Un nuevo descubrimiento vuelve a probar que, en realidad, los humanos y los animales no somos tan diferentes. Imagina una situación en la que alguien quiera impresionar a su amado. Imagina los bombones, las invitaciones para salir juntos o un buen ramo de flores. Se trata de una táctica muy simple pero muy útil, como demuestran los delfines.

Se acerca la Navidad y debes pensar en las esponjas marinas como una buena opción de regalo

Tal y como explica ABC, el ofrecimiento de regalos para impresionar a la pareja es un comportamiento inusual en la naturaleza, aunque se había observado ya en algunos casos de aves que se comportan de forma muy generosa durante el cortejo.

Esta práctica, tan similar a la que utilizamos en ocasiones las personas, ha vuelto a ser vista en animales, aunque en este caso viven en el mar. Los delfines machos han sorprendido a los investigadores recientemente demostrando que son unos auténticos galanes cuando de eso del amor (y del sexo) se trata.

Olvídate de los bombones y piensa en las esponjas marinas

Los objetos regalados por los delfines machos durante el cortejo a la hembra distan un poco de los que acostumbramos a regalar las personas (obviamente). Los bombones y las flores se quedan a un lado y dan paso a las esponjas marinas. ¿No habías pensado en esta opción como regalo idóneo?

Cuatro investigadores de las universidades de Australia Occidental y Murdoch (Australia), y de Zúrich (Suiza) han publicado el estudio del que te hablamos en la revista Scientific Reports. Estos científicos se sorprendieron bastante cuando observaron a los delfines y comprobaron que el comportamiento que sospechaban de los mismos hacia las hembras era muy real.

Los animales investigados en este estudio han sido los delfines jorobados australianos adultos. Los expertos estaban observando a un delfín macho y una hembra con su cría, cuando descubrieron que el primero se adentró en el fondo del mar para conseguir una esponja marina que estaba agarrada en el lecho marino. "¿Qué pasó después?", te preguntarás.

La intención del delfín macho al conseguir la esponja es impresionar a la hembra, por lo que, tras hacerse con ella, proceden a enseñársela. De esta forma, y según creen los expertos, demuestran su fuerza y su valor. Son los mejores delfines y merecen el cariño de su amada.

Los delfines también utilizan a un amigo para tratar de acercarse a su amada

El comportamiento para conseguir sexo no termina ahí, los delfines machos se lo curran un poco más con increíbles demostraciones de su capacidad para emitir sonidos. Además, también realizan posturas impresionantes como la "postura del plátano" con los que tratan de hechizar a la audiencia.

Así reaccionan los machos cuando son rechazados

Las similitudes entre los delfines y las personas durante el acto de cortejo no terminan ahí. Otra de las tácticas utilizadas por estos animales es enviar a un delfín amigo a "charlar" con la hembra para tratar de avanzar en su objetivo. Vamos, lo que se llamaría contar con un amigo que actúa de "Celestina".

Todas estas prácticas a veces no terminan con final feliz y las hembras optan por rechazar a su pretendiente. En esos casos, los investigadores han observado que los delfines machos no reaccionan del todo bien y acaban tirando las esponjas de mar a las hembras, demostrando el mal perder que tienen.

Las esponjas marinas son el regalo que utilizan los machos para enamorar a las hembras. Scientific Reports

El equipo de cuatro expertos que se ha encargado de esta investigación en Australia ha terminado la misma con total fascinación por el comportamiento sorprendente de los delfines machos. Los regalos en forma de esponja de mar demuestran que los delfines son unos seres muy complejos socialmente de los que aún nos queda mucho por descubrir.

Tras observar las primeras muestras del cortejo, los investigadores se quedaron perplejos. Sin embargo, el desarrollo del análisis a lo largo de los años les permitió confirmar lo que suponían: los delfines y los humanos son muy similares cuando se trata de enamorar a su amado/a.

El descubrimiento de todos estos datos supone un primer paso para futuras investigaciones sobre los delfines. Así lo explica Stephanie Kink, una de las autoras del estudio, en Mashable:

La formación de alianzas entre machos adultos con el propósito de obligar a las hembras es poco común, ya que el éxito del apareamiento no se puede compartir. Este es un nuevo hallazgo para esta especie y presenta una vía emocionante para futuras investigaciones.

Este estudio es solo una demostración más de que, actualmente, el porcentaje de conocimiento que tenemos sobre la naturaleza y los millones de elementos que la forman es ínfimo. El trabajo de estos investigadores, además, vuelve a poner de manifiesto las grandes semejanzas entre los humanos y los delfines.