Tu organismo es una complejísima máquina casi perfecta. Cientos de sistemas distintos, miles de procesos diferentes, todo tiene lugar en él. Por lo tanto, para que todo funcione correctamente, infinidad de variables distintas deben converger y actuar en sincronía.

Las células son los ladrillos de tu cuerpo

La unidad estructural más básica de todo tu cuerpo y de cualquier otro ser vivo es la célula. En tu organismo no existe un único tipo de célula, ya que en él podemos encontrar sistemas muy diferentes. Además, tampoco son las mismas células las que componen todos los seres vivos, ya que la biodiversidad es tremenda.

Dos formas de entender la vida

En la naturaleza podemos encontrar dos tipos diferentes de células. Ambas son la base de la vida. Por un lado tenemos a las células procariotas, las más primitivas, y por otro a las eucariotas, las más complejas y extendidas por nuestro planeta.

Procariotas, las pioneras

Nos encontramos ante unas células muy simples y antiguas. La vida apareció con ellas, y son las que forman las bacterias. De hecho, una bacteria es una única célula procariota, ya que se trata de seres unicelulares.

Son las más simples y primitivas

Están formadas por una cápsula que envuelve el citoplasma, un líquido en el que flotan los elementos que componen su interior. Dentro de ella, además de algunas pequeñas partículas, podemos encontrar su material genético, que se encuentra esparcido por el citoplasma.

Las bacterias están formadas por una única célula procariota. Vix

Eucariotas, evolucionadas y complejas

La evolución les permitió crecer y mejorar

Como podemos leer en la Wikipedia, las células eucariotas surgieron a partir de las primitivas procariotas. Es decir, son una evolución. En este caso, podemos encontrar orgánulos más complejos en el interior de su citoplasma. Sin embargo, la diferencia principal reside en que el material genético de estas células, su ADN, se encuentra concentrado en lo que llamamos núcleo.

Estas células son las que componen a todos los seres vivos pluricelulares, es decir, a los más complejos. Entre ellos, como no, el ser humano.

No estamos solos

Es cierto que tu organismo está formado por células eucariotas de muy distintas formas y funciones, pero no son las únicas presentes en tu cuerpo. Como podemos leer en el diario El País, un periodista científico llamado Ed Yong, ha trabajado durante años investigando la verdadera composición del organismo humano. ¿Sus conclusiones? Las ha plasmado en un libro titulado I contain multitudes ("Yo contengo multitudes"), del cual hablaremos a continuación.

Hay una frase que podría resumir perfectamente lo que este británico pretende mostrar con su libro. El propio Ed Yong nos la presenta en las primeras páginas de su obra:

Hay más bacterias en tus tripas que estrellas en nuestra galaxia.

Más de la mitad de tu organismo son bacterias

Yong resalta de esta manera la importancia de los millones y millones de microorganismos que viven en tu interior. Y es que tu cuerpo está plagado de bacterias de todo tipo que ayudan a que te encuentres sano. Según sus propias palabras, "tenemos alrededor de 30 billones de células humanas y 39 billones de células de microbios".

Hay quien incluso va más allá. Según un estudio realizado por el proyecto Genoma Humano, y como apuntan en el periódico Público, hasta el 90% de las células de tu organismo serían microorganismos, más concretamente bacterias.

Un papel más importante del que podrías imaginar

¿Cómo es posible que contemos con tantos huéspedes inesperados? ¿Son perjudiciales para mi salud? Nada más lejos de la realidad. Estos pequeños seres crean auténticos ecosistemas por todo tu cuerpo, y son realmente importantes para el correcto funcionamiento de este, ya que participan en decenas de procesos distintos.

Las necesitas, sin ellas no podrías vivir

Es muy probable que hayas oído hablar de la flora intestinal. Pues bien, este es un buen ejemplo de ello. Como podemos leer en Muy Interesante, la flora intestinal está formada por un ecosistema de microbios que habitan en tu sistema digestivo. Estas bacterias cubren todo su recorrido, llevando a cabo funciones como la de fermentar algunos alimentos, ayudar en la absorción de nutrientes como el hierro, y la de producir vitaminas muy importantes como la D y la K.

Según Bill Gates, esta obra cambiará tu relación con los microbios

Todas estas bacterias y las muchas otras que están presentes en tu cuerpo, además de los ecosistemas que estas crean, forman lo que se conoce como microbioma. Con su obra, Ed Yong pretende que tengas en cuenta la vital importancia que tienen para nosotros los microorganismos. Al contrario de lo que mucha gente cree, no todas las bacterias son perjudiciales para la salud.

De hecho, hasta el multimillonario Bill Gates ha recomendado que se lea su libro, ya que considera que es capaz de cambiar la relación que tenemos con estos pequeños seres, mostrándonos su verdadera importancia y lo beneficiosos que pueden llegar a ser.