Hemos podido saber, gracias a Daniel Marín de Naukas, que la estación espacial ha sufrido una despresurización. El incidencente comenzó en torno a las 18:00 UTC (hora universal) del 29 de agosto de 2018. A partir de esa hora, el control de la misión observó una pequeña disminución en la presión interna de la estación espacial (ISS).

Normalmente, la ISS tiene una presión interna de lo que se considera como 1 atmósfera (equivale a 760 mm de mercurio) y el tener algunas pequeñas variaciones es normal, tanto por variación de temperatura como por dilatación de materiales, etc. Pero, en este caso, la bajada de la presión era superior a los 0,5 milímetros de mercurio por hora siendo el doble de lo que era considerado normal.

Con el tiempo, la bajada aumentó llegando hasta los 5mm de mercurio por hora. No se consideró una situación muy grave, pero sobre las 23:00 UTC, ya era más que evidente que no era un asunto menor. Así, los dos controles de la misión, el MCC de Houston y el TsUp de Moscú, declaran que estaban ante un problema, aunque permitieron a los astronautas que fueran a descansar al no tratarse como algo urgente.

La ISS vista desde una Soyuz acercándose Roscosmos.

Ya al día siguiente, la tripulación se puso manos a la obra para localizar dónde estaba la fuga. Pero, ¿cómo se busca una fuga de aire en una nave espacial? Pues en este caso no tenemos a ningún ordenador de la nave que ante la pregunta nos lo indique, como suele ocurrir en las películas de ciencia ficción, sino que la tarea era a la vez más complicada y a la vez sencilla. Aplicaron el lema de "divide y vencerás".

Así, lo primero que se hizo fue cerrar escotillas de los diferentes módulos. De esta forma, la presión bajaría sólo en el módulo dónde estuviera la fuga. Una vez que se localizó el módulo (en este caso era un módulo ruso), dentro de éste se volvieron a cerrar más escotillas dividiendo así en zonas menores y consiguiendo localizar la fuga de forma bastante aproximada.

Pero, ¿cómo localizar exactamente dónde estaba la fuga? Pues para ello utilizan un detector ultrasónico de fugas o ULD (Ultrasonic Leak Detector), que no es más que una especie de micrófono muy sensible que permite oir el aire escapando hacia el exterior, y que aquí en la tierra se usa para localizar pérdidas en sistemas de refrigeración.

La Soyuz MS-09 acoplada a la ISS. En primer plano el módulo orbital (BO) donde se ha producido la fuga ESA

Todo este proceso que se cuenta rápido tardó unas cuatro horas. Así, sobre las 14:00 UTC, unas quince horas después de que saltara la alarma, se pudo comprobar que la fuga estaba en la pared del módulo orbital de la nave tripulada Soyuz MS-09.

Pero ese módulo, no es uno cualquiera. La estación espacial tiene diferentes tipos de módulos. En algunos se realizan experimentos científicos colocando diferentes instrumentos, como el que nos permitirá estudiar el comportamiento ante las temperaturas más frías del universo, otros son de control, y en este caso, los módulos Soyuz actúan como vehículos de salvamento de la estación. Si ocurre alguna emergencia, la tripulación debe correr a refugiarse a estos módulos. Así, la fuga estaba en uno de los módulos más críticos de la ISS. Analizando la fuga, parece que el problema se encontraba en un pequeño orificio de dos milímetros situado detrás del baño que está en la Soyuz, lo que es un recolector de orina.

Para intentar solucionar la fuga, lo primero que hizo la tripulación es usar un poco de cinta de kaptón para bloquear el agujero. Este tipo de cinta es muy usado en la industria aeroespacial por sus propiedades aislantes. Una vez aplicada la cinta, procedieron a buscar el kit antipinchazos. Sí, la estación tiene unos kit que se basa en resina epoxi y que se colocaría sobre el orificio para taponarlo.

Pero, no sabe muy bien el motivo, parece que ante la impaciencia del TsUP, o porque no conseguían encontrar ningún kit, lo que al final se hizo fue colocar un trozo de tela (gasa médica) junto con resina para taponar el agujero. Todo ello, siguiendo instrucciones de los ingenieros de la empresa RKK Energía, que es la empresa fabricando de la Soyuz. Al colocar la resina se formó una pequeña burbuja sobre la tela, pero nada más, sellando así la fuga las 17:00 UTC del 30 de agosto (18 horas desde que saltó oficialmente la alarma).

Nave Soyuz ESA.

El origen de la fuga no esta clara. Por un lado, podría ser el resultado de un choque de algún trozo de chatarra espacial, o también de algún micrometeorito. Estos módulos rusos tienen menor escudo protector, ya que los módulos americanos son los que están colocados delante en la trayectoria de la estación espacial, por lo que protegen al resto de módulos, aunque también es verdad que la Soyuz está colocada en una zona no tan protegida.

Que el origen de la fuga sea el impacto de un micrometeorito casi se descarta, ya que la Soyuz dónde se localizó la fuga está en la parte orientada hacia la tierra, por lo que si un micrometeorito impacta con la ISS, lo haría en otro módulo superior.

Localización de la Soyuz MS-09 en la ISS NASA.

De todas formas, no hay que descartar que el problema no sea otro: un defecto en la propia Soyuz. Y es que según se ha indicado, parece que los tripulantes podían ver metal detrás del agujero, por lo que se descartaría que fuera un choque con un objeto que haya atravesado el módulo. De todas formas, habrá que ver cómo evoluciona y tienen que analizar si con esta reparación se puede garantizar que la Soyuz MS-09 pueda seguir en órbita.

Recordemos, que una de las misiones de estos módulos es traer a los tripulantes de vuelta a la tierra, y es de esperar que esta fuga en el BO no sea un impedimento para su función, ya que este módulo contiene partes de la nave que en la entrada a la atmósfera se desechan y queman.