Ante la duda de si existen o no más seres inteligentes en el universo, tenemos que conformarnos con analizar al ser más racional que conocemos: el ser humano. Existen tantas cualidades, características y motivos para intentar comprendernos que se podrían hacer cientos de artículos al respecto. Hoy quiero compartir contigo un análisis muy particular, a ratos basado en la ciencia, acerca de una de las cosas más bonitas que podemos observar entre nosotros. ¿Quieres conocer los tipos de sonrisa más comunes?

La felicidad de la risa

Lógicamente, había que empezar por la sonrisa más gratificante para las personas. Como existen muchos rangos dentro de la felicidad, déjame que te ilustre este tipo de sonrisa con un ejemplo clásico, pero no por ello menos interesante. Según hemos podido informarnos en la página web Tendencias 21, la sonrisa de un bebé activa un área muy concreta en el cerebro de las madres. ¿Quieres conocer qué sucede en ese momento de felicidad?

La sonrisa de un bebé es motivo de felicidad para su madre. Unsplash
Las madres activan una zona específica de su cerebro al observar a sus hijos

Científicos del Baylor College of Medicine han realizado una investigación en la que presentan a distintas madres fotografías de su hijo y otro ajeno en tres estados: contento, neutral y afligido. Gracias a una resonancia magnética, los investigadores pudieron observar la reacción dentro del cerebro de las madres, en concreto midiendo los flujos sanguíneos. Cuando la madre observaba la cara de su hijo, ciertas áreas del cerebro, en concreto el denominado circuito de recompensa, se activaba produciendo dopamina.

Este circuito es una parte del sistema nervioso central y se encarga producir sensaciones de placer y satisfacción. Además la dopamina, que puede ser obtenida artificialmente a través de drogas, provoca inmediatamente un estado de euforia natural para la propia madre. Algo tan simple como una imagen, induce en el ser humano a una sonrisa de felicidad.

Un villano que ríe

Admítelo, tú también te has reído en un síntoma de alegría por el mal ajeno. Todos hemos sido villanos en algún momento de nuestra vida, aunque la realidad es que el mundo del cine o el cómic, lo han representado de un modo más exagerado, quizás para destacar los puntos más característicos de la representación de una persona movida por impulsos poco humanos y racionales.

La sonrisa de El Joker es uno de sus símbolos

En esta ocasión, el primer villano que me viene a la cabeza y que resulta estar íntimamente relacionado con la risa es El Joker. El enemigo mortal de Batman es, quizás, uno de los villanos más complejos del mundo del entretenimiento, ya que sus motivaciones son aleatorias y acompaña cualquier acto descarnado de una pérfida sonrisa que hiela la sangre de los presentes.

Sin ser un experto, ni tan siquiera un conocedor de los aspectos básicos de la psicología, creo distinguir, en base a tantas horas de películas, documentales y horas en el baño acompañado de cómics, algunas características de la sonrisa del villano. Un primer aspecto, fundamental, en muchas ocasiones es que la risa, exagerada, infunde temor en quienes la escuchan, ya que no suele obedecer a un comportamiento racional.

Se tiende a pensar en la locura, cuando vemos a alguien reírse sin motivo aparente. Sin embargo, el factor de la maldad pura, aquella que obtiene placer a través del sufrimiento ajeno, dota a la risa del villano de un componente demasiado alejado de la cordura.

La sonrisa social

Quizás éste sea el tipo de risa más extendida, porque, al fin y al cabo, el ser humano es uno de los animales sociales más avanzados de nuestro planeta. Existen distintos momentos y situaciones en las que comportarse de manera neutra o más triste, pero por regla general, las sonrisas suelen ser uno de los elementos centrales de cualquier evento o reunión.

La gente quiere sonreír en compañía. Unsplash
La sonrisa en compañía es tan necesaria como sanadora

Además de liberar tensiones y provocar sentimientos positivos, que es una de las mejores terapias que la Madre Naturaleza ha inventado, nuestro organismo suele utilizar la sonrisa para multitud de ocasiones en las que el componente social lo exige. Si quieres agradar a alguien que no conoces, sonríes. Si quieres levantar el ánimo de una persona triste, sonríes. Si estás nervioso ante una primera cita, sonríes. La cantidad de momentos en los que una sonrisa consigue revertir una mala situación o potenciar una circunstancia propicia son innumerables.

Así que si eres un villano de primera, si estás jugando con tu hija, si estás viendo una película de comedia, si estás en un bar con tus amigos hablando de mil y una tonterías o si ves a una persona abatida cerca de ti, sonríe. Y es que ya lo dijo el genial Gabriel García Márquez:

Nunca dejes de sonreír ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.