El estudio gravitacional de los hongos es el siguiente gran reto de la exploración espacial
Conocer el comportamiento de estos organismos fuera de las condiciones habituales de la Tierra puede ser fundamental para continuar la carrera espacial.
El reino Fungi abarca multitud de organismos en nuestro planeta. Hablamos de ellos cuando te contamos las 20 setas más venenosas del mundo o cuando te contamos historias casi de terror, donde los cerebros de las hormigas son controlados por un hongo a modo de zombis. Sin embargo, éstos también pueden estar presentes fuera del planeta y debemos ser capaces de entenderlos.
Los hongos que querían conocer el espacio exterior
Un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Macao, pertenecientes al State Key Laboratory of Lunar and Planetary Sciences, ha utilizado la Centrifugadora de Gran Diámetro de Agencia Espacial Europea para poner a prueba al reino Fungi en un entorno de hipergravedad. según la información publicada por la página web de la ESA.
Este instrumento, ubicado en Países Bajos, es conocido con las siglas LDC y consta de cuatro brazos, con un diámetro de 8 metros de longitud. Gracias al programa HyperGES de la ONU, en colaboración con la ESA, científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Macao han podido utilizar el LDC durante dos semanas para comprobar como distintos tipos de hongos reaccionan a condiciones de gravedad superiores a las que encontramos de manera normal en la Tierra.
Space fungi: a subject of study in #StarTrekDiscovery, also in real life. #Fungi adapt well in weightlessness & can eat away at space station surfaces! A @sklplanets team borrowed @ESA's centrifuge to test fungal species in hypergravity, thanks to @UNOOSA: https://t.co/JIIFISoGb9 pic.twitter.com/tlwdUzKNob
— ESA Technology (@ESA_Tech) September 27, 2023
Marta Filipa Simões es la líder de esta investigación y explica que el estudio de los hongos en el espacio ya cuenta con su propia denominación, astromicología, y que es súmamente importante, ya que se han podido observar en el espacio exterior y se conoce su impacto cuando hacen acto de presencia.
Uno de los primeros casos en ser documentados fue el sucedido en la Estación Espacial Mir, de procedencia rusa, que a medida que fue envejeciendo se fue contaminando por hongos, los cuales causaron corrosión del metal y oscurecimiento de los plásticos, que fueron provocando problemas en la estructura de la estación espacial.
Turning up gravity for space fungi study - ESA https://t.co/tHiulbvFKA pic.twitter.com/CeeZNJ2kcz
— Space Corps (@YourSpaceCorps) October 4, 2023
En la actualidad, la EEI también ha tenido que lidiar con los hongos en más de una ocasión, sobre todo en las estancias donde se ejercitan los astronautas, dado que la presencia de humedad es mayor. Es por ello, que deben limpiar y desinfectar esas zonas con mucha más regularidad. André Antunes habla claro sobre los hongos y el espacio:
Nunca nos libraremos de los hongos por completo mientras nos aventuramos en el espacio, así que necesitamos entenderlos. Nos ofrecen posibilidades positivas así como riesgos. En la Tierra, los hongos se utilizan para crear comida, como la levadura en la fermentación, así como medicamentos, enzimas químicas para la industria y nanopartículas metálicas utilizadas en numerosos campos.
Es por ello que el futuro de la exploración espacial pasa por entender el comportamiento de los hongos en el espacio, pudiendo utilizarlos en labores de reciclaje o en la minería fuera de la Tierra. Es posible utilizarlos para reducir costes y podrían ser claves para contribuir a la sostenibilidad de las primeras colonias humanas más allá del planeta.