La ciencia, casi siempre, nos evoca aspectos como la biología, experimentos o estudios de distinta índole científica. Sin embargo, lo que todos ellos tienen en común es el protagonismo del ser humano. Y para hablar de nuestra especie, deberíamos empezar por conocer ejemplos de ciudadanos que lucharon por la libertad de aquellos que están desposeídos de la misma.

Ayer fueron homenajeadas cientos de mujeres que contribuyen a la lucha por los derechos humanos

Te invito, a lo largo de este artículo, a unirte a la celebración del Día de las Defensoras de los Derechos Humanos. Mujeres que pelearon por eliminar barreras y buscar una utópica igualdad. En ocasiones, esta lucha van tan lejos que crueles asesinatos sesgan sus vidas, aunque no sus ideales. Te propongo que sigas leyendo los próximos párrafos para descubrir grandes luchadoras que murieron defendiendo al ser humano.

Emilsen Manyoma

Fue una activista de los derechos humanos hasta enero de este mismo año. Emilsen, de nacionalidad colombiana, era miembro de la Comunidad CONPAZ, una red de comunidades de afrodescendientes, de indígenas y de campesinas del país en busca de justicia social y ambiental. Su labor, como podemos leer en su blog, es protegerse de forma no violenta en territorios donde existe un conflicto armado.

El pasado enero, la activista y su marido, fueron hallados muertos, según información obtenida del diario online El Espectador, a manos de su propio hermano. Éste, un desertor de las FARC, utilizó armamento robado a la milicia para acabar con la vida de su hermana. ¿El motivo? Cuando Emilsen reprendió a su hermano por su forma de actuar, éste acabó, no sólo con su vida, sino también con la de Joe Javier Rodallega, su esposo.

Miriam Rodríguez

México sufre una de las grandes lacras de la humanidad. El horror que producen las decenas de desapariciones que suceden en el país cada año, solo es superado por la impotencia de unas fuerzas de seguridad muy cuestionadas por sus ciudadanos. Miriam, a raíz de la desaparición de su propia hija en el año 2012, crea la Red de Desaparecidos de Tamaulipas, una asociación que pretende, apoyada en la solidaridad y los derechos humanos, encontrar a quienes han desaparecido y, además, concienciar a una sociedad azotada por este terrible mal.

El caso es que el pasado mayo, Miriam fue asesinada en su propia casa por disparos de arma de fuego. Debido a su labor como activista, sufrió multitud de amenazas contra su vida ya que sus denuncias tenían como objetivo exponer las redes de narcotraficantes, el crimen organizado y la corrupción instaurada en el país. Han acabado con su vida, pero su muerte ha conseguido amplificar su mensaje.

Sherly Montoya

Otro crimen contra una mujer que lucha por las libertades de sus semejantes. En este caso, la protagonista era miembro de la Asociación Arcoiris LGTB de Honduras. Esta asociación tiene, entre otros grupos, uno denominado Muñecas de Arcoiris, al cual pertenecía Sherly y que propugna la sensibilización en torno a la población transexual de la ciudad de Tegucigalpa y Comayagüela. La defensa de los derechos humanos de este colectivo y una búsqueda en la reducción del estigma que supone vivir sin apenas derechos, son el motor de la asociación.

Fue en abril de 2017 cuando Sherly fue hallada muerta, según informa TeleSur, en una estación de servicio, con síntomas de haber sido estrangulada. Su forma de ganarse la vida, en el negocio del sexo en la calle, está siendo objeto de múltiples ataques en las distintas localidades del país.

Laura Vásquez

Esta activista de Guatemala pertenecía al Comité en Defensa de la Vida y la Paz, una asociación que pretendía, recientemente, defender a su comunidad del proyecto minero San Rafael. Anteriormente, y debido a la oposición a dicho proyecto, Laura había pasado siete meses en prisión, sin prueba alguna por parte de la acusación, que era, nada más y nada menos, que el Ministerio Público.

En un comunicado emitido por la asociación Movimientos Sociales del Alba, se exige justicia por la muerte de la activista, a la vez que se acusa a los responsables de un feminicidio territorial. En palabras textuales:

Denunciamos a este sistema capitalista, patriarcal y colonial que saquea nuestros bienes comunes, contamina nuestras aguas, deforesta nuestros bosques, mercantiliza todas las dimensiones de la vida, viola y destruye nuestros cuerpos. Buscan generalizar el miedo, detenernos por medio del terror. Pero no lo harán. Las mujeres, como parte de nuestros pueblos seguiremos resistiendo.

Nadie debe limitar los derechos humanos

Esperemos que, en aquellos países donde ser libre tiene un alto coste, el paso del tiempo ayude a equilibrar la balanza. Desde Urban Tecno queremos romper una lanza en favor de la libertad, la igualdad y los derechos humanos, sobre todo en situaciones donde los más desfavorecidos se ven desamparados ante graves injusticias.