El misterio de las ballenas grises resuelto: su muerte es un reflejo del cambio climático

La costa del Pacífico ha tenido que ver cómo estos cetáceos llegaban muertos a sus orillas.

El misterio de las ballenas grises resuelto: su muerte es un reflejo del cambio climático
Fotografía generada mediante IA que muestra a una ballena varada en una playa.
Publicado en Ciencia

Cuando hablamos de especies en peligro de extinción, quizás muchos no tengamos en mente a estos gigantes marinos que son las ballenas. Entre las especies en peligro de extinción en Europa, podemos encontrar a la ballena glacial, aunque la especie que nos ocupa en esta ocasión es la ballena gris, que desde 2019 ve como muchos ejemplares llegan muertos a las costas del Pacífico. Ahora, empezamos a desvelar el misterio tras sus fallecimientos.

El cambio climático golpea duro a las ballenas grises

Científicos del Instituto de Mamíferos Marinos de la Universidad Estatal de Oregón ha publicado un estudio en la revista Science en el que aseguran tener una explicación definitiva para el misterioso descenso de la población entre la ballena gris en los últimos años.

Según los datos de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica, la población de ballena gris en el Pacífico norte en el año 2016 era de 27.000 ejemplares, mientras que los datos de 2023 indican que ésta ha disminuido hasta los 14.500.

Dado que no todos los animales que han podido ser analizados presentaban síntomas de haber pasado por un largo período de hambruna, parecía descartarse que sus muertes tuviesen algo que ver con su alimentación. Sin embargo, los científicos involucrados en este nuevo estudio aseguran que el problema procede del Ártico y más concretamente del deshielo que en esta área del planeta se está produciendo.

Joshua Stewart es el autor principal del estudio y ha hablado sobre las misteriosas muertes de ballenas grises en el medio Business Insider asegurando que el deshielo en el Ártico, provocado por el cambio climático, está disminuyendo la cantidad de alimento que estas ballenas consumen. Estamos hablando de animales que en verano viven en el Ártico y que se alimentan de diminutos crustáceos, que a su vez se alimentan de algas que crecen bajo el hielo.

El cambio climático, en consecuencia, no sólo afecta al ser humano y al planeta, sino también al resto de especies animales. Tal y como asegura Joshua Stewart:

Con menos hielo, existen menos algas, lo que es peor para la ballena gris. Cuando hay disminuciones repentinas de sus presas, la población de ballenas grises se ven significativamente afectada. Incluso especies que viven muchos años y que son muy móviles, como la ballena gris, son sensibles al impacto del cambio climático.

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