El cerebro es el órgano más importante del cuerpo, un complejo circuito formado por millones y millones de células especializadas, la neuronas, que se encargan de transmitir información en forma de impulsos eléctricos a través de las diferentes estructuras.

Tu cerebro es totalmente único, pero ¿podemos ir más allá?

Cada uno de nosotros posee un cerebro diferente, único, que se ha desarrollado en base a nuestras propias experiencias. Todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos aprendido desde que llegamos al mundo e incluso antes, ha quedado grabado en forma de interminables redes neuronales.

Por lo tanto, es fácil concluir que por lo general, tu cerebro es totalmente genuino, pero, ¿podríamos ir más allá? ¿Podríamos establecer diferencias cerebrales ente diferentes tipos de personas? ¿Podríamos hablar de diferencias entre sexos? Hoy aquí, en Urban Tecno, nos haremos esta última pregunta.

¿Somos más similares o diferentes?

No hay ninguna duda de que hombres y mujeres somos diferentes, biológicamente hablando. Al igual que existen muchos aspectos en los que somos iguales, existen otros en los que nos diferenciamos. Pero, ¿podrían llegar estas diferencias hasta el cerebro? Se ha hablado mucho del tema durante los años, con trabajos muy conocidos como el que comentaban en El País hace un par de años.

Estas sustancias serán las responsables del nacimiento de una niña o un niño

Debes tener en cuenta que las diferencias biológicas entre hombres y mujeres comienzan desde el mismísimo proceso de formación del feto, y esto es un punto muy importante. Serán una serie de sustancias las que sirvan de punto de partida para el desarrollo de un niño, o de una niña. ¿Cuáles son estas sustancias?

Básicamente hablamos de hormonas, las cuales tendrán una gran influencia en todo el proceso, hasta el punto de decidir si nacerá un niño o una niña. Carlson ya lo reflejaba en su célebre Fisiología de la Conducta.

Algunos mitos y estereotipos

Este tema da mucho juego a nivel de investigación, y da lugar a múltiples opiniones. De esta manera se crean multitud de tópicos, de estereotipos acerca de las diferencias entre hombres y mujeres, que muchas veces son erróneos.

Las mujeres no saben leer un mapa

Uno de esos tópicos que hemos visto reflejados en muchas ocasiones en el cine y la televisión, de esos que se comentan y dan lugar a chistes. Sin embargo, nos encontramos ante un hecho totalmente falso, y no sólo eso, sino que existen estudios que apoyan la idea contraria.

Tan falso que podría ser incluso al revés

A pesar de todo, tanto las investigaciones que se sitúan a favor como las que demuestran una opinión contraria tienen un punto en común, y es que ninguna de ellas ha conseguido establecer unos resultados realmente significativos.

Los hombres son más agresivos

La agresividad siempre se ha relacionado con sustancias como la testosterona, y casi irremediablemente, si hablamos de testosterona, pensamos en un sexo concreto. Es por esto que existe un convencimiento común acerca de que los hombres poseen una predisposición a ser más agresivos.

La testosterona no es una hormona únicamente masculina

Sin embargo, no debes olvidar que las mujeres también tienen esta sustancia en su organismo, y aunque sea en menor cantidad, la testosterona no es la única hormona relacionada con las tendencias agresivas. La serotonina también tiene mucho que decir, y una alta cantidad de esta sustancia inhibe las conductas agresivas. Más allá del terreno hormonal, no existen estudios que hayan comprobado claramente que el sexo masculino es más agresivo.

Entonces, ¿son diferentes nuestros cerebros?

Las últimas investigaciones parecen llegar a una conclusión, y es que sí. Sin embargo, las diferencias quizás no sean como podrías pensar. Y es que la estructura y morfología cerebral es igual para todos, pero no debemos olvidar que lo realmente importante son los procesos que tienen lugar en esas estructuras.

Las diferencias no se refieren a la estructura, sino a la funcionalidad

Una reciente investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, y realizada por el neurocientífico Mark Glezerman apoya esta teoría. El título de la investigación lo dice absolutamente todo: Yes, there is a female and a male brain: Morphology versus functionality. ¿A qué se refiere exactamente con "funcionalidad"?

Como apuntan desde La Vanguardia, no podemos distinguir entre cerebros masculinos y femeninos si nos referimos únicamente a su morfología, pero sí es posible hacerlo si prestamos atención a la forma de trabajar de cada uno de ellos. Como vimos anteriormente, desde su formación estuvieron expuestos a procesos distintos, por lo que no es de extrañar que encontremos diferencias.

Según la propia investigación:

Funcionalmente, los cerebros de mujeres y hombres son de hecho diferentes. No mejor, ni peor, ni más ni menos sofisticado, solo diferente.

Esas diferencias estarían presentes en varias áreas de actuación del cerebro, y en las funciones que estas realizan. Un buen ejemplo serían el hipotálamo y la hipófisis, principales responsables de la secreción de hormonas sexuales por parte de las gónadas. En el caso de los hombres se realiza de una forma mucho más continua, contrastando con una secreción más interrumpida en mujeres.

Este tipo de distinciones ocurren en muchas otras zonas, por lo que al final estaríamos hablando de diferentes formas de trabajar. La base es la misma, la morfología es la misma, pero los patrones de actuación provocan una notable distinción entre hombres y mujeres.