Cuando la ciencia se une con el mundo cinematográfico suelen suceder dos cosas. Normalmente ambas son excluyentes, con lo que si no estás en el primer grupo, seguramente seas miembro del segundo. Existe gente que sabe que el cine es un arte y un entretenimiento y acude a las salas a disfrutar del espectáculo. Otros, los del segundo grupo, consiguen sacar fallos a todas y cada una de las películas que ven, y con más razón si la película contiene toques de ciencia y éstos son imprecisos, lo que suele ser habitual en la mayoría de ocasiones.

Cuatro científicos quieren poner las leyes de la física del revés

De todas maneras, en este artículo te voy a mostrar cuatro descubrimientos científicos de la ficción que han sido anhelos del ser humano desde que tenemos conocimiento del universo y sus leyes físicas. Si quieres recordar escenas de películas, científicos locos y, quizás, alguna controvertida teoría científica, estás en el lugar adecuado.

La fuerza tiene color verde

No me negarás que desde niños todos hemos deseado, al menos en mi caso es así, ser superhéroes por un día. Los cómics, los dibujos animados y las películas han contribuido a que los más jóvenes aspiren a salvar el mundo vestidos con ropas ajustadas o capas imponentes. El científico que siempre ronda mi cabeza cuando pienso en superhéroes es Bruce Banner. Si ya sabes de quién te estoy hablando, tienes mis respetos. En caso contrario, te daré una pista. Cuando se enfada su color de piel cambia a una tonalidad verdosa y su ropa acaba rasgada completamente. Sí, responde al nombre de Hulk.

Hulk representa la ira desbocada de Bruce Banner

La fuerza sobrehumana, algo que ejércitos de todo el mundo ya experimentan, como se puede comprobar en informaciones aparecidas en el diario digital The Sun, es una de las habilidades más clásicas del universo de los cómic. En este caso el señor Banner está especializado en el campo de la energía nuclear. Investigando los rayos gamma, en concreto la construcción de una bomba que los utilizase, Bruce se ve expuesto a una cantidad enorme de esta forma de energía. En un principio, cuando Hulk es de color gris, su alter ego solamente hace acto de presencia desde la puesta hasta la salida del sol. Es más adelante cuando la adrenalina liberada por los enfados convierten al científico en La Masa.

La moral es invisible

Continuaré contándote avances científicos de la ficción, mientras te presento a investigadores que, jugando a ser Dios, se aproximaron demasiado al precipicio. En este caso quiero contarte la historia de Sebastian Caine. Seguramente, yo tampoco lo recordaba, no sepas de quién te estoy hablando por un nombre y un apellido. Sin embargo, podría darte detalles de su investigación e hilarías perfectamente con su historia. Este científico ha sido reclutado por el Pentágono para elaborar un suero que confiera la invisibilidad a aquellas personas que lo reciban.

Efectivamente, el mito del hombre invisible cobra vida en la película del mismo nombre. A pesar de que el film del polémico Paul Verhoeven no tuvo éxito de críticas, su planteamiento moral sí resulta interesante. ¿Hasta qué punto somos conscientes de nuestros límites? Si tuviésemos una habilidad tan interesante para no ser detectados a simple vista, ¿la usaríamos para nuestro beneficio, para beneficio de los demás o, lo más inquietante, para provocar el mal a nuestro alrededor?

Nunca mezcles sin conocimiento

¿Cuántas veces has estado esperando una cola para acceder a un avión, a un tren o a un autobús? ¿Cuántas horas has perdido dentro de esos medios de transporte? Sería maravilloso que alguien en el mundo real pudiese inventar una máquina que teletransporte la materia de un punto a otro en cuestión de segundos. En este caso, el científico que nos ocupa se llama Seth Brundle y tuvo la genial idea de experimentar en sus propias carnes el viaje instantáneo. Lógicamente, para bien de los fanáticos del cine de terror, su experimento salió muy mal.

Como en muchas investigaciones, las casualidades provocan nuevos descubrimientos

Seth tenía en mente transferir todos los átomos de su cuerpo de una cabina futurista de su laboratorio a otra exactamente igual. El proyecto parecía razonablemente sencillo, hasta que algo lo cambió por completo. Durante el proceso de lectura de su organismo, una mosca se infiltró en la primera cabina, donde él se encontraba, con la mala suerte que el sistema informático combinó los dos cuerpos, el suyo y el de la mosca, para recrear una nueva especie, absolutamente letal. De verdad, si quieres experimentar, inténtalo primero con simulaciones por ordenador. Por cierto, La mosca es una de las joyas del cine de terror de los años 80.

¿Carretera? A donde vamos no necesitamos…carretera

Tenía que dejar para el cierre del artículo el mejor, más loco y más audaz científico de la historia del cine. Emmet Brown, más conocido como Doc, es el responsable de los viajes en el tiempo más alucinantes de la historia. Utilizar un coche para desplazarse temporalmente ha convertido a Regreso al Futuro en una de las sagas de ciencia ficción más aplaudidas del séptimo arte. Pero, ¿cómo se gestaron los viajes en el tiempo?

Doc siempre será un referente en la comunidad científica del mundo del cine

Debido a una caída accidental en el baño, Emmet Brown se desmaya. Al despertar y recobrar el conocimiento, una imagen acude a su mente. Rápidamente, dibuja lo que acaba de ver y dedica su vida a un único propósito, convertir un garabato en el condensador de fluzo que permita al Delorean recorrer el pasado y el futuro junto a su amigo adolescente Marty McFly. Nadie quiere saber más detalles de la máquina. Siempre diremos que un simple coche pudo visitar el futuro, el pasado e, incluso, el Lejano Oeste.