Mañana lunes día 10 de febrero de madrugada (a las 5:03 hora española) se lanzará la Solar Orbiter, una nueva misión liderada por la ESA (Agencia Espacial Europea) y con colaboración con la NASA que tiene como objetivo el Sol. Se trata de la misión que nos permitirá conocer mucho mejor nuestra estrella, pues en realidad aún es una gran desconocida. El satélite, que tiene tecnología española, orbitará alrededor del Sol para realizar observaciones a una distancia de 60 radios solares, dentro de la órbita de Mercurio.

Se lanzará desde Cabo Cañaberal mediante un cohete Atlas V 411 y se prevé que llegue a la órbita operacional en noviembre de 2021 gracias al hecho de que se aprovechará de la gravedad tanto de la Tierra como de Venus para impulsarese y ganar tanto velocidad como trayectoria, alcanzando una velocidad máxima de hasta 245 000 kilómetros por hora.

Inicialmente, la misión tendrá una vida útil de aproximadamente 6 años, más de la mitad de los que estaría estudiando en profundidad al Sol, tanto de manera remota como mediante instrumentos in situ. No obstante, y en función de la calidad de los datos que aporte la sonda, la vida útil de la misión se podrá ampliar a algunos años más.

Instrumentación de la sonda Solar Orbiter
A lo largo de los años, la misión Solar Orbiter ha sufrido innumerables retrasos; pero parece que está todo listo, al fin

Con una carga útil de 209 kilogramos y un tamaño de 3 por 2,5 metros, esta sonda permitirá, por ejemplo, que descifremos con mayor precisión cómo funcionan los ciclos solares mediante el estudio del viento solar y del campo magnético de los alrededores del Sol, así como de la corona solar (su atmósfera); no solo recogerá valiosos datos, sino que además nos mostrará imágenes de nuestra estrella como probablemente nunca antes la hayamos visto.

La sonda Solar Orbiter en una cámara de simulación espacial

¿Qué pasa en los polos solares cuando se intercambia la polaridad? ¿Cómo se genera el campo magnético y cómo se propaga tanto a través del Sol como a través de la atmósfera? ¿Cómo afectan eventos como llamaradas solares eyecciones de masa coronal en el Sistema Solar? Estas son solo algunas de las preguntas que tanto la ESA como la NASA piensan responder mediante esta nueva sonda lanzada en apenas unas horas.

A la distancia que orbitará, el satélite se aproximará unos 42 millones de kilómetros al Sol, aproximadamente un cuarto de la distancia desde nuestro planeta hasta el astro. Puede parecer extremadamente lejos, pero en realidad no lo es: la sonda estará expuesta a 13 veces el valor de la radiación; además, el aparato recibirá de lleno innumerables partículas de radiación debido a las explosiones solares, pudiendo soportar temperaturas de hasta 500 grados centígrados, indudablemente mortal para cualquier humano.

A aproximadamente 42 millones de km de distancia del Sol, la Solar Orbiter tendrá que enfrentarse a temperaturas realmente extremas

En realidad, ya hemos enviado otras sondas mucho más cerca, hasta los 6 millones de kilómetros, pero ese no es el propósito de esta misión. La Solar Parker, que es la sonda que más se ha acercado al Sol hasta ahora, no tenía instrumentos de observación al Sol, por ejemplo; son simplemenete muy distintas. Además, debido a la instrumentación cargada en la Solar Orbiter, no sería ni posibe ni útil que se acercara más. La Solar Orbiter está dotada de potentes telescopios, por lo que ni siquiera necesitará acercarse de forma extrema. De hecho, se han tenido que realizar importantes medidas para proteger a la instrumentación de la radiación.

Cuándo y como ver la retransmisión en directo del lanzamiento de la Solar Orbiter

A pesar de que el lanzamiento se realizará a las 5:03 hora peninsular española, se podrá ver la retransmisión en directo desde la web de la ESA desde una media hora antes, a las 04:33 aproximadamente. Después de aproximadamente 53 minutos desde el lanzamiento se realizará el desprendimiento del cohete lanzador. Otro de los momentos más vitales del lanzamiento será a los 57 minutos, cuando recibamos finalmente.¡ comunicación de su instrumentación.

Si todo sale como lo planeado, para 2026 se podría estar comenzando a la misión no principal que podría alargar su vida útil, durando un máximo de 9 años, en los cuales se espera que esté operativo y enviando datos que permitan destreñar aún más los secretos y misteriores de nuestro astro.

Cuando uno se acerca tanto al Sol, no se tienen problemas de energía, pero hay un problema de temperatura

No obstante, tal y como leemos en declaraciones recogidas por France24 del Jefe del Proyecto de la ESA, dentro de 10 años la sonda aún tendría energía suficiente como para seguir funcionando. Y la energía no sería un problema para entonces, claro, sino la radiación y las extremas temperaturas.