El fenómeno Dehnel: un extraño superpoder gracias al cual algunos animales pueden encoger su propio cerebro

¿Por qué las musarañas son capaces de reducir el tamaño de su cerebro hasta en un 28%? He aquí las claves de esta estrategia evolutiva.

El fenómeno Dehnel: un extraño superpoder gracias al cual algunos animales pueden encoger su propio cerebro
Publicado en Ciencia

Los animales presentes en un ecosistema determinado están ahí porque la evolución les ha permitido desarrollar una serie de cualidades que les permiten sobrevivir al clima, presencia de otras especies y otros peligros. En algunos casos, nos encontramos ante tácticas revolucionarias que llaman la atención por la originalidad que despiertan. Un buen ejemplo de ello es el mecanismo utilizado por animales como las musarañas para sobrevivir al invierno en espacios en los que el frío hace mella. ¿Qué tenía pensado la naturaleza para estos pequeños mamíferos?

En el caso de los seres humanos, la evolución no nos ha dotado de la capacidad de reducir el tamaño del cerebro en las épocas más frías del año. De hecho, en caso de altísima necesidad, el organismo decide dejar de enviar sangre a las extremidades del cuerpo con el objetivo de mantener calientes los órganos vitales. Esto provoca la pérdida de dedos de los pies y manos que hemos visto en múltiples ocasiones en el caso de montañeros y escaladores. Ahora bien, ¿en qué consiste el fenómeno Dehnel y por qué permite la supervivencia de musarañas o topos?

Se trata de una contracción del tejido cerebral que llama la atención por la regeneración que se produce durante el resto de las estaciones del año. Se trata de una medida que se activa con la llegada del frío, convirtiéndose en una opción diferencial que permite a estos pequeños mamíferos sobrevivir a condiciones de temperatura extremas. Veamos, por tanto, en qué consiste este fenómeno y por qué es una facultad única en un pequeño conjunto de animales afortunados.

El fenómeno Dehnel y su increíble valía para salvar vidas de animales en invierno

Lo primero que cabe destacar es que este fenómeno tiene lugar, exclusivamente, en aquellos animales que tienen un metabolismo muy rápido. Un oso con capacidad de hibernación, por ejemplo, no podría aplicar esta estrategia para superar la estación invernal, ya que dispone de un aparato digestivo mucho más lento. La aplicación de esta cualidad está reservada para pequeñas musarañas y topos, los cuales pueden modificar el tamaño de sus correspondientes cerebros hasta en un 28%. Sí, a simple vista es posible observar la diferencia de volumen.

El fenómeno Dehnel: un extraño superpoder gracias al cual algunos animales pueden encoger su propio cerebro

La musaraña es uno de los mamíferos más pequeños del mundo. Imagen: Naturalista Colombia

La finalidad de esta pérdida de tejido cerebral está directamente relacionada con una reducción de la cantidad de calorías necesarias para alimentar el organismo. Durante el invierno, coincidiendo con la estación con más bajas temperaturas, los requerimientos de energía se reducen. Esto es así debido, sobre todo, a una menor presencia de comida disponible debido al propio frío. Cabe precisar, de igual modo, esta contracción también afecta a otros órganos del cuerpo, pero llama especialmente la atención lo que ocurre con su cabeza.

Es un fenómeno que afecta, principalmente, a la familia de las musarañas. Por ejemplo, la variante etrusca, considerada como el mamífero terrestre más pequeño del mundo, también lleva a cabo esta reducción de la masa cerebral con el objetivo de conseguir un ahorro energético en las épocas más duras del año. La clave consisten en la pérdida de parte de la corteza somatosensorial, de acuerdo con la información de Malevus. Nuevos estudios han comprobado que se trata de un tejido que tiene como principal facultad adaptar su tamaño en función de la estación del año.

Como es lógico, esto se debe, principalmente, a las señales que ofrece el metabolismo. A mayor cantidad de comida disponible, más crece la corteza somatosensorial, mientras que si hay carencia, se reduce, convirtiéndose este proceso en algo innato de estos animales. ¿Es esto la causa que les permite a las musarañas no estar en la lista de especies en peligro de extinción? Podría ser una posibilidad.

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