Enamorados cósmicos: astrónomos observan indicios de dos planetas compartiendo órbita
Podríamos estar ante un descubrimiento de naturaleza muy excepcional.
Aún tenemos mucho por aprender del universo que se encuentra alrededor de nuestro planeta y es por noticias como la que te contamos en este artículo que nunca podemos afirmar de manera categórica que entendemos a la perfección el funcionamiento del cosmos. La creencia general, con el claro ejemplo del Sistema Solar, es que los sistemas de estrellas tienen cuerpos celestes, a menudo denominados exoplanetas, orbitando la misma a diferentes distancias. Pero, ¿qué sucedería si dos cuerpos celestes comparten órbita? Ahora te lo contamos.
Dos exoplanetas, una misma órbita
Gracias a la información publicada por el Observatorio Europeo del Sur astrónomos de todo el mundo empiezan a dudar acerca de que solamente un planeta pueda recorrer una misma órbita. En este caso, un grupo internacional de científicos ha utilizado el telescopio ALMA para describir la más que posible existencia de los 'planetas troyanos', cuerpos celestes que estarían compartiendo órbita con otro planeta. El sistema estelar en cuestión es PDS 70, quien comparte espacio con dos planetas similares a Júpiter: PDS 70b and PDS 70c.
Can two planets share the same orbit? The idea is a staple of science fiction. Now astronomers may have found it happening in the real world. https://t.co/gGJS3IIXTc pic.twitter.com/wzHukJ8wYk
— Corey S. Powell (@coreyspowell) July 19, 2023
Los cuerpos troyanos son habituales en el Sistema Solar, ya que tenemos el ejemplo de los asteroides que cohabitan en el cinturón de asteroides de Júpiter. La investigación, liderada por la española Olga Balsalobre-Ruza y publicada en el medio especializado Astronomy & Astrophysics, indica que al exoplaneta PDS 70b parece acompañarle una nube de fragmentos, con el doble del tamaño de nuestra Luna.
Los investigadores afirman que esta nube podría ser la señal que indique la presencia de un planeta troyano o uno en proceso de formación, aunque aún habrá que esperar hasta 2026 para confirmar su existencia con una nueva observación a través de ALMA.
Itziar De Gregorio-Monsalvo, responsable de la oficina de Ciencias del Observatorio Europeo Austral, asegura que:
Nuestra investigación es un primer paso para la búsqueda de planetas coorbitantes en una fase temprana de su formación. Abre nuevas preguntas en la formación de los troyanos, en cómo evolucionan y cómo de frecuentes son en los diferentes sistemas planetarios. El futuro en este asunto es muy emocionante y estamos deseando ampliar las capacidades de ALMA, algo planeado para 2030, lo que mejorará drásticamente sus habilidades para caracterizar a troyanos en muchas otras estrellas.