrece una experiencia totalmente nueva en cuanto a sabor, que no es amargo, lechoso o dulce, sino una mezcla entre la frutosidad de las bayas y una suavidad deliciosa. Eso sí, para crear el chocolate Ruby no hemos añadido ni bayas, ni sabor a baya o colorante.

¿Por qué no hemos oído hablar antes del chocolate rosa antes?

¿Cuál es el truco? Como uno de los portavoces de la chocolatera ha explicado a la web Today, la semilla Ruby crece en países como Ecuador, Brasil y Costa de Marfil, pero se necesita un tipo de semilla concreta, así de crípticos han sido sus creadores. De este modo, siguiendo un proceso único que conserva sus propiedades cromáticas, consiguen elaborar el chocolate rosa sin que pierda color. Sin aditivos.

Ni colorantes o aditivos: el chocolate rosa es totalmente natural

Este descubrimiento constituye todo un hito para la industria chocolatera, que ve así cómo llega el cuarto color al chocolate, tras el negro, el marrón y el blanco.

No obstante, el último grito en innovación cromática vino de la mano de Nestle, que introdujo el chocolate blanco en los años 30, aunque en realidad se trata de un derivado del cacao que emplea sustancias añadidas para dotarle de ese característico color marfil.

Parece extraño, pero el chocolate rosa no tiene ningún tipo de colorante. Barry Callebout

A diferencia del chocolate blanco, el chocolate Ruby es un chocolate real. Hasta la fecha, como mucho se había conseguido el polvo de cacao rojo, pero nunca en forma sólida.

Como señala el CEO de Barry Callebaut, Antoine de Saint-Affrique:

Podrías intentar copiar el color y el sabor, pero no sería real, con esos matices en su sabor, tan naturales y característicos.

Y ahora viene la pregunta del millón: ¿cuándo podremos probarlo? De acuerdo con la compañía, que actualmente es la única en contar con la técnica precisa para la elaboración del chocolate rosa, les costará aproximadamente 18 meses lanzar productos al mercado para el gran público. Un año y medio de espera para podernos deleitar con el primer chocolate rosa.