Científicos descubren el impresionante poder de la energía eólica en Marte: vivir en el planeta rojo no es una utopía
Marte desvela el poder energético del planeta, que podría albergar vida humana en ciertas áreas.
Uno de los anhelos más deseados por el ser humano es alcanzar otros planetas, de hecho, la NASA tiene sus propios planes para poner al ser humano en Marte, con 63 objetivos e infraestructuras previstas. Son numerosos los descubrimientos que van saliendo a la luz acerca del planeta rojo, pero el que nos toca contarte a continuación parece que podría ser el punto de partida de un primer asentamiento humano en la superficie marciana.
El viento es poderoso en algunas zonas de Marte y podría ser una fuente de energía inagotable para la colonización del planeta
Recientemente, según la información publicada en el medio especializado Nature Astronomy, hemos conocido una investigación liderada por Victoria Hartwick, perteneciente al Ames Research Center, que ha mostrado cómo los vientos marcianos pueden ser nuestros aliados a la hora de intentar establecer bases en el planeta vecino. En una declaración publicada en el medio digital New Scientist, la científica asegura que:
Es realmente emocionante que al combinar la energía potencia eólica junto con otras energías, hemos abierto grandes áreas del planeta para la exploración y zonas de interés científico que la comunidad había desacreditado previamente debido a las necesidades energéticas.
El centro de investigación vasco Tekniker llevará la energía eólica a Marte https://t.co/uoOGDbewWj
— Ramón Roca (@rrocasalamero) December 9, 2020
Anteriormente, se había señalado a la energía solar como la más interesante para poder potenciar asentamientos humanos, aunque ésta se limitaba al ecuador del planeta. Mientras tanto, si el ser humano querría acercarse a los polos, otras fuentes de energía debían ser exploradas y es en esta investigación donde se ha descubierto que los vientos polares, a través de turbinas instaladas en dicha área, pueden ser vitales para poder abastecer a un grupo de 6 personas durante un año entero.
Esto, además, hace que la posible dependencia de la energía nuclear sea menos acentuada, quien sabe si inexistente en el futuro, con el ahorro en la construcción de plantas energéticas de este tipo y con la eliminación del riesgo que siempre va unido a la energía nuclear. Los vientos en Marte son mucho menos poderosos que en la Tierra, dada la fina atmósfera del planeta, y siempre han sido considerados para futuros aterrizajes, pero ahora serán estudiados en profundidad para analizar la viabilidad de un proyecto energético que podría sustentar al ser humano en el deseado planeta rojo.