Científicos desarrollan una rompedora técnica para "imprimir" vasos sanguíneos
Imprimir vasos sanguíneos podría ser posible gracias al último avance científico. ¿Hasta qué punto pueden ejercer la misma función que los naturales?
Los vasos sanguíneos es un elemento esencial para entender la utilidad de la sangre en el organismo. Gracias a estas ramificaciones de venas y arterias es posible que las células puedan obtener los nutrientes necesarios para su supervivencia. Sin embargo, se trata de estructuras particularmente complejas de copiar por parte del ser humano. Desde hace mucho tiempo se viene trabajando en una tecnología capaz de emular las increíbles funciones que posee una tecnología de estas características.
La impresión de vasos sanguíneos es algo que no ha podido completarse por el momento, pero podríamos estar más cerca que nunca de lograrlo. Un equipo de científicos del Centro Médico Universitario de Utrech ha logrado dar una técnica que permitiría obtener este fin último del sistema circulatorio. Curiosamente, el método conseguido viene a representar una bioimpresión que reúne los requerimientos necesarios para desarrollar una copia de lo que genera el propio organismo. Es un importante adelanto en términos científicos.
Veamos, por tanto, qué es lo que se ha logrado gracias a este avance, cuáles son las características esenciales para comprender la naturaleza de esta innovación y, por supuesto, hasta qué punto un a tecnología así puede tener viabilidad tecnológica para llevar a cabo nuevos proyectos biológicos. Sin duda alguna, estamos más cerca que nunca de "imprimir" vasos sanguíneos.
"Imprimir" vasos sanguíneos gracias al uso de las últimas tecnologías en esta materia
Hasta ahora, había sido posible crear vasos sanguíneos artificiales, los cuales se sostenían gracias a la actuación de geles especiales. Su funcionamiento es óptimo, pero se enfrentan a un problema de gran calado. Esta tecnología no es compatible con la flexibilidad que hay, por ejemplo, en una articulación del ser humano. Esto convierte a estos prototipos en soluciones que no representan a la perfección el funcionamiento de estos conductos tan pequeños. La bioimpresión alcanzada por este equipo de profesionales sí habría logrado un importante avance a tal efecto.
Para poder obtener soluciones más resistentes a la flexión, se llevó a cabo una fusión de técnicas de bioimpresión volumétrica y electroescritura fundida. Gracias a este novedoso sistema de producción, se han conseguido superar todas las limitaciones que ofrecía la tecnología convencional. Nos encontramos, sin duda alguna, ante una novedosa técnica que podría traer consigo futuras evoluciones de gran calado a la industria científica centrada en la salud.
Para obtener células sanguíneas funcionales, los científicos hicieron uso de la técnica de electroescritura fundida, procediendo a sumergirlo en un vial con gel fotoactivo. Gabriël Größbacher, la persona que ha estado encargada del proyecto, ha mostrado su intención de seguir mejorando el sistema para crear soluciones más eficientes. Una de las curiosidades más destacadas de esta nueva tecnología radica en el propio diseño de estos vasos sanguíneos impresos.
El hecho de poder controlar la permeabilidad del vaso para que la sangre haga su función es uno de los elementos clave que explican el largo recorrido que tendría esta solución en el futuro. No obstante, aún es pronto para ver si esta tecnología puede servir para una aplicación real en seres humanos. Sea como fuere, ¿estamos más cerca que nunca de ver un órgano artificial inserto en el organismo de una persona? En los próximos meses se realizarán importantes estudios para comprobar cuál puede ser la viabilidad de esta tecnología.