Esta es la increíble conexión entre los cables de fibra óptica y las erupciones volcánicas

Los cables de fibra óptica que llegan hasta tu hogar no solo sirven para conseguir acceso a Internet.

Esta es la increíble conexión entre los cables de fibra óptica y las erupciones volcánicas
Publicado en Ciencia

A menudo, al oír hablar sobre la fibra óptica suele ser habitual pensar en las ofertas de los operadores para lograr acceder a Internet en casa o en el trabajo. El acceso mediante este tipo de conexiones se ha hecho más popular en los últimos años, gracias principalmente a las ventajas que supone con respecto al cobre o al HFC.

Sin embargo, lo cierto es que la tecnología detrás de los cables de fibra óptica no solo sirve para transferir información a grandes velocidades. Además de esto, tiene muchas aplicaciones en la ciencia, y gracias a los mismo cables que hay detrás del Internet en muchos países es posible detectar terremotos, seísmos o incluso erupciones volcánicas antes de que sucedan.

Así es cómo los cables de fibra óptica ayudan a vigilar un volcán

La historia de la fibra óptica para controlar el entorno no es precisamente reciente. Desde hace años multitud de empresas emplean los cables ya existentes para comprobar posibles alteraciones sísmicas, que podrían estar perfectamente relacionadas con fenómenos como terremotos, o algunos más graves como erupciones volcánicas. En concreto, uno de los casos más recientes es el del volcán del Monte Etna en Italia, que según ha compartido Wired estaría siendo monitorizado mediante este tipo de cables.

Control sísmico del volcán Etna por medio de fibra óptica

Así controlan los movimientos del volcán Etna mediante fibra óptica. Fuente: Wired

Los cables de fibra óptica están compuestos de pequeñas fibras de vidrio, a través de las cuales la información viaja codificada en forma de luz. Según detalla Science, la gran mayoría de los operadores ni tan siquiera utiliza el 100% de los cables de fibra óptica, lo que hace que quede una porción disponible que puede, por ejemplo, ser utilizada para este tipo de pruebas.

Estos cables incluyen algunos “defectos” aleatorios sobre los que, al incidir la luz, acaba dispersándose. Y, justamente en ellos está lo más interesante: en el momento en el que hay algún factor externo que actúa sobre los cables, estos “defectos” se ven alterados, cambiando ligeramente su posición o la forma en la que orientan la luz. De esta forma, resulta fácil controlar los movimientos y son mucho más predecibles que para los seres humanos, pudiendo ser posible anticiparse al peligro.

Teniendo en cuenta esta propiedad que permite ubicar antes de tiempo los cambios sísmicos, un grupo de empresas está aprovechando el bajo coste de los cables de fibra óptica para colocar varios kilómetros de extensión en los alrededores del Monte Etna, en Italia, un lugar con alto riesgo por posibles erupciones volcánicas.

Despliegue de fibra óptica en el Monte Etna

Así despliegan una red de fibra óptica sobre el Monte Etna para controlar su actividad. Fuente: Wired

De esta forma, es posible conseguir una red de sensores sísmicos mucho más amplia y, sobre todo, bastante más económica. Las empresas que están desplegando la fibra óptica sobre la zona, monitorean de forma constante todos los movimientos que suceden en la misma con el fin de descubrir posibles peligros por movimientos sísmicos. Para ello, lanzan pulsos de luz continuamente y estudian la evolución en su recorrido. En el caso de haber cambios, el peligro por actividad volcánica podría estar muy cerca.

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