EEUU muesta el potencial de su nuevo misil antibarcos partiendo a la mitad un mercante en cuestión de segundos
Estados Unidos presenta un nuevo misil y lo prueba utilizando como cebo un antiguo carguero. Este es el increíble resultado.
El ejército de los Estados Unidos, pese a su mayor competencia actual, sigue siendo el más avanzado del mundo. Cada año, el presupuesto en Defensa se incrementa con el objetivo de mantener renovado un equipamiento de última tecnología. Parte del pastel que le corresponde a esta industria está directamente relacionado con tareas de innovación, por lo que podemos ser testigos de nuevas tecnologías cada cierto tiempo. Esto, en los tiempos que corren en la actualidad, adquiere un mayor peso todavía si cabe.
La última prueba de la fortaleza del arsenal militar de los Estados Unidos llega de la mano del Quicksink, un nuevo misil que tiene como principal objetivo la destrucción de barcos y, principalmente, buques de guerra. Basa su diferenciación en su capacidad para sobrepasar todos los obstáculos que hay hasta el blanco. A modo de enfatizar su apuesta por esta tecnología, ha sido publicado un vídeo que demuestra a la perfección la capacidad de esta innovación para acertar en el objetivo y, por supuesto, conseguir el resultado esperado.
El hundimiento del buque es la mejor definición para entender el funcionamiento de este nuevo misil antibarcos. El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos ha confirmado que esta nueva arma es compatible con toda la aviación militar del país. De esta forma, su potencial uso no se vería restringido por la presencia de un modelo determinado de avión de combate. ¿Cuáles son las principales características de este nuevo e impresionante misil?
Así es en vídeo el nuevo misil antibuque de los Estados Unidos
Estados Unidos ya dispone de un nuevo misil con capacidad suficiente como para partir un carguero en 2 en mitad del océano. Se trata de una de las armas especializadas en la realización de una tarea y acción muy concreta. Las imágenes que se muestran a continuación se corresponden con unas pruebas que se han realizado recientemente. De acuerdo con la información de Maritime Executive, la bomba es capaz de impactar a una distancia de tan solo 1 o 2 metros del objetivo, por lo que las probabilidades de impacto sobre el casco del barco son muy altas. He aquí el resultado de su creación.
Tal y como se puede apreciar en las imágenes anteriores, la detonación de la bomba produce inmediatamente después el resquebrajamiento del barco, así como su hundimiento parcial pasados unos segundos. Se trata de una operación, por tanto, que apenas tiene una dilación de unos segundos. Es importante tener en cuenta que nos encontramos ante un armamento balístico que puede estar inmediatamente operativo. Su instalación puede ser muy sencilla bajo las alas de un caza, por lo que su utilización podría ser instantánea.
Teniendo en cuenta el conflicto que está habiendo desde hace unos meses en Ucrania, podríamos estar ante un momento precedente a la que sería la tercera Guerra Mundial. Se espera que las diversas partes implicadas puedan llegar a un acuerdo por el bien de la humanidad, pero lo cierto es que no corren los mejores tiempos en lo que se refiere a diplomacia que había caracterizado a los 2 principales bloques en las últimas décadas.
Las diversas imágenes instaladas en el barco, junto a la imagen ofrecida desde las alturas, permite entender qué podría ocurrir a un buque en caso de ataque. Sin duda alguna, nos encontraríamos ante un episodio en el que el resultado más probable sería el hundimiento de la embarcación. El Quicksink consiguió que el barco protagonista del vídeo se hundiese a los 20 segundos, una clara demostración del rendimiento que ofrece esta nueva obra de ingeniería del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.