Este cohete era la esperanza de Japón en su carrera espacial, pero ha tenido el peor final: la autodestrucción
No parece que el programa espacial japonés aún esté a la altura de sus homólogos norteamericano y europeo.
Vivimos en una de las épocas más interesantes desde el punto de vista de la exploración espacial. Entidades como la ESA o la NASA están continuamente explorando las posibilidades que la actual tecnología nos ofrece para alcanzar un conocimiento superior de lo que se encuentra más allá del planeta. En esta ocasión, el cohete H3 de la JAXA ha tenido un exitoso lanzamiento hace algunas horas, aunque su desenlace ha sido fatal, teniendo que activar el comando de autodestrucción momentos después del despegue.
El peor inicio posible para el cohete H3 de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial
Apenas unos segundos ha durado la alegría en las instalaciones del Tanegashima Space Center, según la información publicada por la agencia de noticias Reuters. Parece ser que el cohete de 57 metros de altura, con el que la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial, que también forma parte de la EEI, pretendía competir con compañías privadas como SpaceX, completó el despegue sin mayores problemas. Rápidamente esto cambió, dado que la segunda etapa del motor no pudo encenderse y los oficiales al mando tuvieron que tomar la decisión de remitir el comando de autodestrucción al sistema a bordo del cohete para destruirlo 14 minutos después de su lanzamiento.
JAXA has sent a self destruct command toits H3 rocket. https://t.co/96fyX2y4T5
— Jacob Malana (@jacobmalana) March 7, 2023
A pesar de que Japón cuenta con una avanzada tecnología en otros sectores industriales, el segmento aeroespacial parece no avanzar al ritmo que habrían vaticinado años atrás. Por cierto, el fabricante del cohete, la empresa nipona Mitsubishi Heavy Industries Ltd, no ha realizado ningún tipo de declaración por el momento acerca del fallo del motor. Sin embargo, la propia agencia espacial japonesa ha remitido un comunicado, a raíz de lo sucedido, en el que explica que:
Se decidió que el cohete no podría completar la misión, así que el comando de destrucción fue enviado.
Este cohete es un claro paso atrás de la industria espacial japonesa, tanto por la imagen ofrecida al resto del mundo, como por el cambio de planes que tendrá que surgir en los próximos días. El H3 llevaba a bordo el satélite ALOS-3, que además de actuar como observador de desastres naturales desde el espacio, incluía un sensor que podía ser capaz de detectar lanzamientos de misiles balísticos desde Corea del Norte. Hirotaka Watanabe, profesor de la Universidad de Osaka, afirma que:
Esto tendrá un impacto serio en las futuras políticas espaciales, los negocios espaciales y la competitividad tecnológica.