De la ciencia ficción al lujo cósmico: reservar una habitación en la Luna ya es posible por 230.000 euros
Una startup tiene el sueño de abrir el primer hotel lunar en la próxima década y convertir el turismo espacial en un negocio real
Dormir en la Luna podría dejar de ser una fantasía de novela de ciencia ficción. La empresa estadounidense GRU Space está empezando a aceptar reservas para futuras estancias en la superficie de nuestro satélite a cambio de un depósito de 891,25 euros. ¿La promesa? Un asiento en una de sus primeras misiones tripuladas, previstas, como pronto, dentro de seis años.
Reservar una noche en la Luna ya es posible
La propuesta suena fantasiosa, pero es tan interesante que no podíamos dejar escapar la oportunidad de contártela. La compañía fue creada por Skyler Chan, graduado en Ingeniería Eléctrica e Informática en la Universidad de California en Berkeley, justo después de terminar la carrera. Durante bastantes meses, Skyler fue el único trabajador a tiempo completo en la compañía.
Aun así, este emprendedor tenía una idea en mente: si algún día las personas viven fuera de la Tierra, no bastará con tener naves para llegar allí. Será necesario que haya edificios y espacios habitables. Por el momento, su plan avanza poco a poco. En primer lugar, allá por 2029, tiene la intención de enviar a la Luna un pequeño experimento. Su objetivo es comprobar si estructuras hinchables pueden servir como refugio y afinar una técnica para fabricar ladrillos usando el polvo lunar.

Skyler Chan rodeado por dos de los máximos responsables de GRU Space
El segundo paso sería desplegar de una estructura inflable de mayor tamaño en una cavidad natural de la Luna. Si todo va correctamente, el primer hotel lunar vería la luz en el año 2032. Y se asegura, al menos en documento técnico que explica la idea y que está disponible en la página web de GRU Space, que esa misma estructura sería capaz de alojar hasta cuatro personas de forma simultánea.
Este es solo un escalón hacia el propósito final: levantar un edificio construido con ladrillos lunares y que esté inspirado en el Palacio de Bellas Artes de la ciudad de San Francisco. Sin embargo, ¿por qué crear un edificio, si los turistas llegarían a bordo de la Starship, una nave que, en teoría, ofrecerá amplio espacio y sistemas de soporte vital avanzados?
El propio Skyler Chan, en declaraciones recogidas por Ars Technica, lo deja claro: "No podemos mantener a todos viviendo en ese primer barco que zarpó hacia Norteamérica, ¿verdad? Tenemos que construir las carreteras, las estructuras y las oficinas en las que vivimos hoy".
Por el momento, a pesar de que la idea de este joven ingeniero es brillante, parece que hay más audacia que realidad. Eso sí, GRU Space ya ha recibido financiación por parte de uno de los aceleradores tecnológicos más influyentes del mundo, Y Combinator. Puede que la Luna aún quede lejos para la mayoría, pero, por primera vez, ya hay quien vende habitaciones lejos de nuestro planeta.