Esta no es una ensalada normal: su receta la convierte en el plato perfecto para los astronautas
La tecnología aeroespacial cada vez permite realizar viajes más largos fuera de la Tierra, pero aún estando a cientos de kilómetros del suelo de nuestro planeta, los astronautas también tienen derecho a una buena calidad de vida. Es bastante complicado pedir a domicilio a bordo de la Estación Espacial Internacional, y es por eso que durante muchos años los astronautas se han alimentado con productos en conserva o precocinados. A todo el mundo le aburre comer siempre lo mismo, pero por suerte parece que el aburrido "menú espacial" ya establecido, va camino de cambiar.
Entre las decenas de misiones de la NASA que están activas actualmente, una de ellas es encontrar la forma de cultivar alimentos de forma sostenible en el espacio. La agricultura con gravedad alterada no es sencilla, y es por eso que todavía no hay un rango muy amplio de cultivos que puedan ser sostenibles en órbita.
Sin embargo sí hay vegetales que aguantan el tipo, y con esos ingredientes la Universidad de Adelaida, en Australia, junto con la Universidad de Nottingham en Reino Unido han diseñado el prototipo definitivo de "ensalada espacial", ideal para que los astronautas coman sano y, sobre todo, fresco.
Una ensalada que es el primer paso para cambiar los hábitos de consumo de los astronautas
El plato lleva ingredientes que se pueden cultivar fácilmente dentro de la ISS: col rizada, cebada, semillas de amapola, cacahuetes boniato y soja. Las raciones se diseñaron en función de un estudio que la NASA realizó en 2011 donde describía la cantidad de nutrientes necesarias para un astronauta embarcado en una misión espacial de larga duración. En un comunicado oficial de la Universidad de Adelaida explican que, además de medirlo todo para que cumpliese con los mínimos nutricionales, también han obtenido un plato con buen sabor y apariencia apetecible:
“Hemos simulado una mezcla de seis a ocho cultivos que brindan todos los nutrientes necesarios que necesita un astronauta y además tienen buen sabor combinados. Hay más vegetales y alimentos que podrían cultivarse en órbita, pero necesitábamos centrarnos en porciones más pequeñas que pudieran cultivarse en un espacio reducido. Además de los valores nutricionales y la capacidad de cultivar las plantas en el espacio, también analizamos otros aspectos importantes de una dieta espacial para promover el bienestar de los astronautas, incluido el color, la apariencia y el sabor"
La ensalada fue presentada y probada por varios voluntarios, y las reacciones fueron muy positivas. Frenta un hábito de consumo que se centra casi al 100% en alimentos precocinados y conservas, poder comer algo fresco y cultivado por ellos mismos supone un salto brutal en la calidad de vida de los astronautas. Todo apunta a que el "huerto" de la Estación Espacial Internacional seguirá creciendo con los años.