El primer cohete espacial impreso en 3D fracasa en su despegue inaugural, pero no son todo malas noticias

Pese al fracaso, Relativity Space se consuela en haber obtenido información muy valiosa para mejorar el prototipo de cara a un segundo lanzamiento.

El primer cohete espacial impreso en 3D fracasa en su despegue inaugural, pero no son todo malas noticias
Un problema en la Etapa 2 provocó una pérdida de potencia que le impidió al cohete alcanzar la órbita. Imagen: Relativity Space
Publicado en Ciencia

Hace unas semanas Relativity Space sorprendía al mundo entero presentando el prototipo final del Terran 1, el primer cohete espacial impreso completamente en 3D. La startup quería estudiar la viabilidad estructural de una aeronave construida enteramente con estos procesos, ya que de ser viable, podría suponer un ahorro brutal para las compañías aeronáuticas. Llevan meses poniendo a prueba el Terran 1 con todo tipo de simulaciones, pero ayer llegó el momento de la verdad. El cohete se transportó a la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, en Florida, y se preparó para su despegue inaugural.

El cohete estaba en el lugar perfecto para hacer historia, donde SpaceX y la NASA han lanzado tantas de sus naves al espacio. La misión de despegue se bautizó GLHF (Good Luck and Have Fun) y captó la atención de muchos curiosos que se acercaron a la zona de lanzamiento o siguieron el proceso a través de la retransmisión online de Relativity Space. La misión no hizo honor a su nombre al completo, se quedó al 50%. Aunque el equipo visiblemente disfrutó del proceso de lanzamiento, la suerte no estuvo de su lado.

El cohete no consiguió ponerse en órbita, y aunque el despegue se ejecutó sin mayores complicaciones, la aeronave no logró alcanzar la altura requerida con potencia suficiente. Aún así el lanzamiento fue todo un hito, ya que el cohete consiguió alcanzar los 16 kilómetros de altura sobre el Océano Atlántico gracias a un despegue magistral.

Un motor de la Etapa 2, el talón de Aquiles de toda la operación

El problema vino cuando uno de los motores de la Etapa 2 no logró la potencia suficiente, provocando una pérdida de velocidad que destruyó las esperanzas de alcanzar órbita. Pese al chasco, el director del programa técnico de Relativity Space, Arwa Tizani Kelly, explicaba que el equipo estaba muy satisfecho con los resultados:

Aunque sufrimos una anomalía con la Etapa 2 durante el vuelo, los lanzamientos inaugurales siempre son emocionantes. El de hoy no ha sido una excepción. Aunque no alcanzamos la órbita, superamos significativamente nuestro objetivo clave para este primer lanzamiento, que era recopilar datos sobre la viabilidad y eficiencia de las diferentes etapas

Relativity Space no se rinde y seguirá estudiando la viabilidad de Terran 1, ahora ya con una experiencia real sobre el terreno aeroespacial. En paralelo, la empresa ha declarado que están ya desarrollando el Terran R, un cohete de carga pesada que, por supuesto, también pretenden construir utilizando la tecnología de impresión en 3D.

Sin el presupuesto que pueden tener agencias como la NASA, esta empresa ha demostrado gran compromiso con los avances tecnológicos en terreno aeroespacial. Quizá no podamos enviar cohetes tripulados impresos en 3D al espacio, pero puede ser una alternativa muy económica para poner en órbita satélites de comunicación o sondas.

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