Nos preocupamos demasiado en tener una vida plena, quizás siempre intentando abarcar el máximo de elementos materiales a nuestro alcance. Sí, nuestra familia y amigos son importantes para nosotros, pero sólo una vida de éxitos como nos enseñan las películas y series de televisión del momento nos otorgan la plena felicidad.

¿Quieres conocer los motivos de la felicidad en Dinamarca?

Como el párrafo anterior pretendía ser una mera exageración de la realidad, en las próximas líneas te voy a intentar explicar, desde el punto de vista más científico posible, en qué consiste la felicidad y por qué Dinamarca está considerado uno de los países más representativos en este ámbito. ¿Preparado?

La felicidad: el órdago de la vida

El informe anual de felicidad mundial, el llamado World Happiness Report, vio hace unos meses la luz y con él una interesante manera de analizar la percepción de la felicidad en los distintos países de nuestro planeta. A continuación, te haré un repaso de las claves, obtenidas del informe, que llevan a los habitantes de cada zona a cuestionarse en qué basan su propia felicidad.

El nivel de ingresos, en cualquier país, no es sinónimo de felicidad. Unsplash

Distintos economistas han participado en la creación de este argumentario. Me gustaría empezar destacando cuál es la base, o mejor dicho, la medida que han tomado para afirmar que en un país su gente es más feliz que en otro lugar del planeta. Muy sencillo. Han decidido que la felicidad puede representarse en forma de una frase concreta:

En general, ¿cómo de satisfecho o satisfecha estás con tu vida actual?

La medición, algo básico en estudios de este tipo, se realizó siguiendo una escala de 0 a 10, donde 0 era extremadamente insatisfecho y 10 era extremadamente satisfecho. Aunque habría que considerar que la felicidad no sólo se debe al estado actual, sino que influyen otros factores como nuestra infancia, el período del colegio o, sin ir más lejos, nuestra familia.

El nivel de ingresos resulta paradójico

Uno de los principales factores a la hora de considerarse feliz uno mismo es, siempre aparece en escena, el dinero. El nivel de ingresos de una persona es una de las piedras de toque en el camino hacia la felicidad. Sin embargo, y esta es la llamada Paradoja Occidental, está comprobado que aunque una persona tenga un alto nivel de ingresos, si en la comparación con otros resulta inferior, su felicidad se ve mermada. Es por eso que países como Estados Unidos, a pesar de haber aumentado su nivel de ingresos, no ven reflejada esta subida en los índices de felicidad.

A modo de rápido resumen, la felicidad se basa en aspectos pasados de la persona y en los aspectos actuales, entre los que podemos encontrar el nivel de ingresos, la educación, la familia y la salud, tanto mental como física. Es a partir de aquí donde podemos entrar en cómo Dinamarca está considerado uno de los países con la gente más feliz del mundo.

Ejemplo danés

Gracias a una entrevista a Dan Buettner, explorador para National Geographic, podemos conocer qué aspectos concretos integran el caso danés. En declaraciones publicadas por el medio digital Business Insider, Dan empieza afirmando que el concepto que mucha gente tiene de las personas de Dinamarca, ese que dice que son felices porque sus expectativas son bajas, es completamente falso.

Según el autor del libro The Blue Zones of Happiness: Lessons from the World’s Happiest People, los daneses y danesas son felices porque saben que su gobierno se ocupa de satisfacer todas sus necesidades. Su sanidad es gratuita, la educación también, las universidades pagan a sus estudiantes, el gobierno abona una especie de sueldo, durante 10 meses, a quienes son madres y padres y, por último, sus pensiones están más que aseguradas.

La falta de competitividad no es un problema en Dinamarca

La sociedad danesa no es competitiva, según indica el señor Buettner. Esto hace que puedan, por ejemplo, elegir el trabajo soñado. Debido a que el materialismo, base del actual capitalismo, no es bien recibido allí, la gente puede centrarse en lo que de verdad importa y dedicar más tiempo a sus intereses.

Conclusión

Rara vez podemos asociar, en nuestra sociedad occidental y en España en particular, el éxito o la felicidad con algo que no tenga que ver con un trabajo bien pagado y la acumulación de bienes. El modelo danés, que podría extrapolarse al resto de países nórdicos, tiene un predicamento totalmente diferente.

La felicidad no puede comprarse con efectivo o tarjeta de crédito

Mejor nos iría si nos centrásemos en acumular experiencias y en exprimir nuestro tiempo en aquello que realmente nos gusta y nos llena el interior. Dinamarca no es solamente uno de los países más felices del mundo, sino que está entre los más ricos del mundo. Sus reservas de gente satisfecha son su mayor tesoro. Un tesoro que nadie puede comprar.