Esa pieza de LEGO es la principal sospechosa de causar semejante sufrimiento. Pero ¿por qué? Vamos a ver lo que nos dice la ciencia al respecto.

Hacen falta cientos de kilos para aplastar una ficha de LEGO

Lo cierto es que es difícil de imaginar que algo tan pequeño pueda causar tanto dolor. Pero cuando conozcas más a fondo de qué están hechas estas piezas, lo entenderás.

Además de por qué duelen tanto al pisarlas, hablaremos también sobre otros datos interesantes de estas piezas: Como que una sola pieza podría soportar decenas de miles de piezas sobre ella, hasta formar una torre kilométrica. O que harían falta cientos de kilos de peso para poder destrozar una. ¿Quieres saber de cuánto estamos hablando? ¡Sigue leyendo!

¿El dolor está en la mente?

¿Has escuchado alguna vez aquello de que "el dolor está en la mente"? Pues en cierta forma sí, es cierto. Al menos si nos referimos al dolor como una experiencia totalmente subjetiva.

Los nociceptores reciben la información y la envían al cerebro. Reactions

Charles Scott Sherrington, médico neurofisiológico británico de finales del siglo XIX y principios del XX, ya diferenciaba entre esa experiencia subjetiva, y otra objetiva.

La segunda sería el proceso fisiológico del dolor o lo que es lo mismo: la nocicepción, denominación derivada del latín nocere (dañar).

Como bien recogen en el Centro Nacional de Información Biotecnológica de Estados Unidos, los nociceptores -un tipo de terminaciones nerviosas- son los responsables de recibir los estímulos y activar esa nocicepción. Estímulos que pueden ser:

  • Químicos, como cuando cortas una cebolla y empiezas a llorar.
  • Térmicos, es decir, frío y calor.
  • Mecánicos, como un pellizco, o como pisar una pieza de LEGO.

El proceso es sencillo: al pisar la pieza de LEGO, nuestros nociceptores recibirán el estímulo mecánico y, a través de los neurotransmisores, enviarán las señales al cerebro. Antes de eso, la información habrá pasado por la médula espinal, y justo en ese momento se activará el reflejo de retirada.

Nuestra médula espinal intentará protegernos de lo que sea que esté causando ese estímulo y, por eso, apartaremos el pie del suelo casi sin darnos cuenta.

¿Pero por qué duele tanto pisar una de estas piezas?

Ahora ya sabemos por qué duele pisar una pieza de LEGO, pero queda la segunda incógnita: ¿por qué demonios duele tanto?

El dolor al pisar una pieza de LEGO tiene una explicación científica. LEGO

Para empezar, cuando pisas una ficha de LEGO tu peso se concentra en esa pisada. Aquí cabe recordar una máxima y es que la presión es igual a la fuerza dividida entre el área.

En este caso el tamaño sí importa, y mucho

¿Y qué quiere decir esto? Pues que cuanto menor sea la superficie sobre la que se ejerce la fuerza, mayor será la presión, luego mayor será el dolor que sentiremos.

Sumado esto a que la planta del pie es una de las zonas más sensibles del cuerpo, ya que contiene hasta 200.000 terminaciones nerviosas, la situación está clara.

El tamaño importa, y mucho. Hasta el punto de que si una persona de unos 75 kilogramos de masa pisa una de estas pequeñas piezas, se puede generar una presión de hasta 3 millones de pascales.

La Sociedad Americana de Química lo explica a la perfección en este breve vídeo:

Después está la otra parte, que no es otra que la composición y estructura de una de estas populares piezas.

El ABS y la forma son la clave

Y no, no es el del coche. Es hora de hablar de nuestro querido acrilonitrilo de butadieno estireno, ABS para los amigos. Al margen de su nombre tan genial, lo más interesante de este plástico de ingeniería es que es resistente incluso a ataques químicos, resiste bien a altas temperaturas, y tiene gran rigidez y dureza.

Esa dureza y rigidez hace que para poder aplastar un trozo pequeño de ABS, es decir, un trozo del tamaño de una pieza de LEGO, necesitaríamos una masa de unos 430 kilogramos. Una conclusión a la que llegaron investigadores de la Open University de Reino Unido en un estudio, tal y como recogía BBC en su momento.

Tanto es así que, según ese estudio, una sola pieza de LEGO podría resistir hasta 375.000 piezas sobre ella. Es decir, se podría construir una torre de LEGO de 3,5 kilómetros de altura, sin que ninguna de ellas se rompiese. Así lo explicaba Ian Johnston, responsable del estudio:

Eso es más alto que la montaña más alta de España (península). Es significativamente más alto que el monte Olimpo (la montaña más alta de Grecia), y es la altura típica a la que la gente esquía en los Alpes.

Pero no solo esta resistencia juega un papel fundamental a la hora de hacernos sufrir, sino que la forma que tienen es otra de las claves. Sus partes salientes y sus picos son claves para llegar a producir tal dolor.

En resumen, el material, el tamaño y la forma de las piezas de LEGO son la respuesta de por qué duele tanto pisarlas. Claro que también influye la masa de quien las pise, y por supuesto, los nociceptores.

Menos mal que existen las zapatillas acolchadas de LEGO para evitarnos esta pesadilla. Aunque los hay que prefieren seguir sufriendo y hasta hacen retos…