Científicos descubren cuatro nuevos e intrigantes exoplanetas: no tienen ni idea de qué están hechos
Dos telescopios espaciales han sido fundamentales para conocer aún más planetas en nuestro vecindario cósmico.
El ser humano continúa explorando el Sistema Solar y sus alrededores desde la Tierra y de vez en cuando se topa con nuevos mundos sobre los que poner la mirada y escrutar para conocer un poco más el universo más cercano que nos rodea. Se han descubierto más de 5.000 exoplanetas desde que podemos explorar el espacio exterior en su búsqueda, pero estos nuevos cuerpos celestes parecen poner en jaque a la comunidad científica.
Cuatro nuevos planetas dentro del Sistema Solar, con una extraña composición
Recientemente hemos podido conocer cuatro nuevos estudios, donde se presenta información acerca de otros tantos planetas recién descubiertos. En la revista científica Astronomy & Astrophysics se han mostrado los planetas HD 22946 D y TOI-5678b, mientras que la publicación Monthly Notices of the Royal Astronomical Society ha dado a conocer los planetas HIP 9618 C y HD 15906 C. Para descubrir estos nuevos mundos, se han utilizado dos telescopios espaciales: el TESS de la NASA y el CHEOPS de la ESA.
What are mini-Neptunes and how do you find them is our vast universe? PhD Student Amy Tuson explains how the space telescopes @NASA_TESS and @ESA_CHEOPS allow her to unveil one of those mysterious exoplanets. 👇 https://t.co/4fCk91a2nT #exoplanets #UNIVERSE pic.twitter.com/J1BieL9NFQ
— Cavendish Laboratory (@DeptofPhysics) June 8, 2023
Los descubrimientos se han realizado en lo que podría denominarse como dos fases. En primer lugar, se ha utilizado la misión TESS para detectar estos exoplanetas mientras cruzaban por delante de su estrella. Dado que el telescopio espacial cambia de vista cada 27 días, si un planeta tiene una órbita de mayor duración, el instrumento de la NASA no puede realizar una segunda observación.
Es aquí donde entra el observatorio espacial CHEOPS, que ha sido utilizado en esta ocasión para confirmar la existencia de estos exoplanetas. Esto es posible gracias a que el satélite es capaz de observar el brillo de las estrellas y detectar posibles atenuaciones del mismo, que suelen ser debidas a que un objeto pasa entre la posición del instrumento y la estrella.
Tal y como se explica en el artículo publicado en EurekAlert, los astrónomos implicados en la observación de estos exoplanetas juegan a una especie de juego del escondite con los cuerpos celestes. Hugh Osborn, perteneciente a la Universidad de Berna, afirma que:
Apuntamos CHEOPS a un objetivo en cierto momento, y dependiendo de si observamos tránsito o no, podemos eliminar algunas de las posibilidades e intentarlo de nuevo en otro momento, hasta que nos quedamos con una solución única para el período orbital.
Para conocer la órbita de 52,5 días de HIP 9618 C se necesitaron cuatro intentos, mientras que para adivinar la órbita de 48 días de TOI 5678 B se necesitaron cinco intentos. Por el momento, se desconoce si hablamos de mundos rocosos, gaseosos o llenos de agua y con atmósferas de vapor. El telescopio espacial James Webb, según lo apuntado por el astrofísico británico, podría ayudarnos a entender mejor su composición en un futuro.