En Reino Unido un castillo ha ocultado durante tiempo su mayor secreto: estaba repleto de búnkeres antinucleares
Un equipo de arqueólogos desentierra una instalación subterránea diseñada en los años sesenta para sobrevivir a un ataque atómico y monitorizar explosiones soviéticas, un refugio que permanecía sellado y olvidado
El subsuelo británico acaba de revelar uno de los secretos mejor guardados de la era atómica. Un equipo de arqueólogos ha desenterrado un búnker nuclear de la Guerra Fría que permanecía oculto bajo los terrenos del histórico castillo de Scarborough, en el condado de North Yorkshire. La instalación subterránea fue diseñada para resistir un ataque atómico y formaba parte de una red de vigilancia extrema ante la amenaza soviética.
La estructura de hormigón se construyó entre los años 1963 y 1964, en pleno pico de tensión internacional entre el bloque occidental y la Unión Soviética. El refugio estaba destinado a tres voluntarios del Royal Observer Corps, quienes tenían la misión de registrar los impactos de las bombas nucleares y cartografiar la propagación de la lluvia radiactiva por el territorio británico.
Un refugio claustrofóbico bajo la fortaleza
Pese a su enorme importancia estratégica durante aquellos años, el complejo fue sellado y enterrado en 1968. Desde entonces, su ubicación exacta se había perdido en los registros oficiales. Según detalla la publicación especializada Interesting Engineering, han tenido que pasar más de cinco décadas para que los expertos de la organización English Heritage lograran localizar la entrada exacta tras realizar un exhaustivo escaneo por radar del terreno.
A Cold War nuclear bunker has been rediscovered after lying almost forgotten in the grounds of a castle in North Yorkshire for well over half a century.
— Pickles U Fat Get (@torysmasher) March 13, 2026
The subterranean monitoring post at Scarborough Castle, dates back to the mid-20th Centuryhttps://t.co/tONXjRgpm0
Las dimensiones del escondite reflejan la crudeza de la época. El habitáculo mide apenas 4,75 metros de largo por 2,32 metros de ancho. En este espacio minúsculo, los tres operadores debían sobrevivir aislados bajo tierra durante al menos dos semanas, rodeados de literas, equipos de comunicación por radio y los instrumentos necesarios para medir la radiación exterior.
Los trabajos de excavación comenzaron el pasado 7 de marzo y han permitido a los investigadores abrir la escotilla original. Al introducir cámaras especializadas por el pozo de acceso, de cuatro metros y medio de profundidad, los técnicos han comprobado que el interior se encuentra inundado, aunque conserva las puertas de madera y la estructura intacta.
Este puesto de vigilancia constituía una pieza clave dentro de un engranaje mucho mayor. El Ejecutivo británico ordenó la construcción de unos 1.500 búnkeres similares repartidos por todo el país para crear un escudo de alerta temprana. La idea consistía en que la información recopilada por estos voluntarios fluyera hacia los centros de mando principales, donde las autoridades decidirían qué ciudades debían ser evacuadas de urgencia.
El director de colecciones de English Heritage, Kevin Booth, señaló la paradoja histórica del hallazgo. El promontorio de Scarborough ha funcionado como punto de observación militar durante milenios, albergando desde asentamientos de la Edad del Bronce hasta baterías antiaéreas de la Segunda Guerra Mundial. La adición de este refugio completa la evolución de una fortaleza que siempre ha oteado el horizonte. El proyecto de recuperación cuenta con la financiación del National Lottery Heritage Fund y busca arrojar luz sobre el trabajo de los más de 20.000 ciudadanos británicos que se prepararon en la sombra para un conflicto que nunca llegó a producirse.